Tapones de plásticos

Hace unos meses, antes de que empezara el verano, mi cuñada nos contó que en el colegio en el que trabaja la hermana habían puesto en marcha hacía tiempo una loable iniciativa: el centro escolar estaba acumulando tapones de plásticos con el fin de intercambiar el material por una silla de ruedas eléctrica para una alumna discapacitada. El trato era una tonelada de tapones y a cambio la muchacha tendría una silla que le permitiera valerse por sí misma en casi todo momento (no llegaba a la silla de Stephen Hawking, pero tampoco era necesario).

Desde ese instante, nos volcamos en ese propósito, y extendimos la palabra entre amigos y conocidos de tal forma que ya se nos podría considerar una secta: si ves a alguien que anda mirando al suelo, principalmente a las esquinas es probable que pertenezca a nuestro clan. Poco a poco éramos más, ya no sólo enganchábamos a los amigos, sino que también a los padres y familiares de nuestros colegas.

El furor del tapón no cesaba: estábamos en plena celebración de la victoria de la Eurocopa, ocasión magnífica para recoger una gran cantidad de tapones de las botellas de agua y tinto; nos íbamos a la playa, los chiringuitos eran locales excepcionales por su riqueza “taponil”; la Feria, el Paraíso, no por la diversión, sino porque nos permitía acumular una bolsa en un ratillo; incluso en vacaciones, en un país extranjero, todo iba a la basura, salvo los tapones de plásticos, que tenían su destino en España…

Así hasta que un día, nosotros convencidos de que no sólo se le iba a poder comprar la silla a la chica sino también un coche eléctrico, preguntamos cómo iba el tema y les respondieron a mis cuñados que “ya faltaba poco”. De eso hace ya dos meses, y la desmoralización empieza a hacer efecto en el “clan del tapón”. Los rumores se suceden: que si son siete toneladas, que si han visto un cartel de se compra tapones… Al final, estoy viendo que la niña por la que se formó la “secta taponil” en realidad es un director o/y un jefe de estudios espabilados, que nos están haciendo a todos el “timo de la estampita” para poder irse el verano que viene a la Riviera Maya.

Si alguien sabe algo del tema, espero que nos pueda dar un poco de luz.

Etiquetas: , , , , , ,

8 comentarios to “Tapones de plásticos”

  1. ce Says:

    MEDIOS DE COMUNICACION DE TODO EL PAIS SE HACEN ECO DE LA NOTICIA.
    El timo de los tapones
    Una familia ha recogido 2.000 kilos de tapones de plástico para cambiarlos por una silla de ruedas, pero ahora ninguna empresa los quiere y no saben qué hacer con ellos.

    25/08/2008 JAVI MOLINA

    comentarios (16) enviar imprimir valorar añade a tu blog

    Una muestra Juan Manuel Expósito muestra los tapones.
    Foto:JORGE ARMESTAR Edición impresa en PDF

    Esta noticia pertenece a la edición en papel.

    Ver archivo (pdf)

    Material recogido Bolsas de basuras llenas de tapones de plástico en el garaje de la familia.
    Foto:JORGE ARMESTAR
    Imagínese que usted tiene una nieta discapacitada física, a la cual la puerta de un ascensor ha destrozado su silla de ruedas. Como es obvio necesita una nueva, y pese a que usted pueda recibir subvenciones una le costará alrededor de los 5.000 euros. Es un precio nada barato y que su economía no le permite asumir.

    Entonces usted se entera por los medios de comunicación de que una empresa de Campo Maior, en Portugal, ha entregado a otra familia una silla a motor a cambio de 1.000 kilos de toda clase de tapones de plástico. ¿Usted que haría? Seguramente se pondrían manos a la obra para intentar reunir los tapones para conseguir la ansiada silla para su nieta.

    Ahora imagínese que la gente se vuelca con la iniciativa, y se solidariza con toda la buena voluntad del mundo porque la noticia se puede ver en una televisión nacional. De esa forma, empiezan a llegar tapones de plástico de todas partes de España: Burgos, León, Canarias, Barcelona, Ciudad Real, y Valencia, entre otras zonas. Incluso el hospital y empresas privadas de su ciudad se vuelcan para ver feliz a su nieta.

    Así pues, usted se pone de plazo un año para reunir los mil kilos de plástico, pero es tal el apoyo que recibe que en tan solo tres meses tiene más kilos de los necesarios.

    Por eso, y una vez logrado con creces el objetivo, se dispone a contactar con la empresa que le entregará la silla, pero esta le empieza a esquivar, le empieza a dar largas, a no coger el teléfono y demás estrategias de evasión. Usted, cansado, se dirige a Campo Maior a la dirección de la empresa, aunque la mayor de las sorpresas se la lleva cuando llega al lugar y no existe tal empresa, ni el más mínimo rastro de ella.

    Pues bien, ahora quizás pueda hacerse la idea de cómo deben sentirse el emeritense Juan Manuel Expósito y su familia. Anonadados y con cerca de 2.000 kilos de tapones en el garaje. “Después de denunciarlo en los medios de comunicación de todo el país nadie nos hizo caso, entre ellos la cadena de televisión que emitió la noticia”, cuenta la familia que, sin embargo, se muestra satisfecha por poder contar su historia y ver cumplido así sus dos deseos pendientes: Hacer pública la falsedad de la noticia para que dejen de recibir más tapones y agradecer la ayuda desinteresada de la buena gente.

    La familia cree además que “debe haber alguien que saque beneficio de esto, ya que también se incitaba a entregar tapones para un pequeño de Olivenza, pero investigando se ha podido saber que tal niño no existe”.

    Isabel, la abuela de la niña, señala, por su parte, que solo desean que “se lleven los tapones, que alguna empresa se interese por ellos”. Además, y pese a lo ocurrido, nadie en la familia pierde el buen humor.

  2. msantaella Says:

    @ce Gracias por el envío de la noticia.
    Saludos

  3. patro sanchez izquierdo Says:

    Entonces de los tapones es una de las muchas falsas. Yo había pensado recoger tapones para poder conseguir varias sillas de ruedas electrica para la residencia de ancianos de mi pueblo. Que desilución me he llevado. Un saludo

  4. Daniel Says:

    Yo sinceramente, tengo una gran cantidad de tpas acumulada, y no son pocas, pueden rondar, las 100.000 tapas o más. EStoy buscando quieén quiera comprarlas para ahorrar dinero y comprar sillas de ruedas y material técnico sanitario, como pueden ser muletas, etc. Nada, no encuentro nada… No sé si ustedes sabrán algo.

    Un Cordial Saludo desde Canarias – España.

    • rakel Says:

      hola yo tengo un niño minusvalido y necesito una silla tengo muxos tapones guardados y nose donde entregarlos y qm ayuden si alguien sabe algo porfavor decirme q tengo q hacer

  5. Pep Says:

    La supuesta empresa recicladora de tapones parece ser Bilboplastik, todo apunta a que sólo es un testaferro, no consta que recicle ni recoja ningún tapón, los verdaderos beneficiados son Digital Factory y Seur que se benefician de la publicidad gratuita de esta campaña a nivel nacional, es decir que son los que realmente deberían aportar el dinero final X, ¿lo hacen? ¿nadie lo sabe? y si lo hacen ¿el fin justifica los medios???

  6. wilson@ Says:

    k estafa eso de los tapones en mi barrio hay varios locales donde tienes urnas para depositar los tapones y yo ya empesaba a recoger tapones con un compañero de trsbsjo ya k trabajo como barrendero, a esta gente k se burla de la buena voluntad de las personas, deberia de haber algun tipo de ley para k sean casticados y multados por ser lo k son ESTAFADORES.

  7. Pregunta Says:

    ¿Que hacer si sabes que es un fraude? Hay muchos niños por hay que si que necesitan esos tapones. Y las asociaciones que hacen no piden documentación?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: