Archive for the ‘cine’ Category

IMDB en español

19 septiembre, 2009

Cualquier aficionado al cine o a las series habrá utilizado en más de una ocasión, más bien en centenares, IMDB (the Internet Movie Database). No vamos a descubrir ahora las maravillas de esta web, su completísima base de datos, con imágenes de miles de obras audiovisuales y la más amplia información sobre prácticamente todos los ámbitos que puede abarcar una creación cinematográfica o televisiva. La versión pro, previo pago, multiplica las posibilidades de un site que en su versión estándar sigue siendo una maravilla.

La única pega que se le podía poner era que para aquellos que no tuvieran suficientes conocimientos de inglés, pues básicamente era una putada, ya que la intuición era el único medio para manejarse por una página a la que, en ese caso, no le podías sacar pleno rendimiento… Hasta ahora, claro: IMDB está de enhorabuena y los usuarios hispano, germano o italohablantes se pueden dar con un canto en los dientes, con la versión en estos idiomas que acaba de sacar la web. Aunque todavía no esté totalmente desarrollada, el IMDB en español: www.imdb.es ofrece un amplio espectro de posibilidades: taquilla, clasificaciones, seguimiento de series (ya puedes poner también Perdidos en vez de Lost) y surtido de noticias variadas, entre otras muchas opciones. Todo ello bajo cortesía de amazon.com.

Ya sólo hace falta que el gigante de las ventas por Internet, y no nos referimos a e-Bay, se ponga las pilas y nos ofrezca de una vez su amazon.es. La de quebradero de cabeza que nos ahorrarían a muchos. Bueno, de momento, ya podemos ir deleitándonos con imdb.es, que no es poca cosa.

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Pagafantas: la película

11 julio, 2009

Una peli que empieza explicándote el concepto “hacer la cobra” hay que reconocer que promete mucho. Si a eso, después, va añadiéndole, condimentando el festín con “el abrazo del koala” o “la postura del lemur”, su atractivo se multiplica. Pues sí, estuvimos en el cine viendo la “pilícula” Pagafantas, de Borja Cobeaga.

Creo que es difícil, por lo menos entre los hombres, no ser un “pagafantas” o haberlo sido en algún momento de tu vida. Por ello, no puedes dejar de identificarte en muchos momentos con Chema, personaje interpretado por Gorka Otxoa (¡Vaya semanita!), y su creciente y sistemática humillación con el objetivo de conseguir el amor inalcanzable de Claudia (la argentina Sabrina Garciarena, de la misma nacionalidad que su protagonista).

El muchacho se va dejando llevar por la ilusión, quedando en ridículo ante todos, y cagándola una vez tras otra. Como los demás personajes mantienen una dignidad ante el comportamiento del personaje, este contraste hace que el espectador cobre una mayor conciencia sobre lo absurdo y trágico-cómico de las situaciones que se suceden.

Potenciando al personaje principal, está el tío Jaime (Óscar Ladoire, ¡atiendeeeeee, A.M.!), alter ego de Chema, que puede vislumbrar su futuro en el “pagafantismo” sesentón de dicha figura. Los chanantes Julián López y Ernesto Sevilla también tienen sus momentos en la obra, para regocijo de la muchachada. Especial atención, a los momentos estelares reservados a la señora Begoña (María Asquerino, Goya a la Mejor Actriz de Reparto en 1990).

Y ahí Chema, que no Antxón, arrastrado por la sonrisa de una mujer que le trata bien y que llega a considerarle su “mejor amigo” (¡aaaaaaaaaaaaaaaaah!), cuando el pobre chaval (la historia transcurre entre sus 26 y 27 años) lo que verdaderamente quiere, y todo el mundo menos Claudia parece haberse dado cuenta, es mojar el churro (eso sí, con regularidad, no para rollo de una noche). Y tú ahí, viéndolo, observándolo, observándote a ti mismo en situaciones similares en las que has interpretado con la dignidad-indignidad correspondiente el papel de “pagafantas”… y no puedes parar de reírte de él/ti mismo.

A lo largo de la película, seremos testigos de una gradual degradación “pagafantiana” de Chema, llegando a momentos tan estúpidos como la “falsa boda” en aguas internacionales para conseguir que a Claudia le den los papeles (incluido polvo nupcial con el novio argentino, presente en la ceremonia, ante los atentos oídos del Pagafantas, con mayúsculas.

Al final, pues ocurre lo que tiene que ocurrir, o sea, que el Pagafantas sigue siendo un auténtico Pagafantas. Amén. Alguien podría haber tenido la tentación de hacer que se enrollaran al final los personajes. Pero, nooooo. El espíritu de la película se mantiene. La esencia se respeta. Y se evita una tropelía para cerrar la obra como hubiera sido un lío entre el Pagafantas y el objeto de deseo. El “pagafantismo” “triunfa”, y Chema pasa de la categoría de “amigo” a la de “hermano”, como tiene que ser.

Una nueva muestra de que en España, la gente que viene de la televisión parece estar más preparada para ofrecer al espectador historias interesantes, que sean capaces de enganchar al público mediante un buen guión  (en este caso del director Borja Cobeaga y de Diego San José). Algo que, según se observa, no han asumido todavía muchos cineastas, prestos a la lágrima fácil y a las quejas por el mal estado y mal trato al cine nacional. Ellos/as, a su manera, también son unos magníficos PAGAFAAAAAANTAAAAAAAAAAAAAS.

¡Ahora, Chema! ¡Suéltala y que se dé un mamporrazo! XD

¡Ahora, Chema! ¡Suéltala y que se dé un mamporrazo! XD

La Fox (Megan), el Bay (Michael) y los Transformers (o lo que sea)

10 julio, 2009

Transformers II, que tiene otro nombre, pero que no sé cuál es (tampoco es que haya puesto excesivo interés por quedarme con el título) está suscitando una serie de incidentes, como Lost, que van a acabar por hacer que desee ver la película, o lo que sea.

Para empezar, mi querida Fox, la quiero casi tanto como el canal que está encendido casi siempre que estoy en casa (que tampoco es que sea mucho tiempo), hace unas declaraciones señalando que el visionado de la “obra” puede provocar problemas cerebrales. O sea que ni Risto Mejide podría hacer peor campaña por OT. Además, añadía que no se explicaba cómo ese tipo de “productos” podían salir adelante. Esta chavala no tira piedra contra su tejado, va directamente a los cimientos. Una figura.

El director, Michael Bay (Bad Boys, La Roca, Armageddon, La Isla…; nominado en dos ocasiones al Razzie al Peor Director, dicho sea de paso), la reprende. Indica que sus declaraciones (las de Megan, no las suyas propias) son ridículas y frutos de su juventud. Y encima, con toda la cara, se vanagloria con unas perlas que no tienen desperdicio: “Nicolas Cage no era un gran actor cuando lo contraté, tampoco Ben Affleck antes de que lo pusiera en Armageddon” (http://www.fotogramas.es/Noticias/Michael-Bay-pide-mas-humildad-y-gratitud-a-Megan-Fox). ¡Ole, ole y ole! Sólo tenemos que obviar que Nicolas Cage ganó el Oscar por Leaving Las Vegas, obra que no es ni mucho menos de Bay, antes de aparecer en La Roca, y que Ben Affleck ¿cuándo coño ha sido un gran actor? Inclusive éste ganó el Oscar el Mejor Guión antes de intervenir en Armageddon por El Indomable Will Hunting (con otro “artistazo” llamado Matt Damon). No quiero hablar de Will Smith, que con El príncipe de Bel-Air gozó de una popularidad que Bay no va a conseguir nunca (salvo que se acueste con Megan Fox y se haga público), por mucho que lo dirigiera en Bad Boys.

Con este tipo de enfrentamientos verbales se consigue aumentar el interés en torno al estreno de una película. Los líos amorosos venderían más. Y no te digo si aparecieran unas fotos de la chica en topless… Pero ya, para más inri, leo una crítica demoledora en otro medio. Y nunca en mi vida había deseado ver una película que sé que tiene que ser una auténtica bazofia. En casi todas las publicaciones, las críticas suelen ir valoradas del 1 al 10, o de 1 a 4 ó 5 estrellas, dependiendo del medio en cuestión. Pues a Transformers 2, o cómo se llame, no se le da ni la mínima puntuación. ¡Con un par! Y el crítico se cebaba con Bay de tal manera que me iban a sangrar hasta las almorranas de tanto partirme el ojete.

Es difícil resistir tanta tentación. La posibilidad de ver una película que probablemente te saque los colores de vergüenza ajena se antoja, con Megan Fox, como un delicioso sarcasmo. En fin, habrá que visionarla y estar “agradecidos” a Michael Bay por tal “logro”. No todo los creadores consiguen el calificativo de “Peor Película de la Década” para una obra suya… Y eso también tiene su valor. ¡Ánimo, Michael (Bay)! ¡Seguro que este año consigues tu anhelado Razzie!

Como no podía ser menos, a fin de cuentas todo el post no era más que un pretexto, una fotaca de esta muchacha jamelga de tan buen ver (por detrás, todavía, de Christina Aguilera).

P.D. Había una foto más sugerente, pero ya lindaba con el género adulto/mayor-de-edad/tres rombos.

¡Ay, Megan Fox! ¡Tú sí que nos vas a provocar un "aneurisma" en el cerebelo!

¡Ay, Megan Fox! ¡Tú sí que nos vas a provocar un "aneurisma" en el cerebelo!

¿Por qué más de treintas años después del estreno de Star Wars sigue habiendo tanto frikie de la saga?

28 junio, 2009
Megan Fox, de otra galaxia

Megan Fox, de otra galaxia

Está claro, ¿no?

Ángeles y Demonios (y rayos y centellas)

19 mayo, 2009

Nueva visita al cine. Objetivo: Ángeles y Demonios, protagonizada por Tom Hanks y Ben Kenobi, digo, Ewan McGregor. Con estos actores, te puedes creer que quizás sí merezca la pena echar el rato. Lo malo es que la película la dirige el empalagoso, y oscarizado (perdónanos, Alfred), Ron Howard, y peor todavía aun es que está basado en la novela del mismo nombre de Dan Brown. Pues nada, con dos huevos.

Apenas había llegado Tom Hanks, digo Robert Langdon, al Vaticano y empecé a dar cabezadas… Pocos minutos después, sopa completamente. Gracias, Ron; gracias, Dan. Cuando estaba finalizando la obra, desperté, para ver al camerlengo caer desde lo alto de un helicóptero en marcha donde estaba la “antimateria”, juajuajua… Y así, hasta el final.

Escucho a la gente comentar “¡vaya pegote!”… Y yo no puedo dejar de pensar: “menos mal que no te has leído el plomo del libro, que si lees que Langdon salta del helicóptero sin paracaídas, ¡con dos cojones!, y no le pasa nada, entonces te puede entrar cagalera, física y mental”.

¡Vaya pedazo de crítica que me he marcado! Óscar para Ron, Nóbel para Dan y, ¿por qué no?, Pulitzer para Msantaella.

Star Trek (2009), by J.J. Abrams

14 mayo, 2009

¿Qué hace un frikie de La Guerra de las Galaxias metido la madrugada de un martes en un cine viendo un Star Trek protagonizado por el indignante Sylar de la serie-efervescente Heroes y por el primo chungo del magnífico Michael C. Hall (Dexter Morgan, David Fisher) teniendo en la  fila delantera a los cuatro mayores fans de la saga  del territorio español (con sus pintas de fiel seguidor, riñonera negra pasada de moda incluida) y con, entre otros compañeros, una rumana que habla no sé qué de kedtenpicar?

Inexplicable, sí; pero hasta cierto puntos. Culpables. Dos. A partes iguales. Por un lado, J.J. Abrams, que hizo que me fumara hasta la tercera parte de Misión Imposible, nunca mejor dicho, con un Tom Cruise que profundizaba en el hoyo de su propia tumba haciendo de más que improbable “héroe” (¡coño!, van dos veces y con juego de palabras, ¡qué agudo estoy!). El creador de Lost y su cuadrilla, incluyendo a Damon Lindelof, Bryan Burk o, a los teclados, Michael Giacchino, otro seguidor confeso de Star Wars, supongo que se ha tenido que conformar con dirigir el “lado oscuro de la galaxia”. Seguro que la culpa fue de George Lucas.

El segundo culpable, que sí tiene nombre (¿qué coño es J.J.?, ¿José Juan (Abrams)?), no podía ser otro: Sheldon Cooper. El Spock de The Big Bang Theory azuzaba todavía más mi curiosidad que “el padre de la isla”. En mi total ignorancia vulconiana, me llegaba a preguntar si Sylar, digo, si Zachary Quinto estaba tomando como referencia a Leonard Nimoy o a Jim Parsons (el actor que encarna a Sheldon en TBBT).

Bueno, y aparte está la película. Mucho ritmo, muy del estilo J.J. Con su rollito espacio-temporal. Con unos guiños a la obra de George Lucas que alucinas (atención a la escena en el planeta helado). Sus chistes medio-qué para cortar la tensión. Un malo malísimo romuliano. Sus personajes carismáticos, con el vacileta capitán Kirk (el que he señalado como el primo chungo de Dexter), y la presencia estelar, nunca mejor dicho, de Leonard Nimoy (¡a Sheldon le habría dado un telele a estas alturas!). Sobra decir que la película tiene un argumento con unos boquetes que ríete de los agujeros-negros-espacio-temporales…, pero, claro, esto es terreno de J.J.: “¿cómo he hecho una variable en la constante espacio-temporal ahora quién es el guapo que me dice que es esto una soberana estupidez? ¡Está más claro que el agua que esto podría pasar! ¡Preguntárselo a Einstein, cojones!”

Total, a fin de cuentas, tampoco vas al cine a buscarle los vacíos a la película, y menos en la sesión golfa, así que te dejas llevar por el torrente de imágenes y emociones que te van suscitando la concatenación de imágenes y el contraste Spock-Kirk, que vendría a ser una versión del enfrentamiento Locke-Jack en la isla (salvando las distancias), con esa anunciada y hermosa amistad entre ambos seres tan iguales-distintos (me refiero a Spock y Kirk, que de Locke y Jack todavía no podemos pringarnos demasiado).

Por cierto, hay naves espaciales, bastantes, muchas. Una muy grande, pero que no mola tanto como La Estrella de la Muerte. Y una llamada Enterprise que está a millones de años luz del carisma y del diseño del Halcón Milenario. Los efectos especiales, pues ya se sabe que en este tipo de películas hay rayos y centellas, y ese tipo de cosas que los físicos se empeñan en jodernos diciéndonos que “oye, escucha, en el espacio, con la gravedad y tal, eso no es posible”, y tú “a ver, listillo, ¿es que no has visto las cientos de series y películas?, ¿es que te crees que sabes más que George Lucas porque tengas un Premio Nobel de Física, eeeeh?. Algunos son tan, tan… Simplemente diremos que hay detales que dan grimica, regomello. (Msantaella, cabrón, a ver si eres un poco más objetivo, que se te ve mucho, de mucho, el plumero).

En resumidas cuentas, que se puede ver y echar un rato. Aunque, hay que tener en cuenta, que esto te lo está sugiriendo un tío que vio El Ataque de los Clones, tragándosela a gustico.

Como es obligación, acabaremos el post con la frase que le escribió Leonard Nimoy a Sheldon Cooper (“¡puedo crear mi propio Leonard Nimoy!”): Larga vida y prosperidad. (P.D. Estoy poniendo los dedos de la mano derecha en forma de “V”, como si estuviera haciendo sombras chinescas, aunque no lo podáis ver; cosas de Vulcano).

Chris Pine, capitán Kirk 2009 y primo chungo de Dexter Morgan (¿o de Nick de CSI?)

Chris Pine, capitán Kirk 2009 y primo chungo de Dexter Morgan (¿o de Nick Stokes de CSI?)

Gran Torino, ¿la despedida de Eastwood?

29 marzo, 2009

En poesía, cuando lees un soneto, puedes ir hilvanando verso tras verso sin que parezca que nada tiene sentido y sin que, lo que es más difícil, se vislumbre una coherencia al final del poema. Puedes encontrarte con cosas que te llamen la atención por lo, a primera vista, absurdo de las frases del poeta. Sin embargo, los dos versos finales pueden transformar ese conjunto “hueco” en una auténtica maravilla.

Cuento todo el rollo este porque la última película de Eastwood, Gran Torino, me pareció de este tipo de sonetos. El doblaje era tremendo (no había escuchado nada tan malo desde El resplandor, que es muchísimo decir). Y Eastwood se tira la primera mitad de la película en plan John McClane soltando “perla” tras “perla”. Brutal, el “sayonara, baby” del gobernador de California quedaría a la altura de las babuchas. Suelta tantas que, aunque te hagan gracia, acabas por sentirte un poco saturado de tanto comentario “épico”.

La historia es muy propia de las de Eastwood, si habéis visto Millon Dolar Baby, encontraréis analogías continuamente. Viejo malhumorado. Joven pardillo de buen corazón y perseverante (en este caso, asiático). El argumento clásico de maestro que tutorea a un chaval al que sin su ayuda se lo comerían en su barrio en un par de años… ¡Ah! y un pedazo de coche que no tiene sentido, claro, que se me estaba olvidando.

Además, hay un cura porculero que inicia una de las historias paralelas que sabes en la escena 1 cómo va a terminar. Disparos y pistolas, como buena película de Clint. Pandillas de matones extranjeros (no estadounidenses; el patriotismo le tenía que salir por algún lado). Y un remordimiento por una tropelía que cometió el protagonista cuando era joven en la Guerra de Corea.

Evidentemente, es Clint, y en el fondo es un buenazo. Se convierte en el Harry, el Sucio del barrio, pero en plan jubileta. Un auténtico ídolo en el vecindario, aunque sus propios hijos no lo soporten y su familia sea un poco un clan de buitres (¿es suena algo a Million Dolar Baby?).

Políticamente incorrecto correcto. La estructura circular de la historia tiene que llevar forzosamente al protagonista a expiar su pecado… Y ahí es donde está toda la gracia de la obra. Yo no me esperé tal final… Era un nuevo giro a las posibilidades de Harry (o a lo mejor es la forma de actuar de Harry una vez que está en el Imserso)… Y todo, pese al mal doblaje (que también la podría haber visto en V.O.S., ¡cojones!), los chistes previsibles, las situaciones más que cantadas… Todo te lo puedes comer a gusto (si te gusta el cine de Eastwood, está claro que más) y volverte a sorprender con el talento de este hombre… Nunca lo había visto tan viejo, y el argumento de la película (que a veces parece tener muchos matices biográficos) me hace creer que la retirada de Clint está cerca. ¿Será ésta la última versión de sus carismáticos personajes o Eastwood morirá con las botas puestas?

Sea como fuere, el Cine va a estar siempre en deuda con Clint…

Lista de galardonados de los Oscar 2009

23 febrero, 2009

Como teníamos una porra particular, aquí el listado de ganadores de los Oscar 2009. Pocas sorpresas, pero buenas: Sean Penn, favorecido por la campaña de la Rolling se ha alzado con su segunda estatuilla dejándoneos a todos con la cara de Mickey Rourke, nunca mejor dicho. La fotografía también se la ha llevado la triunfadora de la noche, Slumdog, cuando parecía un premio que iba a caer de la mano de Button, que se ha llevado el de Efectos Visuales, pese a las más que mala, malísima, batalla del Pacífico. Y la mejor peli extranjera, para la japonesa Departures, por la que fuera de la isla nipona nadie parecía dar un duro. Penélope Cruz, pese a mis malos augurios, finalmente se ha llevado también el gato al agua. Parece que arrimarse a Bardem le ha traído suerte. Ahora toca arrimarse a la Pe (¡yujuuuu!). Enhorabuena a Penélope.

He aquí el listado:

Mejor Película: Slumdog Millionaire
Mejor Director: Danni Boyle (Slumdog Millionaire)
Actor Principal: Sean Penn (Milk)
Actriz Principal: Kate Winslet (The Reader)
Actor Secundario: Heath Ledger (The Dark Night)
Actriz Secundaria: Penélope Cruz (Vicky Cristina Barcelona)
Guión Adaptado: Slumdog Millionaire
Guión Original: Milk
Película en Lengua Extranjera: Departures (Japón)
Mejor Película Animada: Wall-E
Mejor Dirección de Arte: The Curious Case of Benjamin Button
Mejor Canción: Jai Ho (Slumdog Millionaire)
Mejor Banda Sonora: Slumdog Millionaire
Mejor Montaje: Slumdog Millionaire
Mejor Fotografía: Slumdog Millionaire
Mejor Sonido: Slumdog Millionaire
Mejor Edición de Sonido: The Dark Knight
Efectos Visuales: The Curious Case of Benjamin Button
Corto Documental: Smile Pinki
Mejor Documental: Man on Wire
Mejor Cortometraje: Spielzeugland (Toyland)
Mejor Corto Animado: La Maison en Petits Cubes
Mejor Maquillaje: The Curious Case of Benjamin Button
Mejor Vestuario: The Duchess

Enhobuena a los premiados. Lo siento, David, tendrás que esperar otro año más. Quizás te pase como a Scorsese y te lo den con la película más infumable que hagas… Cosas de los Oscars.

El curioso caso de Benjamin Button

7 febrero, 2009
el baile a la luz de la luna de una hiperexcitada Daisy

Uno de los momentos más absurdos de la película: el baile a la luz de la luna de una hiperexcitada Daisy ante Benjamin(/Florentino) Button(/Ariza)

La última película de Fincher (Seven, El club de la lucha, Zodiac) era un reto mayúsculo. Adaptar una obra literaria de Fitzgerald, el autor de la famosa El Gran Gatsby, tiene siempre su complicación, pero la dificultad se multiplica cuando lo que se intenta es representar la vida de un hombre que nace viejo y muere de bebé. La inversión en el tiempo que sufre el protagonista de El curioso caso de Benjamin Button era un ejercicio cinematográfico complejo… y el resultado es más que digno.

La caracterización, que tanto suele estropear las películas basadas en una línea temporal que abarca varias décadas (por ejemplo, lo de Di Caprio en El Aviador es aberrante por mucho que digan), en esta obra es todo un logro técnico. Lo único que se le puede achacar es que Daisy (Cate Blanchett) con 50 años seguía pareciendo mucho más joven que su hija Caroline (Julia Ormond), quien está leyendo la historia de su madre con Benjamin, cuando está apenas tiene 35.

Igualmente, hay que destacar que la historia transcurre sin que en ningún momento caigan en el morbo o en la zafiedad, pese a que conllevaba una serie de situaciones que daban pie a ello y que podrían, en manos de cualquier otro cineasta, haber derivado en despropósitos: por ejemplo, cuando la protagonista tiene 12 años y Benjamin (con seis más) es una persona con el físico de un hombre de más de sesenta años.

La evolución de Daisy es lo mejor de la historia. Vemos cómo va creciendo, madurando, evolucionando, todo ello parece siempre más fácil con una actriz como Blanchett. Por su parte, el personaje principal, aunque Brad Pitt está muy acertado, carece o, al menos, no transmite la profundidad de su pareja. Lo siento, Brad, pero para ganar el Oscar vas a tener que aprender a llorar, que ya sé que no es lo tuyo, pero en determinadas situaciones es obligatorio derramar una lágrima en vez de poner cara de “alelao”.

Los secundarios que van marcando la vida de Benjamin hacen que se mantenga el ritmo de la película, lo cual tiene su valor cuando estamos hablando de casi tres horas delante de la pantalla. A mí en particular, me ha vuelto a encantar Tilda Swinton (Oscar a la mejor secundaria en Michael Clayton), si bien abundan los secundarios carismáticos: hay uno que va contando a lo largo de la película que le han caído siete rayos (por cierto, yo sólo conté seis) y que está utilizado como un buen recurso de ruptura.

También hay cosas muy malas. Hay una escena en pleno océano, en el que se produce un enfrentamiento entre el barco en el que va Benjamin y un submarino (no sé si alemán o japonés), con unos efectos especiales ridículos, con unas luces, unos disparos, un no sé qué grimoso… Otra de las escenas que a mí me han reventado es aquella en la que aparece en la imagen un baile sensual de Daisy ante Button a la luz de la luna. Hay que reconocer que la fotografía es hermosa, pero es que está forzada de una manera increíblemente absurda, con un tono que puede llegar a provocar vergüenza ajena (tampoco la voz del doblaje de Phoebe de Friends acompaña mucho a este personaje).

Por último, ese final melodramático  y emotivo, en el que se hace un repaso a los distintos personajes que han pululado por la historia, es totalmente innecesario. Ese gusto por rizar el rizo rizado. No sé si está pensado para los Oscars o para sacar una lágrimilla al espectador, pero tanta cursilería, repito, es omitible… No aporta nada nuevo al conjunto de la película.

Habría que señalar que para los Oscar no pienso que se le pueda aplicar el calificativo de “favorita”. La historia básicamente tiene una estructura circular con el rollo Titanic: una persona mayor que cuenta/escucha su vida (en aquel caso, sólo un fragmento; en esta obra, su vida completa). Puede que eso le reste puntos de cara a la ansiada estatuilla, aunque la ley de la compensación pueden hacer que, por fin, reconozcan la gran trayectoria de David Fincher. Eso sí, en el resto de categorías sí que podría llevarse un buen filón: técnicamente sus virtudes sobrepasan en mucho a sus defectos, y probablemente sea una de las obras que, a priori, tenía más puntos para naufragar (estoy convencido de que es lo que hubiera sucedido si el director hubiera sido, por ejemplo, el “aclamado” Ron Howard).

GiliGoyas

2 febrero, 2009

Antes que nada, reconocer que el titular se lo he “robado” o “tomado prestado” (según se mire) a un medio digital de la Red, que no recuerdo cuál es, pero que está ahí. No me vayan a denunciar los de las SGAE por infringir derechos de autor y ser un pirata-barbarroja-patapalo que les está hundiendo el chiringuito.

Reconocido esto (perdón, Teddy), no me he podido meter en la cama sin comentarlo, no he podido reprimirme hasta otra hora: ¿Se puede saber quién coño ha elegido a Carmen Machi como presentadora? Y sobre todo ¿quién ha sido el delincuente que le ha seleccionado el primer traje? Lo siento, Aída, pero flaco favor te ha hecho el personaje/la personaja que te ha embutido en semejante atuendo. ¿Por qué no han dejado a Corbacho? Sus cinco minutos han sido más entretenidos que la suma de todos los mejores momentos de Aída en toda la gala. O que se los den a mis idolatrados chicos de Muchachada Nui… Bueno, mejor no, que con un público tan aburrido como el de los Goya les podrían desmoralizar.

Se quejan del mal estado de salud del cine español: ¿Cómo va a estar si el ambiente del público en los Goya es representativo del Séptimo Arte en España? No he visto nada más sosaina, ni más gélido, tenso, frío… Estar allí tiene que ser casi un sufrimiento, casi peor que para Mariano Rajoy acudir al desfile de las Fuerzas Armadas. Y eso que con la “censura”, tienen la oportunidad de “meter tijera” (pobre realizador, se habrá vuelto loco pensando “¿pero qué se puede salvar?, ¡joder, con lo bien que estaba en Catsa!).

No menos vergonzoso han sido las alusiones a la “piratería”, que tanto daño está haciendo al pobre Cine Español. ¡Somos una panda de sinvergüenzas! Bueno, yo no, los que bajáis cine patrio sin acudir a las salas (yo directamente no tengo tiempo ni motivación para verlo). Lo de la “piratería” parece haberse convertido en el “chivo expiatorio” de casi toda actividad artística, es como Magdalena en política: si algo va mal, simplemente señala con el dedo…

Señoras y señores: ¿nos hemos vuelto absolutamente gilipollas?, ¿nos queréis vender la moto de que el Cine Español está en crisis por culpa de la Red?, ¿la peña está dejando de ir al cine porque se baja las películas de Internet? Que más quisieran ellos… Ilustrísima presidenta de la Academia de las Artes y de las Ciencias Cinematográficas de España, señora o señorita Ángeles González Sinde, ojalá los españoles (y los que no lo son) se bajaran “ilegalmente” películas españolas en la Red, porque eso significaría que el Cine Español tiene salud, que hay un público potencial interesado en el mismo. Pero (por cierto, ¿es usted hermana del primer presidente de la Academia?) algo que no está en la Red, no existe. Así que, en vez de decir paridas y gilipolleces que están más manidas que el coño de la Bernarda, al contrario, deberían promover, difundir el Cine Español en Internet todo lo posible. Utilizar esta poderosa herramienta para conseguir, por un lado, despertar interés (que seguro que es más barato a través de este “fraudulento” y “malvado” medio que a través de los cauces tradicionales), y por otro lado, estudiar la nuevas formas de negocios que ofrece este “infierno”.

Este mismo tocino es el que comentaba para esos pobres cantantes que tan mal lo están pasando y que nos sermonean con ese mismo argumento. Internet es el presente y todavía más, salvo hecatombe, el futuro, dejemos de demonizar una de las tres herramientas más útiles de la Historia de la Humanidad por pura comodidad y busquemos la forma de revertir en provecho propio sus potencialidades. Crisis=Oportunidad. Si pones la mano sobre el fuego te quemas y si te pones encima puedes salir ardiendo, eso está claro, ¿peroa estas alturas de la vida hay alguien tan imbécil para hacer semejante acción intencionadamente?, ¿acaso odiamos el fuego por ello obviando sus “pequeñas” ventajas? Pues se ve que sí. A fin de cuentas, nos encanta ser gilipollas o giligoyas, según el caso.

P.D. Mi enhorabuena a Javier Fesser y a todo el equipo que ha trabajado en Camino. Pese a la Academia, tengo pensada alquilar la película en cuanto tenga un hueco.

P.D. II ¡Anda! Si resulta que la “crisis” no sólo jode a los artistas, sino que cientos de personas anónimas también las pasamos putas para tratar de vivir lo mejor posible (o a veces, simplemente sobrevivir) y no salimos por la tele a quejarnos continuamente (con todo mi respeto para todos los trabajadores de la industria cinematográfica se centran en realizar de la mejor manera posible su trabajo y se mantienen al margen de “cuentos chinos” y milongas).

Mamma Mia! ¡¡Meryl Streep a lo ABBA!!

11 enero, 2009

Últimamente veo poco cine, pero he de reconocer que me estoy luciendo. Tras ver (o sufrir) Australia, la nueva elección ha sido Mamma Mia!, la adaptación cinematográfica del musical de Broadway (?). El título le viene que ni pintado, porque es la expresión que cualquiera soltaría oyendo a Pierce Brosnan cantar un tema de ABBA. Lo de cantar es figurado, “destrozar” sería el término más adecuado. Es increíble, pero sí, he encontrado a alguien que canta peor que yo: gracias, Bond.

Otra de los despropósitos de la película es Meryl Streep (que me perdone mi amigo Salva, tan fan declarado de “la Streep”). Es cierto que la mujer se conserva bien y que no canta mal del todo, sobre todo si lo comparamos con 007, pero ¿a quién se le ocurrió que Meryl podía interpretar el papel de una mujer cuarenta y pocos cuando nació en el cuarenta y muchos (1949)?

Dado que el único interés tiene la película son las canciones del mítico grupo sueco, se podrían haber buscado una serie de actores que cantasen un poquito, sólo una “mijita” (mira, la Kidman, habría encajado bastante bien en esta película). O a las malas, puesto que la interpretación era lo menos importante, estaba la opción de poner cantantes en vez de actores (eso sí que hubiera sido un auténtico homenaje a los reyes/reinas de los setenta).

Lo bueno es que tuvieron un poco de dignidad y no destrozaron Waterloo (esta la dejaron para los créditos con la original), aunque sí acabaron con otras canciones que hacían que se te saltaran las lágrimas (por dios, ¡qué le habéis hecho a Dancing Queen y a Chiquitita!).

Otro apunte positivo, la bonita Amanda Seyfried (nada que ver con Anni-Frid), la única que ponía un poco de tino en medio de las voces chirriantes de la cinta. Todavía no me explico como Benny y Björn, productores ejecutivos de la película, se han prestado a tal “espectáculo”. ¡Ah, sí! Si lo dicen en una canción: Money, Money, Money. (No seamos hipócritas, yo también lo habría hecho).

Australia, el lugar en el que se puede tomar uno o dos años sabáticos Nicole Kidman

29 diciembre, 2008

Hacía tiempo que no pasaba un rato tan soporífero como el que he padecido viendo la última película de Nicole Kidman. Es difícil imaginar que la australiana, tras su merecido Oscar, haya caído tan bajo. Desde luego que parece que le ha tomado el relevo a su ex a la hora de hacer bodrios. Si ya nos sorprendía con esa bobada de película llamada Embrujada, la que tiene el nombre de su tierra natal, Australia, no le va a la zaga… y eso tiene mucho mérito.

Aunque no le podemos restar “valor” al doblaje, eso es lo de menos en una “historia” que no tienes ni pies ni cabeza. Desde el infumable traslado del ganado por el desierto a la épica-cómica-predecible historieta de guerra, con japos incluidos. Dos historias en la misma película completamente diferentes metidas y unidas con calzador. La trama del niño es vergonzosa casi hasta el sonrojo y la de amor, directamente, mejor ni comentarla.

Si a estas alturas, el que mejor sale parado es el director de fotografía, ¡ole sus cojones!, pero en un largometraje eso es lo mínimo que se espera y no que te hagan perder casi tres horas con un relato que aburriría hasta las ovejas, con unas interpretaciones que rayan lo ridículo. Lo siento, Nicole, no sé si tantas operaciones te han afectado a la expresividad, pero desde luego que, por amor a tu patria, te deberías haber negado a hacer esta película (¡qué arrogante!, ¡ya dando consejos a Nicole Kidman!).

Por último, no quiero dejar de hablar del director (y coguionista),  Baz Luhrmann, el australiano que nos sorprendiera con Moulin Rouge, en su nueva incursión detrás de las cámaras ha decepcionado por completo. Parece que estaban tan obsesionados con hacer “algo” con Australia como “protagonista” que a todos les ha podido la presión. No hay ritmo, no fluye, todo está forzado,  como si fuera una morcilla de arroz embutida a punto de estallar y salpicar a todo el que ande cerca. Por ejemplo, hasta el detalle de establecer un paralelismo con El mago de Oz mediante la presentación de diversas situaciones queda encorsetado, falto de naturalidad, y era de lo poco que podías intentar salvar.

En fin, si teníais la intención de ver Australia, yo os recomiendo que no malgastéis ni el tiempo ni el dinero… y eso que no he dicho absolutamente nada de la música.

Crepúsculo: la película

8 diciembre, 2008

Me siento en la sala teniendo poco idea de a qué me enfrento. Resulto que la película en cuestión, Crepúsculo, se basa en una saga de cuatro libros que por lo visto está arrasando en Estados Unidos y cuya autora, Stephanie Meyer, habrá visto con buenos ojos el tema de la adaptación cinematográfica (J.K. Rowling ya tuvo buen tino con ello).  El guión es de Melissa Rosenberg, que les sonará a los seguidores de Dexter, pues ha firmado muchos de sus capítulos.

Tonos muy fríos durante toda la película. Escenarios espectaculares, con reminiscencias de El Resplandor (aunque, por suerte, sin ese horrible doblaje). Efectos especiales bastante currados (con un par de coladas del estilo Las Crónicas de Narnia). Peleas en plan Matrix. Un elenco de protagonistas secundarios destinados a ir muriendo en las próximas partes para dar giros dramáticos a la historia. Una guapa protagonista (Kristen Stewart, habrá que seguir sus pasos) de pocas palabras. Un palido actor principal (¡ah!, se me olvidaba: es un vampiro) no muy dado a hablar… Y la típica historieta de amor adolescente que llevamos viendo toda nuestra vida, con algunos elementos tan ñoños que pondrían rojas a Amaya Montero y a Ana Torroja juntas.

Por cierto, hay vampiros buenos, los Cullen (que se alimentan de la sangre de animales), y vampiros malos (que matan a hombres). Que no, que no es Blade. Se prevé la aparición de hombres lobos o sucedáneos, y una historia de amor que no puede acabar del todo bien. Entretenida, para no calentarte mucho la cabeza… Además, tenemos Cullen para rato.

P.D. Me gusto mucho la banda sonora, con su momentazo Muse y una música de transición que me recuerda a la de no qué serie o qué película que tengo en la punta de la lengua… (Me estoy haciendo mayor, y no como Edward Cullen que lleva con 17 años desde 1918)

Imágenes de Star Wars: The Exhibition

6 diciembre, 2008

El otro día hablé de Star Wars: The Exhibition y no me digné a poner ni siquiera una fotografía. Fue un poco como hablar de pornografía sin colocar imágenes: puede que a alguno le excite la simple lectura (y que el resto lo haga la imaginación); sin embargo, puesto que la mayoría “necesitamos” el acompañamiento visual, subo alguna de las fotografías que más me llamaron la atención… Espero que gusten a los amantes de la saga.

¿Qué seria de la Galaxia sin el maestro Yoda?

¿Qué sería de la Galaxia sin el maestro Yoda?

... y sin nuestro idolatrado Constantino-Vader?

... y sin nuestro idolatrado Constantino-Vader?

Los bocetos se sucedían a lo largo de la Exhibición, en papel podías ver plasmadas las imágenes que después se convertirían en escenas míticas de la trilogía inicial.

La cámara de regeneración de Darth Vader deja a la de Raúl a la altura del betún

La cámara de regeneración de Darth Vader deja a la de Raúl a la altura del betún

En El Retorno del Jedi pudimos ver a Luke demostrando su destreza sobre la vaina

En El Retorno del Jedi pudimos ver a Luke demostrando su destreza sobre la vaina

El Retorno del Jedi, la favorita de muchos (yo me sigo quedando con la oscura El Imperio Contraataca), se sucedieron momentos míticos, de los que te arrancaban aplausos en el cine cuando repusieron la trilogía con motivo del 25 aniversario de La Guerra de las Galaxias. Aquí, algunos de ellos.

El visco Jabba El Hutt, que hacia la vida imposible a nuestros héroes

El visco Jabba el Hutt, que hacía la vida imposible a nuestros héroes

Barada, uno de los múltiples secundarios que pudimos presenciar en la pelicula que ponia el colofón a la saga

Barada, uno de los múltiples secundarios que pudimos presenciar en la película que ponía el colofón a la saga

Memorable fue el momento en el que Vader se desprendió de su máscara y pudimos ver su rostro

Memorable fue el momento en el que Vader se desprendió de su máscara y pudimos ver su rostro

Luke, Han, Chewie, R2-D2, C-3PO y la de las mallorquinas

Aquí están todos: Luke, Han, Chewie, R2-D2, C-3PO y la de las mallorquinas

Bueno, espero que esto calme la sed de los más adictos. Hasta el 15 de marzo la exposición sigue abierta. “The force will be with you. Always”.

Star Wars: the exhibition. Todos los frikies regresan a la Fuerza

4 diciembre, 2008

star-wars-the-exhibition

Si no te gusta la saga galáctica de George Lucas; si no comprendes porqué había gente que aplaudía a rabiar cuando aparecían los créditos de inicio de cada una de las películas; si te parece absurda la gente que es capaz de ir vestida con una capa negra y un sable al estreno de una película; si nos crédito a que tíos con treinta años se gasten más de 200 euros en naves de juguetes o en figuritas que nunca sacan del envoltorio; si cuando te hablan de padawan o Tatooine te quedas en la oscuridad; si nunca has estado de vuelta del Lado Oscuro; si en tu interior no albergas un trozo de Darth Vader… No pierdas más el tiempo con este texto, puesto que está escrito por un frikie para los que son tan frikies o más que él.

Cuando estás en la cola, esperando tu turno para poder entrar a Star Wars: The Exhibition, un hormigueo te va recorriendo todo el cuerpo, el cual se va intensificando a medida que se acerca el ansiado momento. Mientras tanto, mirás las inmensas lonas con el rostro de Darth Vader o la venerable figura del maestro Yoda.

Coges la entrada y te falta poco para echar a correr. Nada más entrar, ahí, justo enfrente de tus narices, R2-D2 y C-3PO. Esto promete. El Gordo y el Flaco de la saga te dan la bienvenida. Te encuentras en un pasillo alargado en el que puedes encontrar diversas naves de la saga, como la vaina en la que Anakin Skywalker logra su libertad.

En los laterales, encuentras diversas salas en las que se nos va mostrando parte del rico universo de la saga. Con sus carteles explicativos, que irán aclarando el asunto a los no iniciados, aunque también es rica en datos para los fanáticos de los detalles. Así, en los diversos puntos podremos ver a Chewbacca, a un ework, los diversos trajes que lució Natalie Portman así como Carrie Fisher. Por supuesto, encontraremos vestimentas de los diversos Caballeros Jedi, una amplia gama de maquetas en miniaturas que fueron empleadas para crear los extraordinarios escenarios que tanto nos fascinaron, numerosas mascaras de personajes secundarios que se suceden a lo largo de las películas y, de esta manera, un largo etecé que complacerá a los mitómanos.

A mí, hay cuatro cosas que realmente me dejaron embobado. En primer lugar, el muestrario de Yoda y la explicación de su evolución: de apenas un títere que era manejado por tres personas a la figura versatil que combatía contra Palpatine en la tercera parte de la saga (sexta en orden cronológico). Un segundo punto sobresaliente, los bocetos hechos a mano: dibujos de los diferentes personajes, de su transformación, de escenas extraídas directamente de los storyboard, algunos de los cuales tienen más de 30 años de antigüedad… Esos pequeños tesoros, que unos pocos habían visto en libros, los tienes a escasos centímetros de tu cara, puedes adivinar el trazo, el error, la impaciencia o la meticulosidad, casi eres capaz de sentir lo que pasaba por la cabeza de Lucas en esos instantes.

Hago punto y aparte, porque voy a hablar de Él: de Darth Vader. Si los dibujos son geniales, tener a Darth Vader en una cápsula de cristal, frente a ti, inerte, quieto, fijo. Estás esperando que de un momento a otro Constantino Romero se ponga a hablar. Es la atracción del Lado Oscuro. El niño bueno que no era tan bueno pero ni era tan malo. La profecía que se autocumple a través del camino más difícil. Pocos antihéroes, por no decir ninguno (a Vito Corleone no lo podríamos ni considerar malo), han levantado más pasiones, más afinidad que este Dr. Jekill y Mr. Hyde que está de vuelta de todo y que acabaría por convertirse en el protagonista absoluto de la saga.

Finalmente, y esto sí que es una obligación moral, está el vídeo que te puedes grabar con un croma horrible de fondo, sin sonido, pero eso sí con tu vestimenta de Jedi y tu espada láser de Yoda (verde) o de Luke (azul). La pena fue que la roja de Vader estuviera rota (seguro que todos los que iban llegando la iban pidiendo). Te gastas 10 euros y dispones de dos minutos y medios para comportarte como un auténtico guerrero del Lado Luminoso. Así que empiezas a dar volteretas, giros sobre ti mismo, alzas la espada, te tiras al suelo, se te estropea el sable y se te queda sin luz (vaya mierda de Jedi que estás hecho), y para darle un final épico, uno de los contendientes mata al otro, si bien nunca conseguirás el efecto de Sir Alec Guinness en su lucha contra Darth Vader. Por supuesto, ni que decir tiene que el sonido de las espadas al chocar crean el clímax adecuado para que te olvides del público que te mira, algunos divertido, otros atónitos, y disfrutes como un enano… Total, no va a ser muy difícil mejorar lo que hizo Hayden Christensen en las dos sagas (fue casi más ridículo que Jar Jar Binks).

En su contra, la exhibición de Madrid parece haber arrinconado a dos de los héroes de la saga: Han Solo y Luke Skywalker, principalmente el primero, apenas si son sombras en el espectáculo. También pudo ser que yo quedará deslumbrado por el choque entre el lado más oscuro de la Fuerza (Vader) y el más luminoso (Yoda). Aunque a mí particularmente siempre me ha atraído más el que se salió del camino, quizás porque sea el que mejor encarne la redención, o puede que la esperanza…

Gallardón se lleva comisión

17 octubre, 2008

A mí que me dejen de rollo, lo del puritanismo de Gallardón, un huevo de avestruz. El alcalde de Madrid lo que se lleva es un porcentaje de la película Diario de una ninfómana por su labor publicitaria: nadie ha hecho mejor labor comercial por la obra que el amigo de la Botella con la censura del cartel del autobús… ¿Hay alguien ahora que no conozca la película?

El título es atractivo de por sí, el cartel también es sugerente, pero sin la colaboración de este hombre ni en sueños habrían logrado llevar a cabo una campaña de marketing tan brutal. A fin de cuentas la imagen es de lo mejor que se podía haber seleccionado respetando la esencia del título sin caer en lo escabroso, en la frivolidad o en lo cursi (¿que querían la ilustración de la portada de un libro de Danielle Steel?). Si el libro es lo que es, la publicidad tendrá que estar enfocada a su contenido… o caer en la insipidez para tener contentos a la gente del Opus.

Sinceramente, he visto carteles de Victoria´s Secret muchísimo más eróticos, sexuales, “pornográficos” (?) o cómo cojones quieren llamarlo, y tampoco se arma la marimorena. Será que aquí no llegan o que según a qué marca se puede o no censurar, llamar la atención o multar.

En fin, con todo esto, lo único de lo que me han convencido es de dos cosas: primera, que tengo que ver la película y, segunda, que debo dar las gracias a don Alberto el haberme dado a conocer una obra cinematográfica que me habría pasado inadvertida.

¿O será la culpa de la Botella, que desde que Gallardón se ha arrimado a ella, no sé si le está dando por integrarse en “La Obra”?… Y eso que yo creía que sólo lo hacía para jorobar a “Ansar”.

Por cierto, la película se estrena hoy. Que la disfruten. www.diarioninfomana.com (importante no poner el “de una”; si lo hacen que conste que ya les avisé, que no quiero que me censuren… o a lo mejor sí).

U2 en tres dimensiones

14 octubre, 2008

Entras en la sala y te facilitan unas gafas megahorteras, que seguro que harían las delicias de Bono. Buscas, con torpeza tu asiento (es lo que tiene si no te quitas las gafas) y te dispones a disfrutar de un espectáculo de los buenos si eres fan de U2, si no… también. Tener la oportunidad de disfrutar de un concierto casi como si estuvieras encima del escenario es alucinante. Si además se trata de uno de los grupos que mayores artificios llevan siempre a cuesta (probablemente sólo los Rolling se les puedan comparar en ese apartado), pues entonces es ya absolutamente brutal.

El concierto documental fue grabado durante el último tramo del Vertigo Tour en Sudamérica, pero a lo largo de sus 85 minutos se ha ido seleccionando prácticamente lo mejor, o más bien, lo más conocido de los irlandases. Si no tuviste la oportunidad de asistir a uno de los conciertos de la última gira, éste es el mejor sucedáneo. Tendrás la ocasión de escuchar canciones míticas como Vertigo, Beautiful Day, Miss Sarajevo, Sunday Bloody Sunday, Where the Streets Have No Name, New Year´s Day o Pride (in the name of love).

Por supuesto el documental acaba, como todos los conciertos de U2, con esa maravilla llamada One. Y después, en el bis, se suceden The Fly (espectaculares los efectos de Motion que se incluyen durante esta melodía, muy en la línea Zooropa) y, por último, otra de las canciones que no necesita presentación: With or Without You. Mientras se sucedían los créditos y la gente comenzaba a abandonar la sala, se podía escuchar una versión acústica de Yahweh, la última melodía de How to dismantle an atomic bomb (sin contar el bonus track de según qué ediciones, Fast Cars). Para mi sorpresa, el público continuó desfilando sin reparar en que se estaban sucediendo en la pantalla algunos de los mejores momentos del evento, comparables a los instantes de “la Mosca”. En fin, cada loco a su tema…

En líneas generales, por la selección de canciones, se trata de un documental que si bien hará las delicias del fan de U2, por sus características parece destinado a cualquier amante de la música. La aplicación del 3D a un concierto completo era algo que no se había hecho hasta ahora (posiblemente porque tal lujo sólo se lo puedan permitir dos o tres grupos en todo el planeta).

En el apartado de lo malo, pues sinceramente la voz de Bono ya no es la que tenía en la gira Zooropa, posiblemente sea de los cuatro (Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen Jr.) el que más flojea; pero como es el alma de la banda, casi podríamos decir que del Rock, pues se le perdona todo. Por otro lado, hay una serie de canciones omitidas que me sorprenden: I Will Follow y I Still Haven´t Found What I´m Looking For, son las que más me llamaron la atención que no sonaran (o hubo un momento en el que yo me empané (que también podría ser el caso). Tampoco estuvo Stay, pero esa creo que es ya para muy fan de U2.

Puede que dentro de unos años, esta fórmula se estandarice dentro del mundo de la música; pero mientras tanto, a la espera de que los irlandeses saquen su nuevo disco, tendremos que conformarnos con U23D.

Más información en: http://www.u23d.com.es/

El momento One fue de los más memorables

Quemar después de leer: la última gamberrada de los Cohen

12 octubre, 2008

El elenco de actores de la última película de los hermanos Cohen, Quemar después de leer, es realmente impresionante, desde sus queridos George Clooney (en la insoportable O Brother) y Frances McDormand (en la deliciosa Fargo) al incombustible John Malkovich, pasando por el amiguísimo Brad Pitt, la oscarizada Tilda Swinton (Michael Clayton, 2007) o Richard Jenkins (el patriarca de los Fisher en A dos metros bajo tierra).

Con esas premisas, piensas que la obra promete. Sin embargo, la primera media hora es soporífera y temes haberte metido en una de las típicas calabazas de los irregulares Cohen (No es país para viejos). Se nos presentan a unos personajes patéticos y neuróticos, con un juego de espías y espiados como trama de fondo. Verdaderamente en esa parte de la película todavía no sabes por dónde va a tirar.

A medida que avanza la trama es como si los defectos de los personajes se agudizaran: el personaje de Brad Pitt es cada vez más tonto, McDormand (en su papel de mujer fatal sin quererlo) se vuelve más neurótica, Georges Clooney también se vuelve un personaje penoso al cubo, y la paranoia de Malkovich crece exponencialmente.

Esto provocará unas situaciones absurdas que arrancarán las carcajadas de los espectadores, con algunas escenas tan impredecibles como impactantes (atención a los sucesos en la casa de Malkovich). Además, de forma intermitente seremos testigos de las conversaciones entre dos jefazos de la CIA (interpretados por David Rasche y J.K. Simmons) que son el colmo de la estupidez: los hermanos Cohen a través de estos dos personajes se ceban con la Inteligencia Americana, a la que ridiculizan en grado extremo. Las preocupaciones del “jefe supremo” de la CIA darán lugar a los mejores diálogos de Quemar después de leer.

Aparte de esa primera media hora, George Clooney es de lo peor del filme. Creo que el papel de galán lo tiene demasiado trillado. Me quedo con los personajes del gimnasio (McDormand, Pitt, Jenkins), los cuales pululan en torno a una abeja reina maldita, que removerá todos los poderes hasta ver cumplido su sueño: una cuadruple operación de cirugía estética.

Trophic Thunder: Tom Cruise vive

4 octubre, 2008

La disparatada comedia de Ben Stiller Trophic Thunder reúne muchos de los tópicos de sus comedias, desde los diálogos trascendentales interrumpidos por una situación absurda a la escena del animal pequeño (ya sea hurón, ya sea perro, ya sea crío) dando por culo. La fórmula es siempre similar, pero por más que lo veas venir no puedes dejar de carcajear. Siempre encuentra un giro que hasta entonces no habíamos conocido.

El inicio de la película, con los falsos anuncios, ya supone un punto a su favor. Y la escena del director cuando los deja a solas en la selva es la propia para que Stiller se luzca haciendo lo que mejor sabe: el papel de ingenuo metepatas al que siempre se la acaban metiendo doblada. Los momentos sarcásticos de la película también brillan: las referencias a Jack “el Simple”, el heroinómano interpretado por Jack Black, la crítica al método a través del personaje de Downey Jr., la cera que le dan a la Academia… Sin embargo, yo de todo, me quedó con la interpretación de Tom Cruise, como el ejecutivo sin escrúpulos Les Grossman. Sencillamente, genial. Aunque sea un personaje muy secundario (yo lo considero bastante más que un cameo, para eso ya estaba la deliciosa Jennifer Love Hewitt), creo que le va a venir muy bien para reconducir una carrera un tanto “accidentada” por su incursión en patrañas que no tienen nada que ver con el cine.

Lo peor, sin duda, el personaje de Alpa Chino. El papel es tan estereotipado que molesta. ¿Acaso los negros no pueden hacer reír en una película con blancos salvo hablando mucho, molestándose con los blancos que los imitan o gritando “ay, mi madre” mientras ven algo que les pondrá a la fuga? Porque por mucho que digamos que las interpretaciones de Stiller o Black son también arquetípicas, por lo menos sus personajes tienen más matices, más posibilidades humorísticas, más recursos…

Y hablando de recursos, a este paso a Ben Stiller van a empezar a llamarlo Jesucristo: este hombre obra milagros. No es la primera vez que resucita a Lázaro. Robert de Niro también se puede considerar bastante favorecido por su incursión en la exitosa Los padres de ella (y su secuela), ambas con Stiller. A este ritmo, Ben va a tener que multiplicar su caché: se va a convertir en el Cautivo de las estrellas venidas a menos.

¡Ah! Se me olvidaba. La película va sobre un rodaje conflictivo en una selva, pero eso es casi no tiene trascendencia.

Adiós, Paul, tú sí que eres grande

27 septiembre, 2008
En el Planet Hollywood de Times Square podemos encontrarnos con esta pequeña reliquia del mito

En el Planet Hollywood de Times Square podemos encontrarnos con esta pequeña reliquia del mito (http://flickr.com/photos/phoebe_dog/2844641666/in/set-72157607142111352)

Uno de los mitos vivientes acaba de fallecer. Elegante, discreto, carismático, inteligente. Posiblemente, desde el fallecimiento de Marlon Brando no habíamos perdido a alguien que significara tanto dentro del mundo del cine. Un auténtico coloso, Paul Newman nos deleitó en un sinfín de películas: La gata sobre el tejado de zinc, El buscavidas, La cortina rasgada, La leyenda del indomable (esa inolvidable escena de los huevos), El golpe (con esa pareja espectacular que formó con Robert Redford) o El color del dinero son sólo algunas de las obras de una filmografía interminable.

Tras rodar Camino a la perdición, con 50 años de carrera a sus espaldas y un incontable número de galardones, Paul Newman se retiró a luchar contra su enfermedad rodeado de los suyos.  Una de esas figuras que te caen bien, que se gana de manera inmediata la admiración y el respeto del público. Ahora El coloso ya no arde, pero seguro que está en el Panteón de las estrellas junto a Marlon Brando o James Stewart. Ni siquiera el cáncer puede acabar con gente tan grande.

Zohan: ¿licencia para peinar?

8 septiembre, 2008

No hay forma. Sigo intentando ver The Dark Night, pero siempre acabado metido en otra sala. Anoche, fue Zohan, licencia para peinar. Tenía una parte excesivamente ñoña y previsible, pero, vamos, que era eso o ganarte el odio de Israel y/o Palestina, lo cual para ser una película de humor pues no creo que sea buena política. Aun así, tengo que decir que había momentos de humor tan zafios que me desternillé de risa… y es que usar el culo para hacer reír también tiene su mérito.