El paseo nocturno y las cucarachas del Mercadona

“¡La cucaracha, la cucaracha ya no puede caminar, porque no tiene, porque le faltan las dos patitas de atrás!” (claro, todo esto, con musiquilla de fondo: hay que ponerle un poquillo de imaginación). Paseo nocturno con mi perra, un Cocker Spaniel bastante mono y porculero (¡qué se le va a hacer!). Lo de decir que vivimos en un barrio tranquilo es casi faltar a la verdad: da igual el día de la semana que sea, que apenas oscurece ni un alma en la calle… O eso te crees.

Llevas a tu animal de compañía (es que eso de “mascota” tiene un deje despectivo; está bien para el muñeco que anima a los Lakers o a los Grizzlies, pero no tanto para el animal que está en tu casa 22 horas diarias, hora más, hora menos) paseando por ese barrio, en el que por no molestar, apenas si hay algunas luces encendidas, supongo que para que no reflejen a los pobres viandantes que se aventuren a salir a “horas intempestivas” como las diez o las once de la noche.

Caminas con cierta impaciencia, pues eso de ir solo por la calle a oscuras por muy tranquilo que sea el sitio, no te termina de agradar la mayoría de las veces. A esto hay que añadir que la perra, que es un poco cabrona, te tiene dando la vuelta al ruedo porque sabe que no la vas a subir hasta que suelte sus excrementos. Así que paciencia, y a esperar a que suelte el mojonaco (por supuesto, vas equipado con tus bolsitas-ikea para recoger el fruto de su trabajo del día).

Hoy no lo has conseguido evitar. Te toca pasar por delante del Mercadona de esta zona; a través de las lunas puedes ver los cajeros vacíos. Prácticamente es lo más iluminado que hay en una calle digna de figurar en algunos pasajes de los libros de Harry Potter. Y como viene siendo habitual, detectas a esos seres diminutos que tanto repelús nos causan a la mayoría. No falla. Un par de ellas al menos. Con sus movimientos rápidos, siguiendo un objetivo que desconoces, pues no hay ningún contenedor cerca (¿o sí?)… Cortas la cuerda a tu perro, para evitar ingestas no deseables, y aceleras el paso.

“¡Vamos, Phoebe!”. Sientes una especie de alivio cuando dejas  atrás ese fragmento que apenas ocupa una veintena de metros. Y el animal, que por fin se compadece, suelta la morterada, en su posición de concentración. Lo recoges y te vas a casa. Hasta el próximo día.

Lo único malo es cuando te paras a pensar en cuál es el motivo por el que pululan esos insectos tan cerca del lugar en el que, casi a diario, realizas la compra, principalmente de comida. ¿Será el calor? ¿Serán las luces que proceden del interior? ¿Será el verano en sí?… Haré caso a la sentencia de Murakami: “En el mundo hay cosas que es mejor no saber”.

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10 comentarios to “El paseo nocturno y las cucarachas del Mercadona”

  1. Bitacoras.com Says:

    Información Bitacoras.com…

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  2. Depaso Says:

    “¡Vamos, Phoebe!”.????????

    jajajajjajajajajjajajajaja me he sentido aludida!!!!!!!

    Y como cultura general te doy la versión correcta de la canción:

    La cucaracha, la cucaracha
    ya no puede caminar,
    porque no tiene, porque le falta
    marihuana qué fumar
    😄

    • msantaella Says:

      ¡¡Me han estado engañando toda la vida!! Claro, como estudié en guardería de monjas nos llegó la versión “filtrada y remasterizada”, como el Google en China😄

  3. lunadegipto Says:

    Eso te pasa por vivir en sitios residenciales de alto standing. Cómo se nota quién se está haciendo rico, si es que eso de ser autónomo tiene sus frutos.

    Yo creo que las cucarachas son las que reponen en el Mercadona por las noches o las que “limpian la basura” ¿has visto la película el cuchitril de joe? Un clásico.

    • msantaella Says:

      Sí, sí. “Alto standing”. Sexto piso. Antes, en el décimo, era todavía más, mejor O_O

      Y lo de las cucarachas y su oficio oculto, no te digo que no. Explicaría porqué le va tan bien al Mercadona. Seguro que no llegan ni al salario mínimo interprofesional…

  4. aprendizdesoñador Says:

    La Phoebe siempre tarda un huevo en soltar el mojón, pero que le vamos hacer, hay que quererla.
    Ayyy que mal rollo dan los bicharracos esos. Y más los voladores. Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy QUE ASCOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

  5. aprendizdesoñador Says:

    Depaso@ Lo de Phoebe es por nuestra perra.

  6. El-paseo-nocturno-y-las-cucarachas-del-Mercadona : Sysmaya Says:

    […] Articulo Indexado en la Blogosfera de Sysmaya La cucaracha, la cucaracha ya no puede caminar, porque no tiene, porque le faltan las dos patitas de atrás! (claro, todo esto, con musiquilla de fondo: hay que ponerle un poquillo de imaginación). Paseo nocturno con mi perra, La cucaracha, la cu .. […]

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