Posts Tagged ‘NBA’

Adiós, Andrés Montes

17 octubre, 2009

Con tanto admiradores como detractores, Andrés Montes nos ha dejado. Parecía que, con el triunfo de España en el Europeo, ya había cumplido con todos sus objetivos como comentarista… No sabemos si la vida que él siempre nos insistía en que “podía ser maravillosa” le trataba tan bien.

Era un poco el Chiquito de la “Calzá” de las retransmisiones deportivas: bajito, con un aspecto peculiar, un vocabulario propio y un optimismo contagioso. Las retransmisiones de fútbol no es que fueran su fuerte, y había gente que no soportaba en absoluto su estilo. En baloncesto era un auténtico figura, lo mejor junto a Ramón Trecet. En la NBA de Michael Jordan, junto a un joven Daimiel, conocí a este personaje que vivía el baloncesto de una manera tan intensa que tú también tenías que entusiasmar.

El periodismo deportivo se ha quedado un poco cojo. Descanse en paz, Andrés Montes.

Siempre recordaremos algunas de tus mágicas noches, como ésta, tan memorable, la del sexto anillo de Michael Jordan.

LeBron, con la cara rota (y la membrana de avance partida)

2 junio, 2009

Te tocó, LeBron James. Puede que seas no sólo The Choose One o The King, sino que también, posiblemente, te podamos calificar como el gañán más conocido e idolatrado del mundo (te lo digo de corazón, de gañán a gañán). Y no sólo tú te has quedado con el culo torcido, el comisionado Stern se ha quedado con todo el rostro de resaca de Chuck Norris. Tanto marketing, tanto anunciar a bombo y platillo la final, The Final (Countdown), el enfrentamiento LeBron-Kobe, en un intento desesperado por revivir the Jordan´s Era, y los has dejado a todos a cuadro. ¡Viva Superman!

Los jordanianos, si te digo la verdad, creo que hasta hemos disfrutado. De repente, aparece un tío que se pone su mismo dorsal (y no estoy hablando de David Beckham) y empezamos a leer herejía tras herejía: cosas como “va a ser mejor que Jordan”. Y claro, los de la secta decimos: “Primer mandamiento: creerás en MJ por encima de todas las cosas”. Y nos mosqueamos. No nos toquéis los huevos. ¿Cómo va a ser ese tío más grande que MJ? ¿Are We Crazy? Más fuerte, más polivalente, más físico… Sí. Mejor: nooooooooooooooo, y en inglés: noooooooooooo(t). Y no vamos a hacer comentarios sobre el diferente aura que transmiten “el hereje” y “Air”. No, no es necesario.

Que sí, que vale, que todos añoramos la Era Jordan. Claro que sí, pero es como el Siglo de Oro de las Letras Españolas. Pasó y punto. Nos queda el legado. No nos ponemos porque salga un escritor medio bueno a apuntar que estamos viviendo “un nuevo Siglo de Oro” (aunque seguro que habrá unos cuantos que incluyan la frase hecha cada dos por tres). Pues en baloncesto, igual. Tuvimos ahí, casi seguidos: Jabbar (no confundir con el personaje de la saga galáctica), Bird, Johnson y Jordan, los tres últimos formando la Santísima Trinidad del baloncesto (en color).

Ahora, pues sí, se han sucedido jugadores bastante buenos, pero la mayoría, quitando a Duncan, pertenecientes a la segunda categoría de las megaestrellas (oye, que no está mal ser apóstol). Y ahí nos endosaron al “Chus-wuan”, vendiéndonos la moto a los de la secta. Que no negamos que sea, posiblemente, el mejor jugador del mundo (individual); pero de ahí a profanar el Templo… hay un camino. ¡Eeeeeeeeeeeh! ¡Gañaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaán!

Que lo del MVP está también muy bien, pero, quillo, con todos mis respetos, ganar 66 partidos en la actual Conferencia Este no tiene tampoco tanto mérito: tres equipos muy buenos, aspirantes al anillo (sus Cavs, los Celtics y el equipo de Superman)… pero el resto: ¡madre de dios hermoso!, ¡pero si son una pandilla!, ¡ni Spike Lee se habría imaginado tal escenario! Los Detroit en horas más bajas que Camilo Sesto, los Chicago son como Michael Jackson (todavía viven de las rentas), de los Miami todavía nos preguntamos cómo cojones pudieron ganar un título (y qué coño ven los comentaristas en Wade-me-tiro-hasta-las-alpargatas)… y así puedes ir sacándole punta uno por uno. El cuarto de la Conferencia Este de este año, Atlanta, difícilmente habría alcanzado puesto de Playoff en la ultracompetitiva Conferencia Oeste (los Suns, viejunos sí, pero todavía más equipo que los Haws se quedaron fuera de la lucha por el anillo). Sigo viendo mucha más tarea en las 65 (una menos) victorias de los Lakers jugando contra los Spurs, los Nuggets, los Jazz, los Trail Blazers, los Rockets y demás (ganando tanto en casa de los Celtics como en la de los Cavs en dos partidos seguidos, ¡chúpate esa, LeBron!).

Los análisis se sucedían y parecía que deberían haberse eliminado los Playoff de un plumazo y como mucho disputar la final LeBron-Kobe, con sus equipos de artistas invitados (los Cavs y los Lakers); si faltaban tampoco importaba mucho. Más camisetas. O si no, también era una opción válida, verle dado el anillo directamente a LeBron (bueno, a los compañeros también, que los ponemos al lado de LeBron y sirven para nuevas versiones de camisetas).

Y resulta que a todo esto aparece un tío grandullón, carismático a más no poder, que siempre tiene una sonrisa en la boca, y que nos deja a todos con la cara de Potter, Harry; bueno, a LeBron más bien la cara de Policarpo Díaz, el “potro de Vallecas”. Un chaval bastante normal (o puede que sea extraño por esa “normalidad”: nada de fanfarronerías, de gestos chulescos, de declaraciones rimbombantes, de tatuajes carcelarios…) y que, poco a poco, se ha ido ganando el cariño del público, si bien no tanto el reconocimiento entre los medios (“¿cómo un tío que está siempre con una sonrisa en la boca puede jugar en serio?, está claro que no es un supercrack“).

Dwight Howard, no es que lo haya logrado él sólo ni mucho menos (R. Lewis o H. Turkoglu tienen muchísimo que ver en el éxito de los Magic), pero él es el auténtico espíritu de Orlando. El equipo que, con factor cancha en contra, ha destronado a los Celtics, ha destrozado a los campeones de la Liga Regular y los que intentarán, nuevamente con la desventaja de la pista, rizar el rizo batiendo a los Lakers-Jekyll-Mr.Hyde de Kobe y Pau (con guión de Jackson-Stevenson).

Yo, por supuesto, voy con Gasol y sus Lakers, pero, hay que reconocerlo, a priori, no hay en la NBA un equipo con el que menos te pueda doler una derrota. Espero que no se estropeen. ¡Viva Orlando! ¡Viva L.A.! ¡Viva Disneyworld! ¡Viva Superman! ¡Viva Pau! ¡Larga vida a Jordan!

P.D. Soy consciente de que en breve, LeBron, con cuatro ajustes, puede iniciar una tiranía en la NBA rollo Schumacher en la F1; por eso, aprovecho la coyuntura por si dentro de poco nos tenemos que tragar la bilis, jejejeje.

P.D.2. Por cierto, hoy es el estreno del anuncio del auténtico “King”, rey de reyes (aunque no fuera portada del Málaga Me Mata; te debemos una): Chiquito de la Calzada… que nació después de los dolores, jaaaaaar. http://www.elmundo.es/elmundo/2009/06/01/comunicacion/1243873097.html (¡cómo os he colado lo de Chiquito ;P!).

Por cierto, vaya mierda de semana

24 abril, 2009

¿Esto cómo va a ser?  Ni Lost, ni The Big Bang Theory… ¡Vaya semanita! Al final voy acabar viendo La Noria. ¡No, eso no!¡Noooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!

Bueno, siempre nos quedará la NBA, que esos no paran ni el día del Señor (y es que desde que no está MJ, esto no es lo mismo).

Ricky Rubio: en boca de todos

21 abril, 2009

En estos días, no sólo Susan Boyle está en boca de todos. También Ricky Rubio está haciendo correr ríos de tinta (frase hecha y obligatoria en la carrera de Periodismo) tras anunciar declararse seleccionable para la próxima edición del draft de la NBA, que tendrá lugar el próximo 25 de junio.

Con apenas 18 años, en la NBA ya lo añoran, aunque el amor americano fácilmente se puede tornar, primero, en decepción y después, en duras críticas. Aunque no sea ni remotamente parecido, el ejemplo de Sergio Rodríguez, deambulando por Portland en los últimos años debería servir de advertencia a la hora de tomar la mejor decisión.

Si el sorteo se hubiera disputado tras la disputa de la final de los Juegos Olímpicos, no cabe duda de que habría salido número 1. Ahora los analistas de la NBA parecen coincidir situarlo entre los tres primeros (lo que le permitiría partir ya con un buen contrato), pero no existe esa unanimidad a la hora de ponerlo a la cabeza del grupo.

Quizás, casi seguro, es demasiado joven para saltar el charco (Gasol, Pau, tenía 21 años cuando empezó su carrera en la NBA). Y podría recaer en las filas de un equipo en el que cuenten con un base que por veteranía (que no por calidad) le relegue a un banquillo, para el cual no ha nacido. El mismísimo Kobe, otra referencia de prematura presencia en la NBA, se tiró el primer par de años viéndolas venir; incluso Nowitzki, que tenía el culo más pelado cuando recaló en Dallas, estuvo también un par de años de perita hasta que verdaderamente despuntó.

Al final puede que todo sea una cuestión de dinero: ahora Ricky sí va a ser seleccionado en una posición privilegiada; dentro de dos o tres años, quién sabe… Supongo que al joven base del Joventut le quedan varios meses de presión mediática y comedura de tarro. Esperamos que tome la decisión que tome, acierte.

Ricky, hambre de balón, hambre de títulos

Ricky, hambre de balón, hambre de títulos

El que no fallaba era José Manuel Calderón. El de Villanueva de la Serena se iba a la línea de tiros libres y aburría hasta a sus propios compañeros: 151 de 154. Un espectacular 98,1% que provocó que durante el segundo tramo de la temporada prácticamente no le hayan hecho faltas. Es lógico, mejor dejarle tirar, que, con un 49,7 de porcentaje en tiros de campos, es más probable que hierre aunque esté en la posición más fácil del mundo, que no mandarlo a la línea de personales, donde aplicaba su particular inyección letal. ¡Enhorabuena a José Manuel! ¡Récord histórico de la NBA en porcentaje de tiros libres durante una temporada!

¿Quién se creería ahora que en su primer año en la ACB apenas tenía un 70% en tiros libres?

¿Quién se creería ahora que en su primer año en la ACB apenas tenía un 70% en tiros libres?

Por último, el otro español que ha roto las estadísticas (a falta de que Gasol se alce con el anillo). Está claro que nos referimos al carismático Rudy Fernández. Si Navarro se quedó a pique de un repique de batir la mejor marca de triples convertidos por un novato (entre otras causas, por culpa de ese pésimo entrenador, y para mi desdicha ex jugador de Unicaja, Marc Iavaroni), a Rudy ni el testarazo de Ariza, ni el ser el suplente de Roy, ni el haber sufrido bajones durante la temporada, ni el que le/nos estafaran durante su participación en el Slam Dunk del All-Star le han impedido alzarse con el honorífico galardón de máximo triplista de la historia de la NBA entre los rookies. Seis triples en un último encuentro memorable para un total de 159… Y eso que casi nunca ha sido titular. El año que viene más y mejor.

El jurado estuvo empanado: un 10 para Rudy "Martín"

El jurado estuvo empanado: un 10 para Rudy "Martín"

Hablaría de Pau, pero eso ya para otro día. ¿Quién me iba a decir a mí, acérrimo seguidor de los Bulls de Jordan, que un día estaría con los Lakers?

El 23, elegido para ingresar en el Hall of Fame: la última de Michael Jordan

7 abril, 2009

Ídolo en masa. Cautivador de decenas de generaciones. El elegido. El referente en el Deporte por los siglos de los siglos. Amado a la vez que admirado y con una característica que lo coloca a un nivel diferente del resto de los mortales: la unanimidad. Decir Michael Jeffrey Jordan es decir Baloncesto. Mientras que en cualquier deporte las figuras tienen legiones de admiradores, pero también de detractores, MJ (que no Michael Jackson, por dios) era de esas extrañas figuras que no eran cuestionadas: te podía gustar más otro jugador (probablemente si habías nacido antes de 1978), pero jamás se te ocurriría negarla la genialidad de Air.

Ayer, día en que en Málaga sacaba a su Cautivo, la NBA se paró para que Michael Jordan, junto a Stockton y “el Almirante” Robinson, fuera seleccionado para ingresar en el Hall of Fame de la NBA (http://www.hoophall.com/) en su primer año de elegibilidad. El ingreso tendrá lugar en la ciudad de Springfield (no es coña, además del lugar en el que residen Los Simpsons allí nació el baloncesto) entre el 10 y el 12 de septiembre (http://www.nba.com/2009/news/04/06/halloffame.ap.ap/index.html) . Como siempre ocurría con Jordan: unanimidad. ¿Acaso se podía dejar fuera al hombre que lo ha sido absolutamente todo dentro del mundo del Baloncesto? ¿Al mayor dominador de un deporte colectivo de la historia? (Biografía: http://www.nba.com/history/players/jordan_summary.html).

Todavía tenemos en nuestra retina aquella impresionante canasta que metió en los últimos segundos de la final del 98 contra los Utah de unos tal Stockton y Malone, y que le sirvió para ganar su sexto título antes de retirarse por segunda vez. Una jugada que nadie ha sido capaz de igualar en grandeza hasta la fecha: http://www.nba.com/multimedia/photo_gallery/0904/hall.jordan/content.6.html.

El único error que le podemos achacar es, no que le hayan surgido malos imitadores (como Beckham) y algunos buenos (como LeBron, aunque sigues estando muy lejos, chaval), sino su tercer regreso a las canchas: ¿se había retirado con una canasta que había valido otro anillo de la NBA? ¿Se podía imaginar algo más grande? Su periplo en los Washington nos deparó que batiera algunos records entre los jugadores viejunos, pero los fans de Michael no queríamos ver a nuestro dios expuesto junto a una cuadrilla de paquetes a las inclemencias del tiempo. A Air siempre le gustaron las apuestas, supongo que ésa era una de ellas, como aquella otra en la que le aseguró a un jugador del equipo rival que su compañero fallaría el tiro libre y él cogería el rebote y encestaría… Y lo hizo. Así era Michael Jordan, por más que supieras que él iba a jugársela, no había manera de evitar el caos.

Ahora nos tenemos que contentar con recordar sus mejores momentos con la camiseta de los Bulls, aquella en la que lució tres números (sí, sí, aparte del 23 y del 45 en un partido en el 90 tuvo que jugar con el 12 porque le habían robado la camiseta. Testimonio visual: http://www.nba.com/multimedia/photo_gallery/0904/hall.jordan/content.8.html). Y yo, con arrepentirme por no haber comprado su camiseta de los Wizards por 1.000 dólares cuando estuve en la tienda de la NBA de Nueva York. Algún día…

Siempre un nivel, al menos,  por encima de todos sus rivales

Siempre un nivel, al menos, por encima de todos sus rivales

Gasol de nuevo en el All-Star Game

30 enero, 2009

Finalmente se impuso la lógica y Pau Gasol estará nuevamente en el All-Star Game. Tras ser el único jugador que no anotó en el Partido de las Estrellas de 2006 (eso sí, fue el máximo reboteador, con 12), el catalán tiene la oportunidad de resarcirse en el encuentro que más emoción levanta tras los partidos de la final (a veces, incluso más).

Y eso que estos partidos son una auténtica vergüenza para los amantes del baloncesto. Es el partido de los divos, donde en muchas ocasiones parece que cada jugador necesite un balón para él solo. Recuerdo el de hace dos o tres años, en el que Bryant se tiró hasta las zapatillas. LeBron es otro que “mama más que Onésimo del Rayo Vallecano” (dedicado al Niño Loco Alemán), y no voy a hablar de Iverson y de mi “querido” Carmelo Anthony. Por suerte, Melo no estará en el partido (recuerdos también a Gilbert Arenas que lo verá desde su casa).

En cuanto al partido en sí, el equipo del Oeste me parece más compensado que el del Este: cuenta con más jugadores de equipo y mejor banquillo (también es lógico, los mejores jugadores están en el Oeste). A Bryant ya se le ha pasado su época de agonía (aunque tenga sus caídas), pero en el Este tienen a Iverson (no sé qué coño pinta en el equipo titular, y mejor no compararlo con el base del equipo rival, Paul, que Allen ya no está para según qué trotes), a Wade y a LeBron: básicamente van a necesitar cuatro pelotas (una para cada uno de ellos y la otra para el resto de jugadores del partido). Menuda panda de “chupones” se han juntado…

Lo de los reservas ya sí que no tiene ningún sentido: el Oeste, además de Gasol, cuenta con Billups, Nowitzki, O´Neal, Parker, Roy y West; el Este tiene a buenos jugadores de equipos que están haciendo una temporada ridícula o que simplemente no dan más de sí (Bosh, Granger, Harris), a otros que muy difícilmente serían seleccionados en el Oeste (Joe Johnson, Rashard Lewis y Jameer Nelson)  y a un Paul Pierce, que realmente merecería mucho más estar en el equipo titular que algunos de los seleccionados. Ausencia destacada la de Ray Allen, no es que esté haciendo una buena temporada, pero entre Allen y Iverson no hay color.

¿Quién ganará el compensado equipo del Oeste de Bryant, Stoudemire, Ming, Duncan y Paul o el arrebato de talento individual del Este de LeBron, Iverson, Howard, Garnett y Wade? Pues pienso que, pese a todo lo dicho, o por lo ya comentado, la victoria recaerá nuevamente en el Este. Éstos suelen ser partidos de ciegos (por eso nadie ve nunca al compañero y los jugadores colectivos difícilmente destacan) y ya se sabe que en estas situaciones los tuertos son los reyes… Así que no te desesperes, Pau, y disfruta de lo conseguido. Mi enhorabuena para ti, que eres un fenómeno.

Rudy también hace historia

20 enero, 2009

El día que toma las riendas de los Estados Unidos un afroamericano, o sea, un negro, cosa que puede que escandalice hasta a algunas personas (espero que sean pocas), yo me voy a permitir una frivolidad. Porque también ahora está teniendo lugar un hito, con letras minúsculas, pero de los que nos encantan a los amantes de las estadísticas y de la NBA. Por primera vez, un jugador no norteamericano va a participar en el concurso de mates, sí, en el mismo en el que se produjeron los legendarios enfrentamientos entre Michael Jordan y Dominique Wilkins (http://es.youtube.com/watch?v=wqPRdzrjWpU).

Ese jugador se apedilla Fernández, aunque todos los conocemos como Rudy. Tras haber maravillado en la ACB, sólo era cuestión de tiempo que cogiera las maletas rumbo a la liga americana. A todos los que nos ha gustado un poco el baloncesto hemos fantaseado alguna vez con ese sueño. Rudy tenía la oportunidad y cogió el toro por los cuernos. Eso sí, el toro que ha cogido es un auténtico Mihura, el mismo que malogró al primer NBA español, nuestro añorado Fernando Martín, y el que después se llevó por delante a Raúl López y, en la actualidad, maltrata a Sergio Rodríguez. Parece que, de momento, él lo lleva mejor que sus antecesores. Todo es ver cómo evoluciona en los Blazers.

Había tres elegidos: “Superman” Howard (defiende el trono), “Chupón” Gay y Nate Robinson (vencedor en 2006). El cuarto tenía que salir entre los tres rookies seleccionados por la organización. Para ganarse el favor del público, los tres candidatos: Rudy, Alexander y Westbrook, han tenido que echar mano de todo su morro para promocionarse con vídeos rodados con cuatro duros. El mal inglés de Rudy le ha ayudado mucho, aunque más su portentoso mate en las narices de Howard en la final de los Juegos Olímpicos (http://es.youtube.com/watch?v=47VLce11WDM).

Yo, por mi parte, he colaborado con unas cuantas decenas de votos para asegurar la victoria de Rudy. En realidad no han sido necesarios (ha sacado más de 100.000 de ventaja sobre el segundo, sumando más de un cuarto de millón de votos).

Ahora el objetivo es que Gasol, Pau, también esté en Phoenix, en el All-Star. Estaba en el buen camino para conseguirlo y, de hecho, creo que sería injusto que estuviera, por ejemplo, Ron Artest antes que Gasol. Pero también hay que comentar, en honor a la verdad, que justo cuando se aproximan las fechas del concurso está pasando por el peor momento de la temporada, completamente deslucido. Esto podría dejarle fuera del ansiado partido de las estrellas. Hoy, en el partido que enfrentan a Lakers contra Cavaliers, cuando todo el mundo mire a Kobe y Lebron, quizás sea la mejor plataforma para reivindicar su figura…

No todo iba a ser Obama.

El regalo de la Navidad: L.A. Lakers – Boston Celtics

25 diciembre, 2008

Buen dulce el que nos ha deparado la Navidad de este año. Ni más ni menos que el clásico por excelencia de la NBA (lo de los Bulls de Jordan pertenecen a otro nivel). Los Boston, de los que yo vaticinaba que no iban a estar tan finos este año, resulta que están rompiendo todas las marcas habidas y por haber (por ejemplo, van por buen camino para igualar aquel increíble 41-3 de los Bulls de Jordan de la 95-96; si bien ni, restando méritos, ni los equipos de ahora son por asomo los que se enfrentaban a los Bulls y el calendario de Boston no es de risa, es de vergüenza).

Con todo, la racha de los Celtics es impresionante: Garnett es el alma del equipo. Pierce este año parece que está en un plano más discreto, pero muy efectivo. Y Ray Allen está muy entonado. Tienen la mejor afición y una defensa brutal.

Frente a ellos, nuestros amados Lakers de Bryant y, sobre todo, Gasol. Sin duda, el mejor equipo ofensivo de este año. Empezaron hilando fino, fino; pero el resto de conjuntos parecen que le han empezado a coger la medida. Muy preocupante son sus segundas partes, principalmente los terceros cuartos… En esos momentos parece que se han ido todos a por tabaco y permiten remontadas absurdas a equipos reguleros (lo de Indiana fue para meterlos en la carcel).

La victoria lograda en lo última jornada frente a unos crecientes Hornets, con esa maravilla llamada Chris Paul (el mejor base desde Stockton) y un West al que anuló Pau, le vendrán bien para saltar a la cancha con la moral alta…

Otra cosa será lo que suceda en el parquet (en nuestra memoria aquel cuarto partido de la final en la que dejaron escapar Los Ángeles una ventaja de más de veinte puntos). Si los Lakers consiguen mantener la concentración durante todo el partido, seguramente se lleven el gato al agua, pero como se les nota una fragilidad mental y defensiva creciente, con esas horribles segundas partes el resultado se me antoja una incógnita.

Los Celtics, al contrario que los Lakers, sí es un equipo que mantiene el nivel durante todo el partido. No tienen el talento de Bryant, pero sí un mayor equilibrio y fortaleza psicológica.

Las ansias de revencha también es otro factor a tener en cuenta. Bryant y Gasol, más que cualquiera del resto de jugadores de la NBA, les tienen unas ganas enormes al Big Three... Necesitan reivindicarse, ahora más que nunca, es un buen momento para ajustar cuentas y acallar las críticas que le están lloviendo estas últimas semanas.

En pocas horas, tendremos el último episodio del R.Madrid-F.C.Barcelona de la NBA. ¡Se admiten apuestas!

NBA 2008-2009: Pau, Rudy, Sergio, Marc y Calderón

27 octubre, 2008

El martes se producirá el primer enfrentamiento entre españoles: de un lado, los Lakers de Gasol; de otro, los Portland de Rudy y Sergio. Evidentemente, jugando en el Staples Center el favorito no puede ser otro que el equipo angelino. De todas maneras, deberán andarse con cuidado Bryant y Gasol, los primeros partidos de liga, mientras los conjuntos van cogiendo el tono, son muy dado a las sorpresas.

La incógnita está en cómo va a afectar al rendimiento de Gasol la incorporación de Bynum. Teóricamente le debería favorecer, pues debería encontrar más espacios para anotar con más facilidad y atrapar más rechaces a media distancia, al no ser ya el pívot puro. Pero podría darse la circunstancia de que Bynum acabe por eclipsar a Gasol, no parece probable al menos esta temporada, pero no hay que infravalorar las dotes de ese monstruo de la naturaleza.

En el lado de los Portland, Rudy  ha tenido la desgracia de caer en un equipo “gafe” para los españoles (Fernando Martín, Raúl López o Sergio Rodríguez nunca terminaron de cuajar). Además, Greg Oden, del que tanto se espera, y Brandon Roy, la que venía siendo la estrella del equipo, juegan en una posición similar. A su favor, Nate McMillan, el entrenador, tiene plena confianza en Rudy, ventaja con la que no contó ningún español hasta la fecha y podríamos ver a Rudy como mejor sexto hombre de la liga, el sustituto natural de Ginobili. Otro que parece haberse beneficiado de la llegada del crack del DKV es Sergio Rodríguez, que en esta pretemporada ha encontrado más minutos que de costumbre. La buena conexión que tiene con Rudy podrá hacer que crezca este año. ¿Podrá Rudy ganar el premio a Rookie del Año? Lo veo difícil, está en una formación con una competencia muy grande, aun así no dudo que estará entre los tres o cuatro mejores novatos a final del año.

Otro que puede dar la campanada es Marc Gasol. Él sí está en un equipo en el que va a disputar minutos. Mayo sí parece ser un firme candidato al galardón de Rookie del año, pero si Marc coge confianza y demuestra lo que sabe hacer, puede acabar ensombreciendo a uno de los hombres llamados a ser una de las estrellas de la liga. El partido de las estrellas con los novatos parece tenerlo casi asegurado. En su contra, Memphis, aparte de ser un equipo malo, tiene al que probablemente sea el peor entrenador de la liga, Marc Iavaroni. El ex de Unicaja demostró con creces su incapacidad el año pasado cuando sacrificó el bien del equipo, dando la prioridad a un juego que beneficiaba al “chupón” e irregular Rudy Gay en vez de centrar el conjunto sobre el valor seguro que era Pau Gasol. Por suerte, Gasol se fue a un verdadero equipo y huir de una afición que nadie sabe qué coño quería. Esa será la cruz de Marc, aunque yo creo que se va a ganar más el respeto, aunque sea del público, que su hermano. No tendrá tanta presión ni será cuestionado por todo.

Por último, y mención destacada, José Manuel Calderón. En Toronto todo el mundo lo sabía menos el entrenador o los directivos: el conjunto es mucho mejor cuando está Calderón en pista. T.J. Ford era poco menos que el cáncer del equipo, como quedó corroborado en los playoff. Por suerte, el intercambio Ford-O´Neal (Jermaine) sólo puede ser beneficioso para el equipo. Aunque Jermaine llegue lastrado por las lesiones, no cabe duda de que será un gran apoyo al jugador franquicia, Chris Bosch. Y Calderón, siendo titular indiscutible, podría ser el primer español en conseguir uno de los principales galardones individuales: el de máximo asistenciador de la liga. Chris Paul y Deron Williams serán sus rivales (Kidd y Nash están ya un poco pasados para optar a este premio, aunque nunca se sabe). ¡Ojito con Calderón y sus Raptors! Van a ser de los que den también mucha guerra.

Y alejándonos de terreno español, señalar que otro de los partidos de apertura es el que enfrenta a los Cavaliers, de LeBron, contra los Celtics, del Big Three, en Boston. Será una buena prueba tanto para unos como para otros. ¿Estarán los Cavaliers preparados para dar el salto de calidad y volver a ganar la Conferencia Este? ¿Seguirán igual de motivados los Boston tras la consecución del anillo la liga anterior? Uno de los mayores espectáculos del mundo está a punto de comenzar, y España sí que cuenta (no como en el G-20). ¡Tomen asiento!

NBA 2008-2009: ¿el primer anillo de Gasol?

27 octubre, 2008

Mañana inicia su andadura una temporada en la NBA de las que prometen. Los americanos son raros hasta para este tipo de cosas: ¿quién coño comienza una liga un martes?, ¿es que allí nadie trabaja salvo los jugadores de baloncesto?, ¡después dirán que hay crisis! Bueno, que divago, para los españoles éste puede ser uno de los mejores años: a los consagrados Gasol y Calderón, se suman dos jugadores ampliamente capacitados para triunfar en esta liga (Gasol, Marc y Fernández, Rudy). Que me perdonen los admiradores de Navarro, pero le faltaba un punto (más de mentalidad que de calidad) para explotar en la NBA.

Creo que los que seguimos esta liga con pasión (evidentemente, no con tanta desde la retirada de dios Jordan), nos preguntamos si el 2009 será el año en que los Lakers vuelvan a reinar y que, en consecuencia, un español logre por primera vez el anillo de campeón. La encuesta previa realizada entre los Managers de las distintas franquicias así lo demuestran. La recuperación de Bynum y con Pau jugando desde el principio parecen que han sido factores claves para conseguir la, a veces maldita, condición de favoritos. Desde luego, a Bryant este tipo de cosas le motivan y ésta como loco por ganar su primera liga sin Shaquille. Puede que sea su penúltimo reto tras ganar el MVP de la temporada anterior y la medalla de oro en los JJ.OO. (¿tendremos que aclararles a los árbitros FIBA el concepto de pasos para los próximos campeonatos?).

Al margen de los Lakers, los actuales campeones han perdido a un jugador secundario, Posey, pero de los que sirven para marcar las diferencias en momentos puntuales. Además, anticipo que los Celtics, tras la consecución del título el año anterior, no van a rendir al mismo nivel. Garnett y Allen son dos estrellas, pero no llegan a la categoría de los “Magic” Johnson, Larry Bird, Tim Duncan, Shaquille O´Neal… Megaestrellas que siempre querían más (no he mencionado a “Air” porque ése está solo en un pedestal). Estos dos jugadores están ya viejunos y pienso que han conseguido el campeonato cuando ya se pensaban que se iban a retirar sin el ansiado anillo, como les ocurrió a Stockton, Malone, Ewing o Barkley. Eso me hace dudar de la competitividad de Boston durante esta liga.

Otros equipos a tener en cuenta serían los Spurs, los Hornets y los Cavaliers. Los San Antonio tienen a un Duncan al que le empiezan a pesar los años y el argentino Ginobili, con sus lesiones, es una incógnita. Por su parte, los Hornets tienen un equipo tremendo, con un sensacional Chris Paul, el mejor base de la liga desde la retirada de Stockton (una combinación de técnica, fuerza y espectacularidad que jubilará a los entrañables Nash y Kidd). Puede que sea el gran rival de los Lakers en la conquista del Oeste americano. En cuanto a los Cavaliers, siempre se beneficiarán de una paupérrima Conferencia, tan lejana de aquella en la que competían Wikins, Bird, Barkley, Ewing, Thomas, Pippen… El Este es una colección de equipos de segunda categoría con loables excepciones (Boston, Detroit, Orlando, Cleveland y poco más, tal vez este año Philadelphia). Veremos si los refuerzos tan demandados por LeBron surten su efecto.

Las sorpresas de este año parece que van a ser los Portland de Rudy y Oden, los Clippers y los Philadelphia. Éstos tres equipos han hecho muy buena pretemporada, si bien en estos partidos las estrellas suelen jugar a menos del 50% de su capacidad. Atención a Portland, el año pasado fue un conjunto que acabó en buena forma y en 2008-2009 con la recuperación de Oden y la labor de Rudy se transforman en una formación muy a tener en cuenta.

Los Wizards, con el jugador de Lladró Arenas, y los Heat, de Wade, hay que valorarlos al alza. Los Suns y los Mavericks, a priori, van a la baja. A los dos primeros los años se le están echando encima, como a los Spurs (pero no cuentan con Duncan en sus filas; Nash y Nowitzki no están ni de lejos a ese nivel).

Con este panorama, si las lesiones respetan a los Lakers, el cuarteto integrado por Bryant, Gasol, Bynum y Odom es el más temible de la NBA, bastante más que el Big Three del año pasado de los Boston. Además, están picados y hambrientos, y eso sí que puede marcar la diferencia.