Archive for the ‘poesía’ Category

Oh, Garzón, Garzón, tú sí que eres San Valentón

14 febrero, 2009

¡Oh, Garzón, Garzón!
Eres una auténtica fuente de inspiración.
Aunque no tenga nada de poeta,
me veo por tu culpa envuelto en esta treta.
Como buen día de los enamorados,
a mí me ha venido a visitar un hado.
Y pese a que muchas veces no rulo
a mí, como a ti, también me gusta dar por culo.

¡Oh, Garzón, Garzón!
Que los del PP ya te llaman pedazo de…
Si España está repleta de melones,
por qué te da ahora por tocar los cojones.
Ya sabemos que en nuestro país prima la corrupción,
pero intentar acabar con todos es de bobalicón.

¡Oh, Garzón, Garzón!
Puede que esta vez los “peperos” tengan razón,
por qué precisamente ahora te preocupas de esta trama
cuando llevamos años siendo la nación de la marrana.
Ocúpate, si eso, de Agatha Ruiz de la Prada,
a ver si consigues que deje de hacer esas horteradas.

¡Oh, Garzón, Garzón!
Que vas a molestar al pobre Ansón.
Y no te digo “ná” de Pedro Jota,
que más de una vez se le va la pelota.
Peor todavía es Jiménez Losantos,
que parece gustarse de comportarse como un mamarracho.

¡Oh Garzón, Garzón!
Tú sí que eres San Valentón.
El esfinter, Pinochet, lo tenía apretado,
cuando tú nombre era pronunciado.
Luchador infatigable de causas perdidas,
te comporta como José Tomás en medio de las corridas.
Siempre expuesto a una grave cogida,
no sé cómo puedes soportar este tipo de vida.

¡Oh, Garzón, Garzón!
Sigo sin saber si te gusta más la Justicia o la Televisión.
Aun así, siempre es bueno para los remolones
que haya un tipo como tú siempre dispuesto a tocarles los cojones.

¡Oh, Garzón, Garzón!
Eres un Jano digno tanto de oprobio como de admiración.

¡Oh, Garzón, Garzón!

Anuncios

Llorando en círculo

25 septiembre, 2008

Soy una gota de lluvia,
que cae en el barro en medio de una tormenta
y vuelve a ascender al cielo engañada por el tiempo.

Soy una atracción de feria
que está hastiada de dar vueltas en un aburrido vaivén para intentar divertir a sus verdugos.

Soy un minúsculo satélite,
que se ve obligado a mantenerse a distancia de un astro al que no puede dejar de perseguir
y que casi siempre le está dando la espalda.

Soy ese planeta que orbita suplicante alrededor de una estrella
que algunas veces le achicharra,
aunque lo habitual sea que lo mantenga aterido.

Soy un nietzsche, patético, obstinado, enfermizo, triste, arrogante,
que retorna eternamente a una salomé que hace títeres de “superhombres”.

Soy una manecilla de tu reloj de pared:
lo máximo que me puedo alejar es a la mitad del camino de vuelta.

Sólo soy libre para seguir una trayectoria que se me ha marcado de antemano.

Un nido de víboras

18 septiembre, 2008

No me mires…
No me hables…
Ni me toques ni me acaricies…
Ni se te ocurra besarme,
y mucho menos, abrazarme.

Rabia, Ira, Furia… Odio.
Mi corazón es un nido de víboras y escorpiones,
y mi cabeza no encuentra el antídoto:
Cariño, no te expongas a ser víctima de un veneno
del que no eres responsable.

Me tortura sentir miedo de mí mismo.