Archive for 30 septiembre 2008

Dexter, a la búsqueda de rizar el rizo

30 septiembre, 2008

Visita la página oficial de la serie: http://www.sho.com/site/dexter/home_v2.do

Tras una primera temporada muy buena, fueron capaces de sorprendernos con una segunda temporada brutal, en la que vimos cómo el personaje de Dexter iba a la deriva a medio camino entre el código de Harry y la “nueva libertad”. El sarcástico sacrificio del sargento Doakes, que era la encarnación de Harry dentro del cuerpo de Policía, fue el colofón a un año en el que pensábamos que Dexter acabaría en la silla eléctrica.

La tercera temporada se acaba de iniciar. Desde luego que el arranque no ha sido tan espectacular como el inicio de la segunda temporada (cuando salen a la luz los cadáveres de las profundidades del mar), pero sí han creado un par de giros en la historia ante los cuales pueden seguir exponiendo al personaje. El primero de ello es el asesinato por error de un inocente, cuando iba a cazar a un drogadicto. Con una implicación hacia la familia de la víctima (y una escena de Michael C. Hall en la funeraria muy a lo David Fisher) que veremos en qué deriva. La segunda novedad destacada, y más previsible, es el embarazo de Rita. Otro monstruito está en camino.

A Dexter parece que se le va a acumular el trabajo este año, exponiendo cada vez más su lado humano: la responsabilidad de ser padre, el sentimiento de culpabilidad por un asesinato-fuera-del-código (que al final nos puede salir que el inocente no lo era tanto), su “trabajo social” fuera del horario laboral y la agonía de un Hyde que siempre había tenido controlado a a Jekyll, y que ve cómo éste le va comiendo terreno. Es la magia de la televisión: te puedes encariñar de los que, objetivamente, son unos seres abominables (como ocurría con El diario de Patricia).

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Fernando Alonso, como Pau Gasol en los Memphis Grizzlies

29 septiembre, 2008

Ya sé que cualquiera puede decir que tuvo una flor en el culo. Eso desde luego no lo vamos a negar, pero Vettel tuvo todavía más fortuna cuando ganó en Monza, en la anterior carrera, y con un coche mucho mejor preparado para el circuito (a fin de cuentas Toro Rosso es el hermano pequeño de Ferrari). Que sí, que sí, que si su compañero no se hubiera estrellado en el momento oportuno no habría ni puntuado, pero, a fin de cuentas, el mal fario ya lo ha estado jodiendo durante el último año, y la sesión de entrenamientos fue una muestra de ello (dos buenas sesiones y en la Q2 le deja el coche más tirado que los discípulos a Jesús en el monte de los Olivos).

Todo eso me parece muy bien y es una realidad objetiva, pero el hecho está también ahí: cuando en un circuito empieza a prevalecer el pilotaje, como este domingo en Singapur, Alonso demuestra que a día de hoy sigue siendo el mejor. Hamilton puede estar casi a su altura, y Kubica y Vettel si tuvieran coches mejores estarían también ahí, ahí. Pero ya me gustaría ver a mi amigo Hamilton en el Renault de Alonso, y no en el carrazo que tiene (con muchas ayudas incorporadas gracias a la estancia de su eterno rival en McLaren). La prueba es Kovalainen: en Renault fue en paquete, y ahora con un cochazo sigue ejerciendo de “bulto sospechoso”, estando por detrás de los BMW.

Alonso, por su parte, está como Gasol en los Memphis. En un equipo superlimitado y haciendo de vez en cuando proezas: ellos siempre están ahí y cuando el resto del conjunto responde un poquito (y la suerte también) pueden alcanzar grandes triunfos. A ver si a Fernando Alonso le ocurre como a Pau Gasol y acaba nuevamente en un equipo fuerte. En él sus prestaciones volverán a multiplicarse, las victorias se sucederán y el título volverá a estar un poquito más cerca. Pese que a esto le pueda molestar a mucha gente, que parece no comprender que Alonso es un profesional y no un showman, para eso ya tenemos a Jesús Vázquez y Risto Mejide.

Las bodas me dan "cosica"

28 septiembre, 2008

No es que tenga nada en contra del matrimonio, ni mucho menos, pero sí que me causa cierto repelús el acto en sí de la boda. Para empezar está la preparación, que ya de por sí te garantiza un año de estrés aprox. (busca hotel, elige a los invitados -y a los descartados-, el traje, los anillos, etc.) y total para qué: para que un día acabes siendo el centro de las miradas de varias decenas o centenares de personas, la mitad de los cuales probablemente ni conozcas.

Me fijo en la cara de la pareja, y sobre todo el novio parece que va camino del matadero. Y si la boda es por la iglesia, entonces no vas al matadero, si no directamente al martirio. Te encuentras allí frente a un tipo que casi con total seguridad no se ha casado en toda su vida y te comenta las bendiciones del matrimonio (entre hombre y mujer, por supuesto), y se pone a hacer una referencias bíblicas que si te pones a analizarlas te revuelven el estómago. En la última que he estado mi colega el cura hizo referencia a Abraham como un modelo a seguir. Vamos a ver, señores, no estamos volviendo locos o qué. Estamos hablando de un tipo que iba a matar a su hijo porque “Dios” le pidió que lo hiciera. A lo mejor yo no capto la metáfora, pero si trasladamos esto a la actualidad, ese dios sería un auténtico cabronazo y Abraham, poco menos que un psicópata: “No, señoría, no es que intentara matar a mi hijo, es que escuche una voz, y Dios me pidió que sacrificara a mi hijo”. El juez, obviamente, lo comprendería y lo enviaría a un centro psiquiátrico, y el colega tendría garantizada su portada en la mitad de los medios de comunicación del mundo: “Padre intenta asesinar a su hijo porque Dios se lo ordenó” (?).

Que se me va la olla… Pues ahí están los novios: creo que la mujer está en su salsa y el hombre con cara de que le acabaran de insertar un supositorio por el ano. Y los dos normalmente superforzados, con maneras artificiales, casi como si no supieran qué decirse. También lo veo normal: si han decidido casarse no creo que tengan absolutamente ninguna necesidad de decirse lo que ya es obvio por la decisión tomada. Pero nada, ahí sigue la ceremonia, que si tienes mala suerte, se puede hacer eterna. Lo bueno es que si eres aficionado al arte, de vez en cuando te puedes entretener observando el recinto (por suerte, la boda era en la iglesia de los Mártires), algo especialmente recomendable si el cura es un poco-mucho insoportable. Ni que señalar, que el sacerdote hará mención a lo de “en la salud y la enfermedad hasta que la muerte os separe”. Frase que tuvo que insertar la persona más cínica del mundo: claro, para el cura que no se va a casar es fácil apuntar esa oración tan llena y tan vacía de contenido. Y si desaparece la razón que los unió, qué tienen que hacer: seguir haciéndose imposible la vida hasta que se mueran (como antaño, normalmente la mujer pasando por el aro), porque está claro de que la iglesia no contempla la posibilidad de que dos personas casadas se separen de una forma más o menos amistosa (y no voy a hablar de personas del mismo sexo, ¡madre mía, qué aberración, pobres enfermos -salvo si es un sacerdote de alguna iglesia america, claro está, que para eso tienen bula-!).

Creo que ya me he metido suficiente con la institución eclesiástica por hoy, así que ya puedo pasar al convite. Aquí, los recién casado pueden estar tranquilitos hasta que vuelven a ser expuestos en el baile que abre la “fiesta”. ¿De verdad es imprescindible someter a la pareja a la tortura de bailar torpemente delante de tropecientas personas? Y lo mejor llega con la música: he llegado a la conclusión de que hay un cd secreto que poseen todos los hoteles y que renuevan cada año titulado “música para bodas: el alcohol hará el resto”. Por supuesto con King África, Bamboleo, las puñeteras sevillanas y unas canciones que no podrías encontrar ni en la peor caseta de la Feria de Málaga (que es mucho decir). Eso sí, todo esto es la delicia de las mujeres más mayores, que son las principales animadoras del bodorrio, existiendo una relación proporcional entre la edad de la señora y las ganas de marcha. Supongo que echar de casa a los hijos/as es verdaderamente el motivo de tal jolgorio.

¡Mucha suerte a los novios! (Espero que no tengan que volver a pasar por lo mismo).

Adiós, Paul, tú sí que eres grande

27 septiembre, 2008
En el Planet Hollywood de Times Square podemos encontrarnos con esta pequeña reliquia del mito

En el Planet Hollywood de Times Square podemos encontrarnos con esta pequeña reliquia del mito (http://flickr.com/photos/phoebe_dog/2844641666/in/set-72157607142111352)

Uno de los mitos vivientes acaba de fallecer. Elegante, discreto, carismático, inteligente. Posiblemente, desde el fallecimiento de Marlon Brando no habíamos perdido a alguien que significara tanto dentro del mundo del cine. Un auténtico coloso, Paul Newman nos deleitó en un sinfín de películas: La gata sobre el tejado de zinc, El buscavidas, La cortina rasgada, La leyenda del indomable (esa inolvidable escena de los huevos), El golpe (con esa pareja espectacular que formó con Robert Redford) o El color del dinero son sólo algunas de las obras de una filmografía interminable.

Tras rodar Camino a la perdición, con 50 años de carrera a sus espaldas y un incontable número de galardones, Paul Newman se retiró a luchar contra su enfermedad rodeado de los suyos.  Una de esas figuras que te caen bien, que se gana de manera inmediata la admiración y el respeto del público. Ahora El coloso ya no arde, pero seguro que está en el Panteón de las estrellas junto a Marlon Brando o James Stewart. Ni siquiera el cáncer puede acabar con gente tan grande.

Fringe, el expediente X de J.J. Abrams

27 septiembre, 2008

En vez del vuelo 815 empezamos con el 627, pero si fuera por la música (Michael Giacchino) te podrías creer que estás ante algún episodio suelto de Lost. De hecho, uno de los personajes, el agente Broyles (encarnado por Lance Reddick), también lo hemos visto en un papel similar en Perdidos, con lo que me estoy viendo que de un momento a otro J.J. Abrams enlaza las dos series…

Semibromas aparte, Fringe es una serie que te trae a la cabeza de manera inmediata a Expediente X. La protagonista no tiene la fuerza que Scully y a mí me recuerda a Debra Morgan, la hermana de Dexter. En cuanto a los hombres, los dos personajes que han cobrado fuerza en el piloto son dos genios, padre e hijo, a cada cual más loco. Evidentemente, éstos sí que son todo carisma.

Tras jugar durante el primer episodio al despiste, la serie deja incógnitas relacionadas con investigaciones pseudocientíficas (tan del gusto de nuestro querido J.J. Abrams) en el aire, con ese tono catastrofista que es la sal y pimienta del género. A lo mejor a los amantes de Expediente X no les hace mucha gracia, pero a los seguidores de Lost nos puede mantener entretenidos a la espera del regreso de Jeremy Bentham.

A la velocidad del sonido

26 septiembre, 2008

¡La madre que los parió a los dos Eurofighter! Después del estruendo causado, me cuenta un amigo mío que, al poco rato, a su madre en el autobús ya le habían confirmado que habían sido unas bombas. No sé si les informaron de la autoría del “atentado”. Con esa presteza profesional tan características de algunos diarios (todavía me acuerdo de El Mundo y su titular de los 20.000 muertos en el 11-S), me he despertado esta mañana, sorprendido, principalmente, porque tengo que ser de las pocas personas de Málaga que no se ha enterado de nada… Hasta que llegué a trabajar y me di cuenta de los efectos secundarios de la broma de los avioncitos: tres bombillas recién estrenadas habían reventado. Me voy a tener que quejar al Ministerio de Defensa, seguro que para responderme no van a la velocidad del sonido.

jajamovil y la cueva de los 40 ladrones

26 septiembre, 2008

Mi novia venía comentándome que últimamente estaba recibiendo unas facturas muy altas. Yo pensaba que era cosa normal, hasta que hoy me ha dicho que en este mes (en el que prácticamente no ha usado el teléfono) el consumo ascendía a 60 euros. Así que ha sido de las pocas veces que me he molestado en mirar detalladamente una factura de Vodafone. Y descubrí el problema: un día, el año de la polca, cuando se podía circular por la carretera Cádiz, mi novia se bajó un tono de móvil o algo por el estilo a través de jajamovil (ya se estaban riendo de ti en tu cara), y desde entonces está panda de sinvergüenzas le ha estado enviando casi todas las putas tardes sms chorras, con estupideces, que lo único que logran es ponerte de mala hostia. Ahora he descubierto que cada mensaje que enviaban los ladrones tenía un coste de 0,60 + IVA. Eso quiere decir que, de media, cada mes te “soplan” sobre 18,90 euros + IVA… Por no hacer absolutamente nada, por aprovecharse de la inocencia de la gente.

Yo había escuchado que el Club Zed era otro grupo de estafadores, y encima con anuncio en televisión; pero lo de esta gente me ha pillado de improviso. Mira que buen negocio: hacen una página de mierda, ofrecen sus puñeteros tonos, y en el momento que te has bajado la musiquita de los cojones (que te habrá costado casi lo que medio disco), ya te atan y te empiezan a enviar información que tú no has solicitado (pero que tampoco has rechazado: básicamente, esa opción no se contempla) a coste de oro. La pandilla de mangantes si le hurtan 18,90 euros de media a una persona, con mil despistados, saquean 18.900 euros al mes, por no hacer absolutamente nada. Eso sí, seguro que algún hijo de perrilla se lo está pasando bastante bien.

Espero que este post os pueda servir por si veis que vuestras facturas se os disparan un poco sin saber bien porqué. Me encantaría que Consumo les echara el guante a este colectivo de chorizos y timadores. Entonces sí sería Ja ja móvil.

No hay ninguna necesidad, Lance Armstrong

25 septiembre, 2008

Uno de los días que me llevé un chasco grande, fue aquel en el que Michael Jordan (o sea, dios) anunció su retorno a las canchas de básket tras los atentados del 11-S. Verdaderamente, lo pasé mal: el mejor deportista de la historia volvía a jugar con más de 38 tacos en un equipo de mierda (lo Wizards siguen siéndolo, pero en aquella época eran todavía peores). ¿De verdad necesitaba Jordan exponerse de esa manera? A fin de cuentas, se había retirado con una canasta que había valido el sexto anillo de su carrera. Absolutamente ningún otro deportista de la faz de la tierra se había retirado de una manera tan grande, tan enorme, colosal como su figura: casi parecía que era un montaje de Nike más que un suceso verdadero. Jordan siguió batiendo todos los récords que se podían superar por su edad y aportó su granito de arena a la hora de levantar un país que estaba tocando fondo tras los atentados. De hecho, se puede decir, ahora con perspectiva, que ayudó a revalorizar una NBA que por aquellos días estaba de capa caída. Hasta ahí, bien; pero, ¿y el mito? Para todos los que nos criamos idolatrando a Jordan era fastidioso verlo competir junto a una panda de jovenzuelos reguleros, arrastrándose en ocasiones sobre pistas en las que había escrito episodios brillantes… En fin, seguía siendo Jordan y se lo perdonábamos todo.

Y ahora a lo que íbamos: si sigue habiendo gente escéptica con lo del viaje a la luna y Armstrong, lo del ciclista ya sí que levanta ampollas. ¿Qué puta necesidad tiene un heptacampeón del Tour de volver a la palestra con 36 años? Lo de la Fundación me parece una muestra de buena fe, pero sigue siendo Lance Armstrong (y no Michael Jordan) y veremos si su esfuerzo al final no se vuelve contraproducente. Lo de los controles antidopings son cada vez más serios, y si él ha sido “sospechoso” durante muchos años: su vuelta hará que muchos afilen los dientes. Y por último, ¿verdaderamente piensa que puede competir con los jóvenes que mandan ahora en el pelotón?, ¿en serio cree que está en condiciones de competir con Contador?

Sinceramente, si Armstrong fuera capaz de batir a Contador (o a Valverde o a Sastre), a mí me olería a chamusquina. Hasta venciendo sería cuestionado, y si pierde, lo cual es más que posible, le caerá una manta de palos. Puede que sea la figura más grande de la historia del ciclismo junto a Eddy Merckx, ¿qué necesidad tiene Armstrong de exponer su mito? La fe se basa en una creencia irracional. Si expones la verdad, la fe se diluye como una aspirina en el agua… Como un mito caído.

Llorando en círculo

25 septiembre, 2008

Soy una gota de lluvia,
que cae en el barro en medio de una tormenta
y vuelve a ascender al cielo engañada por el tiempo.

Soy una atracción de feria
que está hastiada de dar vueltas en un aburrido vaivén para intentar divertir a sus verdugos.

Soy un minúsculo satélite,
que se ve obligado a mantenerse a distancia de un astro al que no puede dejar de perseguir
y que casi siempre le está dando la espalda.

Soy ese planeta que orbita suplicante alrededor de una estrella
que algunas veces le achicharra,
aunque lo habitual sea que lo mantenga aterido.

Soy un nietzsche, patético, obstinado, enfermizo, triste, arrogante,
que retorna eternamente a una salomé que hace títeres de “superhombres”.

Soy una manecilla de tu reloj de pared:
lo máximo que me puedo alejar es a la mitad del camino de vuelta.

Sólo soy libre para seguir una trayectoria que se me ha marcado de antemano.

El señor Fnac por fin llega a Málaga

23 septiembre, 2008

Creí que nunca iba a llegar este día, pero finalmente fnac ha abierto sus puertas en Málaga capital. Yo, particularmente, estaba hasta las narices de tener que ir a Marbella cada vez que quería comprar algo “especial”. Porque hay que reconocer que lo que venden en esta sociedad unipersonal (o sea, que todo va a la huchaca de un colega, no sé si para su alegría o para la de Hacienda), no lo ofertan en España en ninguna otra parte.

El éxito de la tienda parece estar más que garantizado: un martes a las ocho y media, en un día que ni fu ni fa y había bastante peña conociendo lo que para muchos es una pequeña joya. Además, el número de fnacadictos será cada vez mayor. Se les reconoce, o mejor dicho, se nos reconoce, porque cada vez que entramos en la tienda tenemos que comprar algo (o en su defecto, preparar una adquisición en un futuro inmediato). De momento, en la primera visita han caído un par de libros, y sólo íbamos a mirar…

Pero claro, allí te encuentras, en un mismo sitio, unos libros que antes sólo encontrabas en Internet; aparatos electrónicos que sólo puedes ver en este lugar; discos, que con mucha suerte, podrías conseguir (y no seguro) en Gong o en Tipo; ediciones inéditas de películas; packs de series que te puedes volver loco/a buscándolos, y una serie de muñecos y accesorios imprescindibles en la casa de todo buen “frikie” (las figuritas de Bender y la espada de luz de Darth Vader han sido las guindas del pastel).

El éxito del lugar parece estar más que garantizado… Y de paso, se van a beneficiar muchos negocios del Málaga Plaza, espacio que, pese a su buena ubicación, nunca ha terminado de convencer. Ahora, con el Gran Hermano en su interior, todo va a cambiar… y muchos, por fin, vamos a dejar de hacer viajecitos-toca-huevos a Marbella.

La crisis económica, el sexo y los cuentos chinos

19 septiembre, 2008

Las palabras “crisis económica” están ahora más de moda que nunca. En los telediarios, en revistas, en periódicos, en Internet, en la calle… Por todos lados, podemos encontrarnos con esta “coletilla”, que se nutre en parte de realidad y, en una proporción importante, de la publicidad. Estando a la vuelta de la esquina las elecciones del país que manda, y del que ha estado en la jefatura un inútil plenipotenciario, pues parece lógico que haya dado por hablar de crisis, pero que si le preguntas a la peña que ha visto incrementada su hipoteca en un 30 ó 40 por ciento en dos o tres años, igual te notifican que ellos llevan en ese estado desde hace bastante tiempo, aunque no lo comentaran los medios. Y después está esa otra suprema gilipollez de la Bolsa, con sus “jornadas históricas” y debacles consiguientes, que estoy convencido que para lo único que han servido es para que los cuatro listos de siempre (seguro que entre ellos, muchos amigos de Bush) se hayan llenado los bolsillos a dos carrillos en unas pocas de horas.

Yo, a decir verdad, como estoy en crisis económica casi permanente (algunas veces buscada y otras encontrada), pues casi ni la noto. Aunque si nos oyeran hablar de “crisis económica” en Ruanda, Etiopía o Benin, no sé si morirían de risa (en vez de de hambre) o si se cagarían en nuestras naciones (que seguro que razones no les faltan para ello).

Pero a lo que yo iba, que quien tiene crisis (entre los que me incluyo) es porque quiere: ¿qué es lo que siempre va a necesita el ser humano, complementado además por unas altas posibilidades de vicio y un enorme poder adictivo? No, coño, las drogas, no. ¡El sexo! (no confundir a estas altura con amor, por dios). Follar en su múltiples modalidades es una necesidad: quien más y quien menos necesita rascarse cuando le pica (sólo, en pareja o en grupo); la frecuencia es la única variable. Pues ya está, el tema es arriesgarse y montar un negocio relacionado con el sexo: desde un club de alterne a uno de citas, desde una página web porno a un site dedicado a “hacer amigos/as”, de un sex-shop a un restaurante especializado en despedida de solteras… Las opciones en este campo son casi infinitas (como el número potencial de clientes) y la globalización también ha tenido alguna que otra cosa buena (teniendo Internet, y menos pudor que el de costumbre, ya puedes montarte tu espectáculo casero, que eso vende mucho, palabra de un maestro como es nuestro Nacho Vidal).

La putada de esto es que la mayoría hemos sido criados en una sociedad hipócrita en la que durante nuestra infancia trataban de asociar en nuestras mentes el sexo y el pecado… Por desgracia, con bastante éxito. Inculcándonos mitos como que te podías quedar ciego/a masturbándote (verdad científica corroborada por el doctor House) y cosas por el estilo. No me acuerdo bien, pero Jesucristo en el Nuevo Testamento no solía hacer referencia a ese tipo de cuestiones, pero, claro, después se han encargado de ir apareciendo “listillos” que ponían las acotaciones a ese libro.

Bueno, en fin, que de todas maneras, y a las malas, siempre le podremos pedir ayuda a las Infantas, con sus sueldos de 200.000 euros cada una por hacer no sé qué, o a Botín y su Santander, que prevé un beneficio de 10.000 millones de euros para 2008 (más de un billón y medio de las antiguas pesetas), en plena “crisis económica”… Empiezo a pensar que esto de la crisis es un cuento chino, como lo de quedarte sin visión por hacerte una paja, que, por cierto, es gratis. Supongo que está ahí el pecado: no hay Botín si te dedicas al onanismo, así que mejor hipotécate… Los bancos te necesitan.

Un nido de víboras

18 septiembre, 2008

No me mires…
No me hables…
Ni me toques ni me acaricies…
Ni se te ocurra besarme,
y mucho menos, abrazarme.

Rabia, Ira, Furia… Odio.
Mi corazón es un nido de víboras y escorpiones,
y mi cabeza no encuentra el antídoto:
Cariño, no te expongas a ser víctima de un veneno
del que no eres responsable.

Me tortura sentir miedo de mí mismo.

Supermanager de la ACB, otro año de piques

16 septiembre, 2008

Uno de los entretenimientos del año está a punto de comenzar. No me refiero sólo a la liga ACB, si no al juego que montó la web oficial: la Supermánager (www.acb.com), que le añade un aliciente a la competición.

La dinámica del juego es bien simple: presupuesto limitida y tienes que fichar a cuatro pivots, cuatro aleros y tres bases. Cambios limitados por jornadas y tope en el número de extranjero. Sumas la valoración de los componentes de tu equipo y ¡voilá! ahí está tu éxito o fracaso.

Para los amantes del baloncesto es más que un medio de entretenimiento: es una forma de picarse, de demostrar quién es el mejor. Para ello, montas tus ligas privadas (con apuestas de por medio a ser posible) y estás todo el año pendiente de ver si vas dando con la tecla.

Este año es un poco diferente: los dos grandes dominadores de la Supermánager de los dos últimos años se han marchado a la NBA (Marc Gasol y Rudy Fernández), lo cual hace que dos valores seguros no estén disponibles.

Aparte de los fichajes que sabes que van a dar resultado (Felipe Reyes, Ricky Rubio, Curtis Borchardt, Juan Carlos Navarro -a la espera de ver su estado de forma tras su regreso de la NBA-), la clave es apostar por jugadores que vayan a ir creciendo. Eso sí que es una lotería. Marc Gasol hace un par de años comenzó valiendo una miseria y acabó siendo uno de los más caros y el más rentable.

Voy a tirarme a la piscina e intentar hacer pronóstico sobre posibles pelotazos: Bojan Popovic (tras su marcha del Unicaja, en un equipo más modesto quizás le vaya bien), Víctor Sada en el Barcelona (aunque sus inicios pueden que sean difíciles); eso en cuanto a bases. Aleros: Bulfoni (aunque es irregular puede dar muchas jornadas buenas), Kelati (me parece que va ser un poco Curro Romero, se va a salir y la va a cagar según el día), Ignerski (ha hecho muy buena pretemporada) y Berni Rodríguez (no creo que pueda hacer una temporada tan mala como la que hizo el año pasado, y aun así fue a los JJ.OO.). En cuanto a los pívots: la promesa de Unicaja, Faverani; Junyent creo que lo puede hacer bien en el Estudiantes; Stanko Barac en el Tau (puede ser el Teletovic de este año), y Haislip, si Aíto consigue que este jugador explote de una vez.

Las espadas están en todo lo alto… El que no se divierte es porque no quiere.

Daños colaterales

15 septiembre, 2008

Mi estómago ha sido víctima de nuestras andanzas en la Luna Mora de Guaro. Los daños colaterales sufridos por este órgano me impiden hoy prácticamente moverme. Tengo una bola de gas que parezco Chiquito de la Calzada cuando ando.

Estoy poco menos que como el personaje del libro de Mendoza que comenté, Pomponio Flato, con la desgracia de que yo todavía no puedo expulsar el aire al exterior (en cristiano, peerme). Noto como si fuera un globo que está a punto de reventar, pero que ni estalla ni se desinfla. Yo creó que fue el té de las “Mil y una Noches”, que se referirá al tiempo que te vas a tirar sin dormir.

Temo que me ocurra algo similar a un amigo mío, que con extreñemiento agudo, tuvo que ir al médico a que le pusieran una lavativa. Estando de regreso a su casa, pues el pobre hombre, con los sudores fríos, se sintió algo más que indispuesto. Alertado, advirtió al taxista que “por favor, parece que me estoy cagando”. El conductor no se tomó en serio la amenaza y siguió a la suyo. Lógicamente, la Naturaleza es sabia y sabe que es lo que conviene a tu cuerpo: así que dentro del taxi, ordenó a los instestinos de mi colega que se despejaran. Resultado: se cagó encima. Ahora lo cuenta con mucha gracia, pero en situación ya me imaginó que no fue precisamente un jolgorio.

Yo tengo miedo de que me cuerpo responda de una manera parecida y me vea en medio de la calle con una mancha marrón en el ojete…

P.D. ¡Ah! Por cierto, este post es un poco escatológico: los más sensibles que se abstengan de leerlo.

Festival de la Luna Mora en Guaro

14 septiembre, 2008

más fotos del Festival en http://www.flickr.com/photos/phoebe_dog/

A recomendación de mi cuñado, decidimos acercarnos a Guaro, para vivir en directo su famoso Festival de la Luna Mora (y sus más de 20.000 velas). Los eventos duraban una semana, y el sábado era el último día.

Para situarnos, diremos que Guaro es un pueblecito de Málaga que está donde dios pegó las quince voces. Un municipio coqueto con poco más de dos mil habitantes, de casas blancas.

Bueno, ese sería el resumen de Guaro el resto del año. Cuando llega el Festival de la Luna Mora, la “población” se puede multiplicar por veinte según qué días, gran parte de ella venida de Guirilandia.

Cuando nosotros llegamos a Guaro eran las tres y media. Sin querer, hicimos lo que más nos convenía dado lo que vimos más tarde. A esa hora pudimos aparcar a la entrada del pueblo. Eso sí, las únicas personas que vimos en las calles, y a las cuales nos acercamos en busca de consejo para ir a comer, no eran del pueblo, con lo que nos metimos en el primer bar que nos encontramos abierto: el Coscón (¿o era el Cascón?). El caso es que reventamos a comer seis personas y nos cobraron 69 euros (atiende, Ferrán Adriá, jeje).

Terminamos de comer sobre las seis, y a esa hora empezó la verdadera actividad del Festival. Todo el pueblo estaba adornado con banderolas de colores, velas que empezaron a encender a partir de esa hora, y decenas de puestos: de comida (nuestro plato estrella: choripan con chumichurri), de bebidas (por supuesto, con tés morunos), golosinas, quesos, cuadros, todo tipo de bisutería… A medida que iba avanzando el día, el número de personas se iba multiplicando. Sobre las diez de la noche prácticamente era imposible avanzar por las tres calles principales de Guaro.

Todo el pueblo estaba apagado, con la única iluminación de las velas y las antorchas (y algunas luces) de los puestecillos. Junto a esto, había un par de exposiciones interesantes (en una de ellas vimos unos bikinis tangas en una especie de fieltro, ideal para dejarse todo la parte genital bien raspadita).

También había un pasacalles que hizo las delicias de los espectadores y un narrador bereber del que escuchamo la versión de la Caperucita Roja de su tierra.

Y otra de las cosas que más me llamó la atención fue la aglomeración de cámaras reflex, con objetivos a cada cual más polludo que había por el Festival. En ningún sitio había visto antes (me refiero pertenecientes a turistas) una aglomeración de este tipo de cámaras en tan pocos metros cuadrados. Había un japonés (o a lo mejor chino) que llevaba incluso el trípode y se paraba en mitad del barullo a hacer las fotos: un tío grande. Mejor todavía eran los que tenían la maravillosa idea de llevarse al bullicio, a las once de la noche, al niño chico en el carrito y pasearlo por las calles más estrechas para jolgorio de los que intentábamos avanzar.

Muy buen ambiente y curioso el festejo. Una buena forma de echar una tarde-noche.

Cuando nos volvíamos, sobre las doce y media, pensábamos que ya aquello empezaría a decaer. Nada más lejos de la realidad. A nuestro regreso, podíamos ver cómo una cola de más de doscientos coches se acumulaba en torno al párking, que estaba a tomar por culo del pueblo (suerte, que en esta edición ya tienen hasta un autobús que va del pueblo al lugar de estacionamiento). La fiesta no había hecho más que comenzar.

Regreso a la Universidad (otra vez de nuevo again)

13 septiembre, 2008

Me estoy planteando volver a la Universidad, oooooooootra vez. Una vez que acabé Periodismo, me metí en Historia en la UNED. Estudié para una asignatura de un cuatrimestre lo que hincaba los codos para un año de Periodismo. Resultado: no me presenté porque no me había dado tiempo ni siquiera a echar un repaso por encima al temario (jaja, unas 1.200 páginas de libro). Con la moral por los suelos, y los bolsillos “peladuchos” me retiré de Historia viendo que iba a ser mi ruina.

No habiendo escarmentado, al año siguiente me inscribí en el CAP (Certificado de Aptitud Pedagógica). Como aquí no había exámenes y era por trabajos grupales, esto sí logré sacarlo para adelante. No me ha servido para nada, pero, bueno, tampoco es que Periodismo me haya abierto decenas de puertas…

Pasado un par de años (o puede que sólo uno), me metí en la carrera prima-hermana de Periodismo: Publicidad y Relaciones Públicas. Yo convencidísimo de que eso iba a estar facilón, facilón. ¡Y un cuerno de rinoceronte para mí! Dos años y no me presenté ni a una asignatura. Y eso que había elegidos algunas que eran para echarse a reír. Eso sí, las matrículas las aboné religiosamente: hay gente que malgasta el dinero en el bingo, y yo en la Universidad, que creo que es casi peor.

Tras estos dos fracasos, 0 asignaturas aprobadas en dos carreras diferentes, mi colega David, de la Academia Gauss, me ha soltado que nos apuntemos a Económicas (os preguntaréis qué coño hace un tío de Periodismo, que como demuestran los periódicos todos los días, un negado para los números, en una carrera como Ecónomicas). La vena binguera me ha vuelto a brotar y el orgullo herido: “a dios pongo por testigo que no me retiraré de mi cuarta carrera (iniciada) sin haber aprobado al menos una asignatura”. Se admiten apuestas.

La teoría del Big Bang

12 septiembre, 2008

Más de tres meses sin ver Lost y lo que nos queda todavía. Me siento poco menos que un yonqui, con mono por saber qué va a pasar con nuestro querido amigo Benjamin Linus, que ha ensombrecido al resto de los personajes de una manera que no podíamos pensar cuando vimos a aquel pequeño hijo de puta la primera vez, atrapado en aquella red y diciendo que se llamaba Henry Gale.

Por suerte, mi novia me ha conseguido un poco de “metadona”. Al principio, me mostré reacio, pero The Big Bang Theory es una de esas series que lo tienen casi todo para ponerte a seguirlas: humor inteligente, personajes carismáticos (Sheldon es una auténtica obra de arte en sí mismo; muy parecido a un amigo mío de Granada, jeje), tramas surrealistas (como los títulos de los episodios), una protagonista guapetona (que siempre es de agradacer) y va envasada en recipientes pequeños (20 minutitos para que no tengas tiempo de cansarte).

Algunos amigos míos, los muy cabrones la estaban siguiendo y no lo habían comentado (y eso que subtitulado la segunda temporada empieza este 22 de septiembre). Yo no quiero ponerme a su nivel y deseo que le echéis un vistazo al piloto. Creo que os convencerá y os haréis adictos a las andanzas de, entre otros, Leonard, Penny y el brutal Sheldon.

Hace 7 años

11 septiembre, 2008

Yo acababa de comer y estaba en mi cuerto mirando mi correo. Entonces, recibí la llamada de un amigo mío. La verdad que era una hora muy extraña para llamar. En su voz se le notaba el nerviosismo, parecía alterado. Yo, ajeno a todo, le pregunté que qué le pasaba, a lo que me respondió: “niño, es que no has visto las noticias: enciende la tele”. Al encender el aparato, veo como un avión se dirige directo hacia una torre, que se encontraba justo al lado de otra de la misma altura, de la que salía una inmensa humareda negra.

En ese instante, fue cuando yo también sentí el pánico que agarrotaba a mi amigo. De repente, era como si cualquier cosa mala pudiera pasar en cualquier momento: como si el mundo pudiera desaparecer en cuestión de minutos. Porque por muy mal que te caigan los norteamericanos, su estabilidad en gran medida es la nuestra. Y mientras a ellos no les pase nada, a nosotros (Occidente) parece que tampoco nos puede suceder ninguna desgracia, salvo que sea a nivel local.

Aquello era distinto. Un atentado terrorista en el corazón de Estados Unidos era algo hasta ese día completamente inimaginable (quien diga lo contrario, salvo que sea un fanático, es bastante probable que mienta).

Me marche a trabajar, que daba la casualidad que por aquellas fechas estaba de becario en un periódico de Málaga, y la sucesión de noticias confusas, rumores, exageraciones… hacían que tomaras consciencia de que la inseguridad podía formar parte de tu vida a partir de ese momento.

Siete años después, quizás los acontecimientos posteriores nos puedan decir que no fue para tanto (salvo para los habitantes de Afganistán o Iraq), pero desde luego que el mundo era un lugar más plácido antes del 11-S. Y lo peor que pudo suceder es que coincidiera con la presidencia de un lunático como Bush en los Estados Unidos. En gran medida, él ha sido uno de los grandes responsables de cultivar el clima del terror durante estos años; Bin Laden ha sido poco menos que un pretexto. Un presidente razonable no le habría dado pie a que se convirtiera en un icono o en un símbolo del mal, simplemente lo debería haber tratado como lo que verdaderamente es: un majarón que trata de purgar sus pecados de juventud a costa de la inseguridad, ignorancia y/o temores (y esperanzas) de miles de personas. En el fondo, Bush y él, aparte de contactos familiares, tienen más de lo que parece en común.

Tareas monótonas (o sea, aburridas)

10 septiembre, 2008

Como me he propuesto escribir aunque sea “hola” todos los días. Hoy “me se” ha ocurrido, como a los chanantes, que esto de trabajar qué coñazo puede llegar a ser. Lo digo porque estaba actualizando una base de datos en un proceso manual y aburridísimo: comprobando nombres uno a uno y modificando lo que  tocara. ¡Guaaaaaau, soy el rey de la diversión! Hombre, yo supongo que el de la base de datos de IBM, del Banco Santander o Coca-Cola, por poner así, al azar, tres ejemplos de pequeña y mediana empresa, pues lo tendrán un poco más automatizado. No me imagino al pobre colega del Santander: “bien, he llegado al 1.000, ya sólo me quedan 7.893.414 clientes más, y tres semanas de plazo”. Supongo que se habrán gastado sus perricas en arreglarlo de tal manera que tarden en gestionar cinco millones de clientes lo que yo tardo en hacer con doscientos. ¿Qué se le va a hacer? Desde luego podía ser peor…

Como cuando estaba en CATSA, Centro de Asistencia Telefónica para los amigos. Allí estábamos de teleoperadores atendiendo a los clientes de Canal Plus y Digital Plus. Bueno, eso de “atender” es un decir, la mayoría de las veces nos tocaba soportar chaparrones, bien fuera por la impaciencia del cliente, por la poca flexibilidad de nuestros procedimientos o bien porque el que te llamaba, básicamente, estaba “agilipollao” (vamos a dejarlo en que repartimos las culpas al 50-50). Y así, día tras día, mes tras mes, año tras año. Mirando el reloj y yendo al trabajo como si fueras a visitar a Hacienda sin saber el motivo, con el ánimo por los suelos y con el pensamiento permanente cada vez que recibías una llamada de “por dónde coño me saldrá éste/a”. En un trabajo de desgaste psicológico permanente.

Así que un día estallé y me fui con una mano delante y otra detrás, pensando “ahora va a coger llamadas su puñetera madre”… Una de las mejores decisiones de mi vida. Cuando me acuerdo de aquel trabajo, casi sonrío mientras inserto uno a uno los nombres de unas personas que no me tienen nada que decir y con las que no tengo que tener ningún rifi-rafe. A fin de cuentas aquello era una especie de prostitución ideológica barata: me daban por culo a bajo coste.

¿Alguien con una experiencia similar en esta empresa o en cualquier otra?

El asombroso viaje de Pomponio Flato

9 septiembre, 2008

La última novela de Eduardo Mendoza tiene un comienzo demoledor. El señor Mendoza coge el rifle y dispara a diestro y siniestro consiguiendo que no puedas dejar de carcajear. Yo estaba en mi cuarto riendo como un poseso a la espera de que me llamaran la atención. A medida que avanza la historia, si bien el nivel literario no baja en ningún momento, sí se nota un mayor comedimiento en la emplea de la sátira. Los tiros están más dosificados. No sé si debido a que con un principio tan excelente Eduardo Mendoza no ha encontrado la manera de continuar a la misma altura o si él mismo, siendo consciente del tono tan subido empleado al principio, optar por cortarse y autocensurarse un poco. Para mí, si la obra hubiera mantenido el nivel de sarcasmo del inicio entraría en la categoría de maestra. Sin llegar a ello, hay que reconocer que es un libro con el que pasar un buen rato, con ese pedante, grandilocuente y flatulento personaje principal que será difícil no te saque más de una sonrisa. Atentos al papel de José, padre putativo de Jesús, y de Apio Pulcro, que son también reseñables.

Zohan: ¿licencia para peinar?

8 septiembre, 2008

No hay forma. Sigo intentando ver The Dark Night, pero siempre acabado metido en otra sala. Anoche, fue Zohan, licencia para peinar. Tenía una parte excesivamente ñoña y previsible, pero, vamos, que era eso o ganarte el odio de Israel y/o Palestina, lo cual para ser una película de humor pues no creo que sea buena política. Aun así, tengo que decir que había momentos de humor tan zafios que me desternillé de risa… y es que usar el culo para hacer reír también tiene su mérito.

Hello world!

7 septiembre, 2008

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