Esa enfermedad llamada Amor (versión Rihanna)

¡Qué bonito es el Amor, sobre todo en primavera! ¡Cuántos siglos de Música, Poesía y Pintura inspirado por ese cabroncete de Cupido! ¡Cuántas estupideces hemos realizados todos/as por Amor (o lo que nos creíamos que era)! ¡Qué inmenso grado de apollardamiento podemos llegar a tener por culpa de tal enfermedad!

Una de las últimas víctimas de este mal que lleva tantos años afectando a la humanidad (en minúscula) ha sido la cantante Rihanna. Ahí está, la muchacha, joven, guapa, famosa, con dinero, le dejan la cara como un phoskito y… vuelve con el energúmeno que le dejó el rostro como un adefesio. La capacidad de una persona para redimirse es uno de los valores más defendidos por cualquier estado democrático, pero me da a mí que las estadísticas no son muy favorables al espíritu de Rousseau, o sea, es una pena reconocerlo, pero es bastante más probable que Chris Brown vuelva a endiñarle a que el rapero se convierta en pareja ejemplar. ¿De verdad que tiene alguna necesidad de Rihanna de pasar nuevamente por una situación de pánico como la que describió en los diarios? De ella no se puede decir que esté atada por una familia, o que no tenga dinero, o a dónde ir, como ocurre en muchas situaciones en las que alguien se ve obligada/o a simplemente “aguantarse”, o lo que es lo mismo, joderse. Pero Rihanna, con 21 ó 22 años, no está ni de lejos en esa situación… A lo mejor ese contexto tan favorable se vuelve una traba para sí misma o, a lo peor, sólamente es que está atrapada (y jodida) por las flechas de Cupido (y las hostias de Chris Brown, también).

Para eso es mejor quedarte como Camilo Sesto: “siempre me voy a enamorar de quien de mí no se enamora, y por eso que mi alma llora”. De esta manera el dolor es “espiritual” y no psico-físico. Mejor tener moratones en el alma… Y es que lo peor del Amor es que tiende a convertirte en un objeto del ser/animal/cosa del que caes prendido/a. Tu voluntad puede quedar medio-anulada y si ya eres medio giliflautas antes de enamorarte, puedes llegar a un grado de gilipollez importante. En ese estado, lo que te queda es esperar que tu “ser querido” no sea un/a desalmado/a, como le ha sucedido a Rihanna.

Aunque ya hay casos absolutamente extremos, como el del profesor Neira. El hombre arriesga su vida para salvar a la “pobre” mujer víctima de la brutalidad… y ésta después va comentando poco menos que “para qué se ha metido si nadie le ha llamado”… Entonces, barajas la posibilidad de que Amor y Masoquismo estén estrechamente ligados; de que el Amor aparte de volverte estúpido/a te puede, lo que es peor, volver completamente desagradecido/a, y que, al final y después de todo, teniendo una mano ya puedes estar convencido/a de que mejor solo/a que mal acompañado/a.

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2 comentarios to “Esa enfermedad llamada Amor (versión Rihanna)”

  1. aprendizdesoñador Says:

    El puto Cris ese es otro que tb podíamos tirar al río.

  2. Punchis Says:

    Tienes razón en lo de quedarte como Camilo Sesto. Que siempre siempre vale más solo que mal acompañao.

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