Hormigas en Nueva York: Cap. 42. Cosas que hacer (o no) en Babilonia -primera parte-

1. Puedes (¡oh, sorpresa!) ir de compras. Esto incluye cualquiera de las miles de tiendas que se diseminan por Manhattan; pero, en función de la disponibilidad económica, la zona de recomendación varía.

Chelsea, Greenwich Village y Soho son lugares perfectos si buscas ropa moderna a buen precio. Igualmente, en estas zonas se encuentran gran parte de los outlets, vestuarios fueras de una temporada que nunca llega a España.

Si lo que te gusta es la emoción del regateo y el mercadillo; Little Italy, Chinatown y Washington Square son espacios perfectos para desarrollar tus habilidades negociadoras, siempre que seas consciente de que no es oro todo lo que reluce.

Cuando anochece, en las calles de Soho aparecen decenas de vendedores ambulantes que te ofrecen todo tipo de mercancías: desde gafas hasta perfumes pasando por maletas, dvds o ropa. Además, cada cual respetando rigurosamente su área de mercadeo.

En Times Square, por su parte, tendrás a tu disposición diversas tiendas de moda, aunque lo más reseñable son los enormes almacenes de Virgin (muy parecido a FNAC), Toys «R» Us y la portentosa tienda de tres plantas de M&M.

Por supuesto, la quintaesencia del consumismo no podía faltar aquí: la Quinta Avenida. Si bien a partir de la calle 50 hacia el norte, los precios son casi siempre prohibitivos; aquí tienen su cita obligada los amantes del basket (NBA Store) y los de Disney. También encuentra su espacio en esta zona Sean John, una de las marcas de Puff Daddy, que ofrece vestuario urbano a un precio no excesivo dada la calidad del material (y el ventajoso cambio euro/dólar, claro).

Macy´s (los almacenes más grandes del mundo), Victoria´s Secret, Strawberry (el Bershka estadounidense) o B&H son otros lugares de interés comercial que se encuentran dispersos por la Gran Manzana.

Además, están los cientos de tiendas de recuerdos de Nueva York con productos made in China, que te puedes encontrar en cualquier vía. Así como tiendas de electrónica donde comprar el codiciado Iphone liberado (asunto de cuestionable legalidad) y otros productos informáticos a unos precios tan bajos que es inevitable sospechar de ellos.

2. Otra opción es mirar escaparates. No confundir con comprar. Son tiendas de marcas megaconocidas en casi todo el mundo. La mayoría de estos establecimientos están situados en la Quinta Avenida. Bergdorf Goodman, Louis Vuitton, Van Cleef & Arpels, Bulgari, Prada, Gucci o Henri Bendel entrarían en esta categoría. Magníficos escaparates, algunos de estética Ágatha (o sea, horteras o estrafalarios, según los quieras definir), con joyas y vestidos que no tienen precio (literalmente; si quieres saberlo, entra y pregunta).

Junto a ellas, la estrella de las foto-turistas,  el lugar que Truman Capote y Audrey Hepburn elevaron a las cotas más altas de popularidad mediante un Desayuno con diamantes: Tiffany&Co.

No sé si incluir en este apartado a Abercrombie & Fitch, pues no hemos llegado a entrar. Como producto de marketing es colosal. Se trata del único comercio (quitando Apple, claro) en el que hay que hacer cola para entrar. Todas sus lunas están laminadas en madera y su principal atractivo se encuentra en la puerta. Jóvenes musculosos descamisados, con tableta chocolate Lindt marcada, y con unos vaqueros por única indumentaria conforman el reclamo fundamental de una tienda que se presupone que vende pantalones americanos (no sabemos si algo más).

El caso es que parece que todo el mundo que entra consume. Supongo que después de haber esperado durante veinte o treinta minutos mínimo para entrar a un establecimiento, estás prácticamente obligado/a a comprar.

Ni que señalar que las mujeres son aquí las que empujan a los varones a entrar a este lugar, aunque sólo sea por retratarse con los musculitos. (Lo siento, chicos, no he encontrado un espacio así para hombres: sólo un bar-restaurante con camareras en bikini).

El Distrito del Diamante es otro de los imprescindibles del «escaparateo». Te pones gafas de sol para no deslumbrarte y recorres este fragmento de calle soñando no en comprar la más barata de las joyas, sino en poder ahorrar esa cantidad en tu cuenta corriente sin que te hayan salido canas (o se te hayan multiplicado, según el caso).

3. Visitar museos y galerías de arte. Los turísticamente esenciales son el Museo Metropolitano, el de Historia Natural y el MoMA. Después, hay cientos más: del deporte americano, indio, del sexo, etecé, etecé, etecé. Depende de tus ganas de darte un atracón cultural. Si eres de los/las que se empachan rápidamente, mejor limitarse a la sección del Arte que más te interese.

4. Debes (obligatorio) visitar la Estatua de la Libertad, la isla de Ellis y el observatorio del Empire State Building (haz la broma completa y sube al piso 102). Si ya has estado antes, estás exento de este deber. Si es tu primera vez, no tienes excusas.

5. Puedes pagar menos por las visitas culturales. Compra la CityPass y ahorrarás tiempo y dinero.

6. No debes comprar en las tiendas de regalos de las atracciones turísticas más importantes. Es un consejo: si después encuentras lo que has adquirido en ellas cinco veces más barato, será porque así lo has querido.

7. Fundamental: adquirir la Metrocard. Con todos sus inconvenientes, el metro es la forma más rápida de desplazarse por Nueva York. Los 25 dólares por siete días los amortizas en dos días y medio.

8. Cómete una hamburguesa en el McDonald´s del Times Square. Es un clásico.

9. Si lo tuyo es el cine o la música, Planet Hollywood y Hard Rock Cafe te fascinarán. Alimentarte, bueno, llevarte algo a la boca al lado del traje de Bruce Willis en La jungla de cristal o de una guitarra de Bob Dylan tiene su magia. Por calidad en la comida y en el servicio, me quedo con el primero (lo digo muy a mi pesar).

10. Móntate en uno de los autobuses turísticos que recorren Manhattan y Brooklyn. Aunque no te enteres de lo que están comentando, es la mejor forma de tener un primer contacto con la isla.

(continuará…)

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12 comentarios to “Hormigas en Nueva York: Cap. 42. Cosas que hacer (o no) en Babilonia -primera parte-”

  1. aprendizdesoñador Says:

    11. No le des propina al botones el primer día y te odiará hasta la muerte🙂

  2. aprendizdesoñador Says:

    12. Lleva siempre el paraguas, nunca sabes cuando lloverá. Aunque si sabrás cuando termina.

  3. aprendizdesoñador Says:

    13. No esperes para conseguir un rato de internet gratis en la tienda apple. Es horrible tener que soportar a un ser extraño escuchar todo el repertorio de Jeanette. Directamente tienes que meterle una patada o algo peor y te ahorraras el sufrimiento. Hazme caso, no te arrepentirás.

  4. aprendizdesoñador Says:

    14. Lléva siempre a tu lado to OM. JAJAJAJAJAJA. :p

  5. aprendizdesoñador Says:

    Yo llevé el mío y fue el mejor viaje de my liveeee!!!!!!

  6. Depaso Says:

    Tu OM????? o.0

  7. aprendizdesoñador Says:

    Yes my om. Es largo de contar. jeje

  8. Depaso Says:

    Ya… me quedo com la imagen de un juguete sexual😉 (Así aprendes a no dejar a la gente con dudas :P)

  9. Punchis Says:

    Dios!! Juguete sexual… lo que ha dicho…
    Jajajajajajaja

  10. aprendizdesoñador Says:

    @Depaso: No es un juguete sexual. Que mal pensada. Sólo es un mote cariñoso nada más. JEJEJEJE

  11. Depaso Says:

    😄 ok, ok.. borrada la imagen del juguete ;)…

  12. msantaella Says:

    @aprendizdesoñador
    @Depaso
    @Punchis

    Madre mía, qué entretenidas estáis!!

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