Posts Tagged ‘la Fuerza’

Cinco años desde el nacimiento de Málaga Me Mata

18 diciembre, 2008

¡Madre mía, cómo pasa el tiempo! Había yo planteado que quería hacer algo especial por el quinto aniversario del Málaga Me Mata (www.malagamemata.com), pero al final entre pitos y flautas casi encima se me pasa por alto tan remarcada fecha.

En diciembre de 2003, con Pablo Carbonell en la portada, iniciaba su andadura la joven publicación de la mano de Agu Méndez (alias “Krilín”), Estefanía Lara y Pablo Torres. En torno a ellos juntaron un equipo sólido, que tendría como uno de sus emblemas a Salva Cerdá (alias “el páharo”). El que esto suscribe quedó desterrado de la primera hornada, pues el melón mientras se configuraba el equipo de redacción estaba en la Ciudad de las Luces pasando frío, entre otras cosas.

Salido de la nada, con capital aportado por los tres socios, arrancó uno de los proyectos editoriales que más mérito han tenido en Málaga. A la calidad creciente tanto en diseño como en contenidos no le acompañó el éxito comercial. Es cierto lo que dicen que es preferible que un grupo de comerciales monten una revista a que lo haga un grupo de periodistas, por muy bueno que sea el producto.

De periodicidad difusa, como su economía, Málaga Me Mata salía cada cuarenta días aprox., lo que quiere decir que salía cuando había dinero. Poco a poco entraron una serie de clientes fijos, que permitió si bien no tener sueldos (eso era poco menos que una utopía), al menos que la publicidad cubriera los costes fijos. ¡Ah!, por supuesto, era una publicación gratuita.

Al principio, había secciones vacilantes, como la de deporte (¿qué coño pinta una sección en una revista cultureta que se reparte cada cuarenta días?, ¿a quién le interesaba que el Unicaja hubiera ganado un partido hacía dos semanas?). El último número que salió, habiendo participado en él, es poco menos que una joya del diseño editorial (modestia aparte de los que lo hicimos). Andreu Buenafuente, cuando acababa de destronar a Sardá y todavía no era el “hombre del momento”, salía en la portada de un número que dedicamos a “la Fuerza”, con motivo del estreno del último episodio de la saga galáctica.

Fuerte fue la entrevista a Corbacho, hilarante, desternillante, ingenioso a más no poder, que concedió una entrevista en que cada respuesta era una perla. Como pequeñas joyas eran los textos de Mar sobre Internet, Juanlu sobre videojuegos, Miguel Martín en cortometrajes, Evaristo en cine, Estefanía en moda, Nando en sexo o Marina en literatura. Por no contar, lo que entonces fue bastante nuevo y que sigue sin verse mucho actualmente: una sección especializada en Diseño Gráfico (la influencia de “el páharo” era más que notable).

Aparte de Buenafuente y Corbacho, Óscar Jaenada, Verónica Sánchez, Daniel Guzmán, Félix Gómez, Eskorzo, Santi Millán, Marta Etura o el entonces “trío resplandor” del Unicaja (Berni, Carlos y Fran Vázquez) pasaron, entre muchos otros, por las páginas de Málaga Me Mata, respondiendo con humor y simpatía a según qué preguntas.

De las mejores cosas, eran los momentos en que mi hermano mayor, Agu, y yo nos poníamos a rellenar los huecos. De ese tipo de resultas, conseguimos que el Ayuntamiento nos retirara la publicidad por un editorial crítico a “Buch” (sí, es que encima lo escribimos mal; podríamos haber alegado que nos referíamos a otra persona). En otra ocasión, el Servicio de Atención a la Movida nos calentó la cabeza porque lo habíamos confundido con el servicio Alterna en la Noche (descubrimos que debían estar negociando las subvenciones del Ayuntamiento y les entró miedo que pudiéramos levantar un sector crítico).  No me quiero olvidar del momento Gary Brolsma y su baile al estilo Dragostea, que lo convirtió en nuestro ídolo del mes. Brutal. Las numerosas fiestas que organizamos en el Centro de Málaga y en la pudimos ver cada vez más rostros desconocidos. El reparto de periódico manual (el servicio de distribución no se estilaba), a patita, de facultad en facultad, viendo cómo la llegada del Qué y el 20 minutos nos jodía vivo el reparto y nos situaba en la órbita de los elementos indeseados para cualquier conserje de la UMA.

Por último, un par de detalles. En el número uno, estuvo la posibilidad abierta de sacar a Antonio Banderas en la cabecera, pero básicamente todo se jodió cuando unos papanatas (¿es así cómo se llama a los fotógrafos porculeros?) tiraron una botella rota para sacar a Antonio de su casa (llevando a su hija al hospital por el corte que se había hecho). Lo que pudo ser y no fue por causa mayor. Peor es lo siguiente, lo que pudo ser y no fue y no tiene perdón ni de dios ni de Dios.  Se tienen dos entrevistas a dos relevantes personajes de la ciudad de Málaga: por un lado, María Barranco; por otro, Chiquito de la Calzá… ¿Quién va en la portada? Blanco y en botella (que me disculpe la srta. Barranco). Chiquito, coño, Chiquito. Pues no, debido a problemas técnicos o de planificación, no hubo suficientes fotos para hacer una portada y un reportaje interior… y la Barranco se llevó el gato al “Agu”a. Va por ti, hermano.

Si tenéis curiosidad, echad un vistazo a www.malagamemata.com. Hay cosas que merecen, y mucho, la pena (también hay puntos deleznables). Móntate en la montaña rusa que crearon unos pocos locos que querían tocar el cielo… aunque fuera con la punta de los dedos. A ellos va dedicados este post.

Imágenes de Star Wars: The Exhibition

6 diciembre, 2008

El otro día hablé de Star Wars: The Exhibition y no me digné a poner ni siquiera una fotografía. Fue un poco como hablar de pornografía sin colocar imágenes: puede que a alguno le excite la simple lectura (y que el resto lo haga la imaginación); sin embargo, puesto que la mayoría “necesitamos” el acompañamiento visual, subo alguna de las fotografías que más me llamaron la atención… Espero que gusten a los amantes de la saga.

¿Qué seria de la Galaxia sin el maestro Yoda?

¿Qué sería de la Galaxia sin el maestro Yoda?

... y sin nuestro idolatrado Constantino-Vader?

... y sin nuestro idolatrado Constantino-Vader?

Los bocetos se sucedían a lo largo de la Exhibición, en papel podías ver plasmadas las imágenes que después se convertirían en escenas míticas de la trilogía inicial.

La cámara de regeneración de Darth Vader deja a la de Raúl a la altura del betún

La cámara de regeneración de Darth Vader deja a la de Raúl a la altura del betún

En El Retorno del Jedi pudimos ver a Luke demostrando su destreza sobre la vaina

En El Retorno del Jedi pudimos ver a Luke demostrando su destreza sobre la vaina

El Retorno del Jedi, la favorita de muchos (yo me sigo quedando con la oscura El Imperio Contraataca), se sucedieron momentos míticos, de los que te arrancaban aplausos en el cine cuando repusieron la trilogía con motivo del 25 aniversario de La Guerra de las Galaxias. Aquí, algunos de ellos.

El visco Jabba El Hutt, que hacia la vida imposible a nuestros héroes

El visco Jabba el Hutt, que hacía la vida imposible a nuestros héroes

Barada, uno de los múltiples secundarios que pudimos presenciar en la pelicula que ponia el colofón a la saga

Barada, uno de los múltiples secundarios que pudimos presenciar en la película que ponía el colofón a la saga

Memorable fue el momento en el que Vader se desprendió de su máscara y pudimos ver su rostro

Memorable fue el momento en el que Vader se desprendió de su máscara y pudimos ver su rostro

Luke, Han, Chewie, R2-D2, C-3PO y la de las mallorquinas

Aquí están todos: Luke, Han, Chewie, R2-D2, C-3PO y la de las mallorquinas

Bueno, espero que esto calme la sed de los más adictos. Hasta el 15 de marzo la exposición sigue abierta. “The force will be with you. Always”.

Star Wars: the exhibition. Todos los frikies regresan a la Fuerza

4 diciembre, 2008

star-wars-the-exhibition

Si no te gusta la saga galáctica de George Lucas; si no comprendes porqué había gente que aplaudía a rabiar cuando aparecían los créditos de inicio de cada una de las películas; si te parece absurda la gente que es capaz de ir vestida con una capa negra y un sable al estreno de una película; si nos crédito a que tíos con treinta años se gasten más de 200 euros en naves de juguetes o en figuritas que nunca sacan del envoltorio; si cuando te hablan de padawan o Tatooine te quedas en la oscuridad; si nunca has estado de vuelta del Lado Oscuro; si en tu interior no albergas un trozo de Darth Vader… No pierdas más el tiempo con este texto, puesto que está escrito por un frikie para los que son tan frikies o más que él.

Cuando estás en la cola, esperando tu turno para poder entrar a Star Wars: The Exhibition, un hormigueo te va recorriendo todo el cuerpo, el cual se va intensificando a medida que se acerca el ansiado momento. Mientras tanto, mirás las inmensas lonas con el rostro de Darth Vader o la venerable figura del maestro Yoda.

Coges la entrada y te falta poco para echar a correr. Nada más entrar, ahí, justo enfrente de tus narices, R2-D2 y C-3PO. Esto promete. El Gordo y el Flaco de la saga te dan la bienvenida. Te encuentras en un pasillo alargado en el que puedes encontrar diversas naves de la saga, como la vaina en la que Anakin Skywalker logra su libertad.

En los laterales, encuentras diversas salas en las que se nos va mostrando parte del rico universo de la saga. Con sus carteles explicativos, que irán aclarando el asunto a los no iniciados, aunque también es rica en datos para los fanáticos de los detalles. Así, en los diversos puntos podremos ver a Chewbacca, a un ework, los diversos trajes que lució Natalie Portman así como Carrie Fisher. Por supuesto, encontraremos vestimentas de los diversos Caballeros Jedi, una amplia gama de maquetas en miniaturas que fueron empleadas para crear los extraordinarios escenarios que tanto nos fascinaron, numerosas mascaras de personajes secundarios que se suceden a lo largo de las películas y, de esta manera, un largo etecé que complacerá a los mitómanos.

A mí, hay cuatro cosas que realmente me dejaron embobado. En primer lugar, el muestrario de Yoda y la explicación de su evolución: de apenas un títere que era manejado por tres personas a la figura versatil que combatía contra Palpatine en la tercera parte de la saga (sexta en orden cronológico). Un segundo punto sobresaliente, los bocetos hechos a mano: dibujos de los diferentes personajes, de su transformación, de escenas extraídas directamente de los storyboard, algunos de los cuales tienen más de 30 años de antigüedad… Esos pequeños tesoros, que unos pocos habían visto en libros, los tienes a escasos centímetros de tu cara, puedes adivinar el trazo, el error, la impaciencia o la meticulosidad, casi eres capaz de sentir lo que pasaba por la cabeza de Lucas en esos instantes.

Hago punto y aparte, porque voy a hablar de Él: de Darth Vader. Si los dibujos son geniales, tener a Darth Vader en una cápsula de cristal, frente a ti, inerte, quieto, fijo. Estás esperando que de un momento a otro Constantino Romero se ponga a hablar. Es la atracción del Lado Oscuro. El niño bueno que no era tan bueno pero ni era tan malo. La profecía que se autocumple a través del camino más difícil. Pocos antihéroes, por no decir ninguno (a Vito Corleone no lo podríamos ni considerar malo), han levantado más pasiones, más afinidad que este Dr. Jekill y Mr. Hyde que está de vuelta de todo y que acabaría por convertirse en el protagonista absoluto de la saga.

Finalmente, y esto sí que es una obligación moral, está el vídeo que te puedes grabar con un croma horrible de fondo, sin sonido, pero eso sí con tu vestimenta de Jedi y tu espada láser de Yoda (verde) o de Luke (azul). La pena fue que la roja de Vader estuviera rota (seguro que todos los que iban llegando la iban pidiendo). Te gastas 10 euros y dispones de dos minutos y medios para comportarte como un auténtico guerrero del Lado Luminoso. Así que empiezas a dar volteretas, giros sobre ti mismo, alzas la espada, te tiras al suelo, se te estropea el sable y se te queda sin luz (vaya mierda de Jedi que estás hecho), y para darle un final épico, uno de los contendientes mata al otro, si bien nunca conseguirás el efecto de Sir Alec Guinness en su lucha contra Darth Vader. Por supuesto, ni que decir tiene que el sonido de las espadas al chocar crean el clímax adecuado para que te olvides del público que te mira, algunos divertido, otros atónitos, y disfrutes como un enano… Total, no va a ser muy difícil mejorar lo que hizo Hayden Christensen en las dos sagas (fue casi más ridículo que Jar Jar Binks).

En su contra, la exhibición de Madrid parece haber arrinconado a dos de los héroes de la saga: Han Solo y Luke Skywalker, principalmente el primero, apenas si son sombras en el espectáculo. También pudo ser que yo quedará deslumbrado por el choque entre el lado más oscuro de la Fuerza (Vader) y el más luminoso (Yoda). Aunque a mí particularmente siempre me ha atraído más el que se salió del camino, quizás porque sea el que mejor encarne la redención, o puede que la esperanza…