Posts Tagged ‘Pau Gasol’

¡¡Enhorabuena a los campeones del Eurobasket 2009!!

20 septiembre, 2009

Enhorabuena a la selección española de baloncesto, que ha hecho, por fin, el sueño que llevamos esperando los incondicionales del baloncesto desde hace tantos años. Especialmente duro para todos fue aquella derrota de 2007 en el último momento contra Rusia. Desde aquel momento, yo, particularmente, he sido uno de los que desde ese instante estaba esperando con impaciencia el momento de la revancha. La espera ha merecido la pena y, dos años después, en Polonia, ¡¡campeones de Europa!!

Enhorabuena a todos los miembros del equipo: a Jorge Garbajosa, a Alex Mumbrú, a Marc Gasol, a Sergio Llull, a Raúl López, a mi paisano Carlos Cabezas, a Felipe Reyes, a Víctor Claver, a Juan Carlos Navarro, a Ricky Rubio, a Rudy Fernández y, como no, ¡eres más que grande!, al MVP del Torneo: Pau Gasol. Junto a ellos, hay que felicitar al cuerpo técnico y médico (en este Eurobasket, habrá que destacar la labor de los fisios), lo cual incluye a mi denostado Scariolo, que ha sabido dar con la tecla (o al menos, dejar que los jugadores dieran con ella). Tampoco habría que olvidar a los que no están, pero como si estuvieran: Berni Rodríguez, José Manuel Calderón, Pepu, Aíto o, entre otros, Carlos Jiménez, a los cuales les corresponde su pedacito de oro.

Por cierto, el resultado ha sido España 85 – Serbia 63, y las estadísticas la podéis ver aquí: http://www.acb.com/redaccion.php?id=61074

¡¡ENHORABUENA, CAMPEONES!!

Anuncios

Malas sensaciones

9 septiembre, 2009

Segundo partido de España en el Eurobasket y continúan las malas sensaciones. Victoria sobre Gran Bretaña, más que trabajada, por 84 a 76. Es cierto que los británicos tienen un juego interior decente, pero aun así es un conjunto que está a años luz del combinado español.

La inoportuna lesión de Gasol y la falta de rodaje parecen que empieza a ser compensanda. El problema es que con tres partidos en tres días igual nos quedamos cortos. Además, Pau sigue con unos porcentajes malos en tiros libres (11/18), si bien en este partido ha estado bastante más acertado que contra los serbios.

Y es que el problema empieza en el banquillo, en ese Scariolo que da menos confianza que un crío con una pistola. O soy yo o me da la sensación de que no sabe leer los partidos. Junto a éste, no sólo ha sido un encontronazo la renuncia del rey de los intangibles, Carlos Jiménez, y la lesión de Berni, que no será un gran anotador pero es de los mejores defensores que hay actualmente en la ACB… Y la intensidad de esos dos jugadores se está echando, y mucho, en falta.

Lo de José Calderón ya casi mejor ni hablarlo. La ausencia del de Villanueva de la Serena está siendo más que significativa. Mucho más que la lesión, también, de Rudy, la intermitencia de Navarro o Garbajosa. El puesto de base en esta selección está huérfano. Raúl López, como ya demostró en los pasados Juegos Olímpicos, no es un jugador para la selección. La camiseta le queda grande y se acobarda en los momentos decisivos. Apenas si sirve para suplir con dignidad a los bases titulares. Carlos Cabeza no llega en su mejor forma, y Scariolo le da cero continuidad, prefiriendo al efervescente López que al marbellí. Finalmente tenemos al niño prodigio: Ricky Rubio. Organiza, distribuye, roba, asiste… pero sigue sin encestar. Es el sustituto perfecto de Calderón, la garantía absoluta para realizar un cambio de bases sin que el equipo se resienta, pero, claro, el quebradero de cabeza es que Calde no está y Ricky tiene que asumir el rol principal. Que lo puede hacer, sin duda. Que le siguen faltando un par de años… pues también.

En fin, este miércoles nos lo jugamos todo a una carta contra Eslovenia, la selección que se ha mostrado más fuerte hasta la fecha. O recuperamos el ritmo y volvemos a jugar como lo hemos estado haciendo durante casi una década, o los máximos favoritos al oro nos vamos a volver a casa en el primer acto… Cada partido tiene su historia, es cuestión de recuperar confianza, sensaciones…

Pau eres grande

20 junio, 2009

Estábamos en Nueva York. Era uno de nuestros primeros días y nos encontrábamos inmersos en una de estas excursiones nocturnas que recorren Manhattan y Brooklyn. Nuestro guía daba la casualidad, o no, de que era seguidor de los Lakers. Anteriormente le gustaban los Sixers de Iverson, pero la decadencia de este equipo le había llevado a buscar calor en tierras californianas. Cuando le dijimos que eramos españoles, lo primero que nos indicó fue una simple palabra: “Gasol”.

El de Sant Boi había aterrizado en el Real Madrid del baloncesto recientemente y el equipo angelino había pasado de ser un candidato a alcanzar las semifinales de Conferencia (tirando muy por lo alto) a transformarse, de la noche a la mañana, en un serio aspirante al anillo.  Los Celtics se interpusieron en el camino y tras más de dos décadas de sequía se volvieron a imponer en la Final de 2008. L.A., pese a su humillante derrota en la final (marcada por la remontada en el cuarto partido, disputado en el Staples), habían llegado más lejos  de lo que ni el más optimista de los seguidores de los Lakers habría imaginado a principios de la campaña.

Esto lo sabíamos todos. Al menos, los que seguíamos con asiduidad la NBA. Y nuestro guía era uno de ellos. El mismo hombre que al pasar por Brooklyn nos preguntaba qué personajes famosos habían nacido en el distrito y comentaba, con indignación, la anécdota de que en un grupo había dado una pista: “sus iniciales son MJ”. Y un iluso le respondió: “Michael Jackson”. “¡¡Michael Jacksooooooon!! ¡Bájate de aquí ahora mismo!”. Era lógico su rebote:  que a un seguidor de MJ, o lo que es lo mismo, Michael Jordan, no le puedes venir con según con qué confusiones.

A este mismo amante del basket, el que cuando metía el turbo hablando no me enteraba ni papá, le hice dos predicciones. “En breve, estaremos en la final de los Juegos Olímpico contra vosotros: España-Estados Unidos”. Para mi alegría, acerté. Para la suya, ganaron ellos (no voy a hablar de los árbitros y su interpretación de las normas FIBA aplicadas a los jugadores de la NBA). El segundo de mis pronósticos, que era a más largo plazo, era el siguiente: “Next year, L.A. are going to win the NBA championship“. “Are you sure?“. “Sure“.

El colega debió pensar que mi seguridad era una osadía, pues él  era también fan de los Lakers y no parecía tenerlo tan claro. Diez meses después, el equipo angelino, el Jekill y Hyde del baloncesto, sacaba su mejor versión para ganar a unos sorprendentes Magic por 4-1 en las Finales 2009. Phil Jackson se convertía en el entrenador con más títulos en su carrera (10; 6 con los Chicago de Batman y Robin, y 4 con los Lakers). Kobe Bryant conquistaba su cuarto anillo, el primero sin Shaq y el primero con Gasol, alzándose además con el MVP de la Final (en esto también era novato). Y Pau… pues simplemente estuvo inmenso, bailando siempre con la más fea (en la última ronda nada más y nada menos que contra “Superman” Howard), y contribuyendo de manera decisiva en la consecución del título. Primer español en conseguir el anillo. ¿No está nada mal para ser un “blandengue”? Los “chicos duros” ya le miran con envidia. Me pregunto ahora si aquel guía, con su peculiar sentido del humor, se acordaría de la predicción que un español raruno le hizo una noche de verano de 2008.

Enhorabuena, Pau, tú sí que eres grande. Nunca te has dejado amilanar por una críticas que se han basado en multitud de ocasiones en prejuicios y desconocimiento.

Próximo objetivo: Eurobasket. El  torneo que tanto se le resiste a la selección española.

Con su barba y su indumentaria de los Memphis, Gasol ocupaba un lugar destacado en el NBA Store de la Quinta Avenida

Con su barba y su indumentaria de los Memphis, Gasol ocupaba un lugar destacado en el NBA Store de la Quinta Avenida

LeBron, con la cara rota (y la membrana de avance partida)

2 junio, 2009

Te tocó, LeBron James. Puede que seas no sólo The Choose One o The King, sino que también, posiblemente, te podamos calificar como el gañán más conocido e idolatrado del mundo (te lo digo de corazón, de gañán a gañán). Y no sólo tú te has quedado con el culo torcido, el comisionado Stern se ha quedado con todo el rostro de resaca de Chuck Norris. Tanto marketing, tanto anunciar a bombo y platillo la final, The Final (Countdown), el enfrentamiento LeBron-Kobe, en un intento desesperado por revivir the Jordan´s Era, y los has dejado a todos a cuadro. ¡Viva Superman!

Los jordanianos, si te digo la verdad, creo que hasta hemos disfrutado. De repente, aparece un tío que se pone su mismo dorsal (y no estoy hablando de David Beckham) y empezamos a leer herejía tras herejía: cosas como “va a ser mejor que Jordan”. Y claro, los de la secta decimos: “Primer mandamiento: creerás en MJ por encima de todas las cosas”. Y nos mosqueamos. No nos toquéis los huevos. ¿Cómo va a ser ese tío más grande que MJ? ¿Are We Crazy? Más fuerte, más polivalente, más físico… Sí. Mejor: nooooooooooooooo, y en inglés: noooooooooooo(t). Y no vamos a hacer comentarios sobre el diferente aura que transmiten “el hereje” y “Air”. No, no es necesario.

Que sí, que vale, que todos añoramos la Era Jordan. Claro que sí, pero es como el Siglo de Oro de las Letras Españolas. Pasó y punto. Nos queda el legado. No nos ponemos porque salga un escritor medio bueno a apuntar que estamos viviendo “un nuevo Siglo de Oro” (aunque seguro que habrá unos cuantos que incluyan la frase hecha cada dos por tres). Pues en baloncesto, igual. Tuvimos ahí, casi seguidos: Jabbar (no confundir con el personaje de la saga galáctica), Bird, Johnson y Jordan, los tres últimos formando la Santísima Trinidad del baloncesto (en color).

Ahora, pues sí, se han sucedido jugadores bastante buenos, pero la mayoría, quitando a Duncan, pertenecientes a la segunda categoría de las megaestrellas (oye, que no está mal ser apóstol). Y ahí nos endosaron al “Chus-wuan”, vendiéndonos la moto a los de la secta. Que no negamos que sea, posiblemente, el mejor jugador del mundo (individual); pero de ahí a profanar el Templo… hay un camino. ¡Eeeeeeeeeeeh! ¡Gañaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaán!

Que lo del MVP está también muy bien, pero, quillo, con todos mis respetos, ganar 66 partidos en la actual Conferencia Este no tiene tampoco tanto mérito: tres equipos muy buenos, aspirantes al anillo (sus Cavs, los Celtics y el equipo de Superman)… pero el resto: ¡madre de dios hermoso!, ¡pero si son una pandilla!, ¡ni Spike Lee se habría imaginado tal escenario! Los Detroit en horas más bajas que Camilo Sesto, los Chicago son como Michael Jackson (todavía viven de las rentas), de los Miami todavía nos preguntamos cómo cojones pudieron ganar un título (y qué coño ven los comentaristas en Wade-me-tiro-hasta-las-alpargatas)… y así puedes ir sacándole punta uno por uno. El cuarto de la Conferencia Este de este año, Atlanta, difícilmente habría alcanzado puesto de Playoff en la ultracompetitiva Conferencia Oeste (los Suns, viejunos sí, pero todavía más equipo que los Haws se quedaron fuera de la lucha por el anillo). Sigo viendo mucha más tarea en las 65 (una menos) victorias de los Lakers jugando contra los Spurs, los Nuggets, los Jazz, los Trail Blazers, los Rockets y demás (ganando tanto en casa de los Celtics como en la de los Cavs en dos partidos seguidos, ¡chúpate esa, LeBron!).

Los análisis se sucedían y parecía que deberían haberse eliminado los Playoff de un plumazo y como mucho disputar la final LeBron-Kobe, con sus equipos de artistas invitados (los Cavs y los Lakers); si faltaban tampoco importaba mucho. Más camisetas. O si no, también era una opción válida, verle dado el anillo directamente a LeBron (bueno, a los compañeros también, que los ponemos al lado de LeBron y sirven para nuevas versiones de camisetas).

Y resulta que a todo esto aparece un tío grandullón, carismático a más no poder, que siempre tiene una sonrisa en la boca, y que nos deja a todos con la cara de Potter, Harry; bueno, a LeBron más bien la cara de Policarpo Díaz, el “potro de Vallecas”. Un chaval bastante normal (o puede que sea extraño por esa “normalidad”: nada de fanfarronerías, de gestos chulescos, de declaraciones rimbombantes, de tatuajes carcelarios…) y que, poco a poco, se ha ido ganando el cariño del público, si bien no tanto el reconocimiento entre los medios (“¿cómo un tío que está siempre con una sonrisa en la boca puede jugar en serio?, está claro que no es un supercrack“).

Dwight Howard, no es que lo haya logrado él sólo ni mucho menos (R. Lewis o H. Turkoglu tienen muchísimo que ver en el éxito de los Magic), pero él es el auténtico espíritu de Orlando. El equipo que, con factor cancha en contra, ha destronado a los Celtics, ha destrozado a los campeones de la Liga Regular y los que intentarán, nuevamente con la desventaja de la pista, rizar el rizo batiendo a los Lakers-Jekyll-Mr.Hyde de Kobe y Pau (con guión de Jackson-Stevenson).

Yo, por supuesto, voy con Gasol y sus Lakers, pero, hay que reconocerlo, a priori, no hay en la NBA un equipo con el que menos te pueda doler una derrota. Espero que no se estropeen. ¡Viva Orlando! ¡Viva L.A.! ¡Viva Disneyworld! ¡Viva Superman! ¡Viva Pau! ¡Larga vida a Jordan!

P.D. Soy consciente de que en breve, LeBron, con cuatro ajustes, puede iniciar una tiranía en la NBA rollo Schumacher en la F1; por eso, aprovecho la coyuntura por si dentro de poco nos tenemos que tragar la bilis, jejejeje.

P.D.2. Por cierto, hoy es el estreno del anuncio del auténtico “King”, rey de reyes (aunque no fuera portada del Málaga Me Mata; te debemos una): Chiquito de la Calzada… que nació después de los dolores, jaaaaaar. http://www.elmundo.es/elmundo/2009/06/01/comunicacion/1243873097.html (¡cómo os he colado lo de Chiquito ;P!).

Ricky Rubio: en boca de todos

21 abril, 2009

En estos días, no sólo Susan Boyle está en boca de todos. También Ricky Rubio está haciendo correr ríos de tinta (frase hecha y obligatoria en la carrera de Periodismo) tras anunciar declararse seleccionable para la próxima edición del draft de la NBA, que tendrá lugar el próximo 25 de junio.

Con apenas 18 años, en la NBA ya lo añoran, aunque el amor americano fácilmente se puede tornar, primero, en decepción y después, en duras críticas. Aunque no sea ni remotamente parecido, el ejemplo de Sergio Rodríguez, deambulando por Portland en los últimos años debería servir de advertencia a la hora de tomar la mejor decisión.

Si el sorteo se hubiera disputado tras la disputa de la final de los Juegos Olímpicos, no cabe duda de que habría salido número 1. Ahora los analistas de la NBA parecen coincidir situarlo entre los tres primeros (lo que le permitiría partir ya con un buen contrato), pero no existe esa unanimidad a la hora de ponerlo a la cabeza del grupo.

Quizás, casi seguro, es demasiado joven para saltar el charco (Gasol, Pau, tenía 21 años cuando empezó su carrera en la NBA). Y podría recaer en las filas de un equipo en el que cuenten con un base que por veteranía (que no por calidad) le relegue a un banquillo, para el cual no ha nacido. El mismísimo Kobe, otra referencia de prematura presencia en la NBA, se tiró el primer par de años viéndolas venir; incluso Nowitzki, que tenía el culo más pelado cuando recaló en Dallas, estuvo también un par de años de perita hasta que verdaderamente despuntó.

Al final puede que todo sea una cuestión de dinero: ahora Ricky sí va a ser seleccionado en una posición privilegiada; dentro de dos o tres años, quién sabe… Supongo que al joven base del Joventut le quedan varios meses de presión mediática y comedura de tarro. Esperamos que tome la decisión que tome, acierte.

Ricky, hambre de balón, hambre de títulos

Ricky, hambre de balón, hambre de títulos

El que no fallaba era José Manuel Calderón. El de Villanueva de la Serena se iba a la línea de tiros libres y aburría hasta a sus propios compañeros: 151 de 154. Un espectacular 98,1% que provocó que durante el segundo tramo de la temporada prácticamente no le hayan hecho faltas. Es lógico, mejor dejarle tirar, que, con un 49,7 de porcentaje en tiros de campos, es más probable que hierre aunque esté en la posición más fácil del mundo, que no mandarlo a la línea de personales, donde aplicaba su particular inyección letal. ¡Enhorabuena a José Manuel! ¡Récord histórico de la NBA en porcentaje de tiros libres durante una temporada!

¿Quién se creería ahora que en su primer año en la ACB apenas tenía un 70% en tiros libres?

¿Quién se creería ahora que en su primer año en la ACB apenas tenía un 70% en tiros libres?

Por último, el otro español que ha roto las estadísticas (a falta de que Gasol se alce con el anillo). Está claro que nos referimos al carismático Rudy Fernández. Si Navarro se quedó a pique de un repique de batir la mejor marca de triples convertidos por un novato (entre otras causas, por culpa de ese pésimo entrenador, y para mi desdicha ex jugador de Unicaja, Marc Iavaroni), a Rudy ni el testarazo de Ariza, ni el ser el suplente de Roy, ni el haber sufrido bajones durante la temporada, ni el que le/nos estafaran durante su participación en el Slam Dunk del All-Star le han impedido alzarse con el honorífico galardón de máximo triplista de la historia de la NBA entre los rookies. Seis triples en un último encuentro memorable para un total de 159… Y eso que casi nunca ha sido titular. El año que viene más y mejor.

El jurado estuvo empanado: un 10 para Rudy "Martín"

El jurado estuvo empanado: un 10 para Rudy "Martín"

Hablaría de Pau, pero eso ya para otro día. ¿Quién me iba a decir a mí, acérrimo seguidor de los Bulls de Jordan, que un día estaría con los Lakers?

Reconocimiento a Gasol, por fin

10 febrero, 2009

Lleva Pau una temporada brutal, básicamente Kobe y él son los que hacen de los Lakers una auténtica máquina de hacer baloncesto. Además, Gasol, jugador completamente de equipo, parece que ha ayudado a equilibrar el ego del muchas veces demasiado individualista Bryant.

En la NBA el primer reconocimiento del año le llegó con el All-Star, aunque eso no era un reconocimiento en sí, era una obligación, ¿o es que se iban a llevar a Melo porque cae bien? Aun así, se le sigue infravalorando. El Bynums hace dos partidos buenos y los ponen por las nubes. Si lees las crónicas de los partidos de los Lakers en la web oficial parece que la esencia de Los Angeles son Kobe y Andrew, cuando el chaval básicamente pueda dar gracias al cielo de tener al lado a Batman y Robin. Es verdad que el grado de compenetración de estos dos jugadores es impresionante, no veía algo así desde Malone y Stockton o, por supuesto, el duo esplendor Jordan-Pippen.

Todavía sigo encabronado porque en ninguna semana Pau Gasol ha estado en el top10 de la NBA, y eso que han pasado jugadores cuyos méritos no le llegan ni a la suela de los tenis del catalán, gente como Devin Harris, Brandon Roy, Joe Johnson, que con todos mis respetos, siendo magníficos jugadores, no merecen estar, y menos este año, por delante del español en la lista de mejores jugadores.

Ahora, en la semana que los Lakers han derrotado a sus más enconados rivales en sus propias casas, Boston y Cleveland, Gasol se ha llevado uno de los premios que siempre gustan: el de jugador de la semana de la Conferencia Oeste, mientras que LeBron se lo ha llevado en el Este. Parece ser que, por fin, alguien que no es Kobe ni Phil Jackson se da cuenta de la importancia de Gasol no sólo en el equipo angelino, sino también en la competeción (http://www.nba.com/2009/news/02/09/players.of.week/index.html). Con un poco de suerte, éste puede ser el año de su consagración definitiva y absoluta. ¡Ánimo, Pau!

Gasol de nuevo en el All-Star Game

30 enero, 2009

Finalmente se impuso la lógica y Pau Gasol estará nuevamente en el All-Star Game. Tras ser el único jugador que no anotó en el Partido de las Estrellas de 2006 (eso sí, fue el máximo reboteador, con 12), el catalán tiene la oportunidad de resarcirse en el encuentro que más emoción levanta tras los partidos de la final (a veces, incluso más).

Y eso que estos partidos son una auténtica vergüenza para los amantes del baloncesto. Es el partido de los divos, donde en muchas ocasiones parece que cada jugador necesite un balón para él solo. Recuerdo el de hace dos o tres años, en el que Bryant se tiró hasta las zapatillas. LeBron es otro que “mama más que Onésimo del Rayo Vallecano” (dedicado al Niño Loco Alemán), y no voy a hablar de Iverson y de mi “querido” Carmelo Anthony. Por suerte, Melo no estará en el partido (recuerdos también a Gilbert Arenas que lo verá desde su casa).

En cuanto al partido en sí, el equipo del Oeste me parece más compensado que el del Este: cuenta con más jugadores de equipo y mejor banquillo (también es lógico, los mejores jugadores están en el Oeste). A Bryant ya se le ha pasado su época de agonía (aunque tenga sus caídas), pero en el Este tienen a Iverson (no sé qué coño pinta en el equipo titular, y mejor no compararlo con el base del equipo rival, Paul, que Allen ya no está para según qué trotes), a Wade y a LeBron: básicamente van a necesitar cuatro pelotas (una para cada uno de ellos y la otra para el resto de jugadores del partido). Menuda panda de “chupones” se han juntado…

Lo de los reservas ya sí que no tiene ningún sentido: el Oeste, además de Gasol, cuenta con Billups, Nowitzki, O´Neal, Parker, Roy y West; el Este tiene a buenos jugadores de equipos que están haciendo una temporada ridícula o que simplemente no dan más de sí (Bosh, Granger, Harris), a otros que muy difícilmente serían seleccionados en el Oeste (Joe Johnson, Rashard Lewis y Jameer Nelson)  y a un Paul Pierce, que realmente merecería mucho más estar en el equipo titular que algunos de los seleccionados. Ausencia destacada la de Ray Allen, no es que esté haciendo una buena temporada, pero entre Allen y Iverson no hay color.

¿Quién ganará el compensado equipo del Oeste de Bryant, Stoudemire, Ming, Duncan y Paul o el arrebato de talento individual del Este de LeBron, Iverson, Howard, Garnett y Wade? Pues pienso que, pese a todo lo dicho, o por lo ya comentado, la victoria recaerá nuevamente en el Este. Éstos suelen ser partidos de ciegos (por eso nadie ve nunca al compañero y los jugadores colectivos difícilmente destacan) y ya se sabe que en estas situaciones los tuertos son los reyes… Así que no te desesperes, Pau, y disfruta de lo conseguido. Mi enhorabuena para ti, que eres un fenómeno.

El regreso más esperado: la 5ª temporada de Lost (Perdidos)

22 enero, 2009
Cartel promocional del inicio de la quinta temporada de Perdidos

Cartel promocional del inicio de la quinta temporada de Perdidos

Ya se acabó. Ya nos vamos a poner en serio. No voy a comentar nada de la esperanzadora y coherente iniciativa de Obama de congelar los sueldos de los altos cargos del gobierno estadounidense. No, hoy no toca. Tampoco voy a dar vueltas a la cercanía del All-Star Game y la posibilidad de que dejen fuera, de manera completamente injusta, a Pau Gasol, para dar entrada a algún jugador medio-qué tipo Ron Artest. Por mucho que me interese hoy no toca. Ni siquiera voy a cebarme con esa “personaja” llamada Aguirre (si los norteamericanos necesitan Esperanza, nosotros se la regalamos “por todo el gañote”), de la que sabíamos que era una trepa de cuidado, pero que nos vuelve a sorprender con una de las suyas (http://www.elpais.com/articulo/espana/Gobierno/Aguirre/espio/consejero/afin/Rajoy/elpepuesp/20090121elpepunac_17/Tes). Por más ganas que le tenga a esta “señorita”, hoy no toca.

Hoy sólo existe Lost. No tenía ni ganas de escribir y con la carga que llevo encima hasta se me iba a pasar, pero algún mecanismo de éstos de los que has oído alguna referencia, como el sistema límbico o reptiliano, aunque no tengas ni puta idea de a qué coño (¡coño!, otra vez) se refiere, me ha lanzado una señal. S.O.S., Message in a Bottle, “I send an S.O.S.” Y me veo como loco buscando las fechas de inicio de la quinta temporada de Perdidos y la promo en español de la temporada (http://es.youtube.com/watch?v=2k7iEKu-u0c).

Miércoles, 21 de enero de 2009. Doble episodio: Because You Left y The Lie. Jack, por fin, decide volver a la isla, aunque para ello se tenga que arrimar a su segundo archienemigo, Benjamin Linus. La muerte de John Locke (empirismo), su paradójica antitesis, que se nos presentó al final de la cuarta temporada con el nombre de otro filósofo inglés (Jeremy Bentham -utilitarismo-), supuso la toma de conciencia definitiva del doctor Shephard de la necesidad de regresar a la isla, tras su tormentoso regreso y la farsa mantenida por “los Seis del Vuelo de Oceanic”. El sentimiento de culpa, la responsabilidad característica de este personaje, que vimos cómo iba autodestruyendo a Jack durante la cuarta temporada, lo arrastrará nuevamente a la isla (vamos, lo mismo que le pasó a U2 tras sacar aquel esperado y terrible Pop: All That You Can´t Leave Behind).

En esta temporada, veremos pasarlas putas en la isla a los que se quedaron: a Locke, a Sawyer, a Juliet… Y el enfrentamiento entre los que ansían volver a aquel mágico/horrible lugar (Linus reveló que era necesario el regreso de “los Seis”), con Jack a la cabeza, y los que se han asentado tras el retorno, con su amada Kate al frente de la contrarrevolución… No te digo “ná” y te lo digo “tó”. De Locke versus Jack podríamos pasar a un Jack versus Kate (?)…

La mejor serie de 2008. No lo digo yo, lo dicen los críticos seleccionados por mí (¡viva Cánovas del Castillo!) en una encuesta realizada anteriormente. Seamos serios, también la revista Time eligió un episodio de Perdidos como el mejor episodio de una serie de televisión de 2008: The Constant (http://www.time.com/time/specials/2008/top10/article/0,30583,1855948_1863367,00.html), aunque está claro que muchos podrán argumentar que eso tampoco tiene excesivo valor.

Lo que sí es diáfano es que volveremos a ser miles de personas en todo el mundo las que, por quinta vez, sigamos una serie en V.O.S. semana a semana, polemizando, cuestionando, sugiriendo, especulando, buscando detalles y dándole significados que deben hacer que se estén partiendo de risa los guionistas… Eso sí que tiene mérito. Eso sí que es imaginación. Eso sí que es creatividad. Y todo ello, por supuesto, por cortesía de nuestra venerada “mula” y afines.

Supongo que, por fin, alguien habrá tenido las suficientes luces para darse cuenta de que puede ser rentable ofrecer una serie de culto subtitulada para los seguidores más fieles, lo cual sería novedad. Yo, desde luego, no voy a verla “vía taquilla”: sería ir en contra de la tradición y de los principios. Pagaré su merecida cuota a los creadores de la serie cuando saquen el DVD, como todos los años… Y mientras tanto, que le vayan dando a todos los que yo me sé.

El regalo de la Navidad: L.A. Lakers – Boston Celtics

25 diciembre, 2008

Buen dulce el que nos ha deparado la Navidad de este año. Ni más ni menos que el clásico por excelencia de la NBA (lo de los Bulls de Jordan pertenecen a otro nivel). Los Boston, de los que yo vaticinaba que no iban a estar tan finos este año, resulta que están rompiendo todas las marcas habidas y por haber (por ejemplo, van por buen camino para igualar aquel increíble 41-3 de los Bulls de Jordan de la 95-96; si bien ni, restando méritos, ni los equipos de ahora son por asomo los que se enfrentaban a los Bulls y el calendario de Boston no es de risa, es de vergüenza).

Con todo, la racha de los Celtics es impresionante: Garnett es el alma del equipo. Pierce este año parece que está en un plano más discreto, pero muy efectivo. Y Ray Allen está muy entonado. Tienen la mejor afición y una defensa brutal.

Frente a ellos, nuestros amados Lakers de Bryant y, sobre todo, Gasol. Sin duda, el mejor equipo ofensivo de este año. Empezaron hilando fino, fino; pero el resto de conjuntos parecen que le han empezado a coger la medida. Muy preocupante son sus segundas partes, principalmente los terceros cuartos… En esos momentos parece que se han ido todos a por tabaco y permiten remontadas absurdas a equipos reguleros (lo de Indiana fue para meterlos en la carcel).

La victoria lograda en lo última jornada frente a unos crecientes Hornets, con esa maravilla llamada Chris Paul (el mejor base desde Stockton) y un West al que anuló Pau, le vendrán bien para saltar a la cancha con la moral alta…

Otra cosa será lo que suceda en el parquet (en nuestra memoria aquel cuarto partido de la final en la que dejaron escapar Los Ángeles una ventaja de más de veinte puntos). Si los Lakers consiguen mantener la concentración durante todo el partido, seguramente se lleven el gato al agua, pero como se les nota una fragilidad mental y defensiva creciente, con esas horribles segundas partes el resultado se me antoja una incógnita.

Los Celtics, al contrario que los Lakers, sí es un equipo que mantiene el nivel durante todo el partido. No tienen el talento de Bryant, pero sí un mayor equilibrio y fortaleza psicológica.

Las ansias de revencha también es otro factor a tener en cuenta. Bryant y Gasol, más que cualquiera del resto de jugadores de la NBA, les tienen unas ganas enormes al Big Three... Necesitan reivindicarse, ahora más que nunca, es un buen momento para ajustar cuentas y acallar las críticas que le están lloviendo estas últimas semanas.

En pocas horas, tendremos el último episodio del R.Madrid-F.C.Barcelona de la NBA. ¡Se admiten apuestas!

Fernando Alonso, como Pau Gasol en los Memphis Grizzlies

29 septiembre, 2008

Ya sé que cualquiera puede decir que tuvo una flor en el culo. Eso desde luego no lo vamos a negar, pero Vettel tuvo todavía más fortuna cuando ganó en Monza, en la anterior carrera, y con un coche mucho mejor preparado para el circuito (a fin de cuentas Toro Rosso es el hermano pequeño de Ferrari). Que sí, que sí, que si su compañero no se hubiera estrellado en el momento oportuno no habría ni puntuado, pero, a fin de cuentas, el mal fario ya lo ha estado jodiendo durante el último año, y la sesión de entrenamientos fue una muestra de ello (dos buenas sesiones y en la Q2 le deja el coche más tirado que los discípulos a Jesús en el monte de los Olivos).

Todo eso me parece muy bien y es una realidad objetiva, pero el hecho está también ahí: cuando en un circuito empieza a prevalecer el pilotaje, como este domingo en Singapur, Alonso demuestra que a día de hoy sigue siendo el mejor. Hamilton puede estar casi a su altura, y Kubica y Vettel si tuvieran coches mejores estarían también ahí, ahí. Pero ya me gustaría ver a mi amigo Hamilton en el Renault de Alonso, y no en el carrazo que tiene (con muchas ayudas incorporadas gracias a la estancia de su eterno rival en McLaren). La prueba es Kovalainen: en Renault fue en paquete, y ahora con un cochazo sigue ejerciendo de “bulto sospechoso”, estando por detrás de los BMW.

Alonso, por su parte, está como Gasol en los Memphis. En un equipo superlimitado y haciendo de vez en cuando proezas: ellos siempre están ahí y cuando el resto del conjunto responde un poquito (y la suerte también) pueden alcanzar grandes triunfos. A ver si a Fernando Alonso le ocurre como a Pau Gasol y acaba nuevamente en un equipo fuerte. En él sus prestaciones volverán a multiplicarse, las victorias se sucederán y el título volverá a estar un poquito más cerca. Pese que a esto le pueda molestar a mucha gente, que parece no comprender que Alonso es un profesional y no un showman, para eso ya tenemos a Jesús Vázquez y Risto Mejide.