Posts Tagged ‘televisión’

IMDB en español

19 septiembre, 2009

Cualquier aficionado al cine o a las series habrá utilizado en más de una ocasión, más bien en centenares, IMDB (the Internet Movie Database). No vamos a descubrir ahora las maravillas de esta web, su completísima base de datos, con imágenes de miles de obras audiovisuales y la más amplia información sobre prácticamente todos los ámbitos que puede abarcar una creación cinematográfica o televisiva. La versión pro, previo pago, multiplica las posibilidades de un site que en su versión estándar sigue siendo una maravilla.

La única pega que se le podía poner era que para aquellos que no tuvieran suficientes conocimientos de inglés, pues básicamente era una putada, ya que la intuición era el único medio para manejarse por una página a la que, en ese caso, no le podías sacar pleno rendimiento… Hasta ahora, claro: IMDB está de enhorabuena y los usuarios hispano, germano o italohablantes se pueden dar con un canto en los dientes, con la versión en estos idiomas que acaba de sacar la web. Aunque todavía no esté totalmente desarrollada, el IMDB en español: www.imdb.es ofrece un amplio espectro de posibilidades: taquilla, clasificaciones, seguimiento de series (ya puedes poner también Perdidos en vez de Lost) y surtido de noticias variadas, entre otras muchas opciones. Todo ello bajo cortesía de amazon.com.

Ya sólo hace falta que el gigante de las ventas por Internet, y no nos referimos a e-Bay, se ponga las pilas y nos ofrezca de una vez su amazon.es. La de quebradero de cabeza que nos ahorrarían a muchos. Bueno, de momento, ya podemos ir deleitándonos con imdb.es, que no es poca cosa.

Momentos para la nostalgia: el Audiogalaxy

21 julio, 2009

Estaba leyendo la noticia del cumpleaños del Messenger (http://www.elpais.com/articulo/internet/anos/enganchados/Messenger/elpeputec/20090721elpepunet_4/Tes), programa entrañable que puede acabar por desesperarte (encendido automático al más puro estilo anuncio-en-Telecinco), cuando me ha venido a la memoria aquella página web maravillosa que marcó mis comienzos en Internet: www.audiogalaxy.com.

Si entras ahora, verás que es una web para bajarte música pagando, para regocijo de algunos cantantes y grupos. Pero a principios de esta década, una vez enterrado Napster, el Audiogalaxy era una página brutal, en la cual sólo tenías que bajarte un programita y, desde ese instante, podías descargarte toda la música que quisieras… ¡llegando a velocidades estratosféricas de 3kb al segundo! Era brutal. Creo que tardabas tanto en poder escuchar la canción que por eso le dabas un valor enorme a tan “delictiva” acción. En sólo una semana podías conseguir bajarte un disco de once canciones, y te flipabas. Además, con lo bueno de que se reenganchaba automáticamente a la descarga, con lo que si se te “cortaba” (algo normal cuando tardabas tres horas de media en “robar” una canción), tampoco era un problema grande.

Después, pues como todo, se pusieron serios, en el plan: “Oye, primo, ¿esto cómo va a ser? No estáis atracando. Estáis delinquiendo. Sois peor que los nazis, los godzillas y los guerrilleros de Cristo Rey juntos”. Total, web de pago, como tiene que ser, y Audiogalaxy a tomar por culo (que digo yo: ¿No era suficiente el precio de la espera? ¡Joder! ¿No querrían que pagáramos por si conseguíamos descargar la canción?). El mismo camino que parece llevar la mula (you´ll never walk alone). Por suerte, aparecieron los Lphant, Ares y demás, que nos siguen permitiendo disfrutar del intercambio de archivos privados (o “archivos piratas”, según se mire).

Aquellas primeras incursiones tienen un encanto similar a los que puedan tener en televisión programas como Tocata o La Bola de Cristal, cuando la Red no estaba corrompida por hogares del cotilleo como el Tuenti, el Badoo o el Facebook, al igual que las televisiones se han plagado de patricias, grandes hermanos, javieres vazqueres, cantizanos y demás… ¡Ay! ¡Qué bonico era aquel Messenger de los cuatro emoticonos estáticos!

Oh, Garzón, Garzón, tú sí que eres San Valentón

14 febrero, 2009

¡Oh, Garzón, Garzón!
Eres una auténtica fuente de inspiración.
Aunque no tenga nada de poeta,
me veo por tu culpa envuelto en esta treta.
Como buen día de los enamorados,
a mí me ha venido a visitar un hado.
Y pese a que muchas veces no rulo
a mí, como a ti, también me gusta dar por culo.

¡Oh, Garzón, Garzón!
Que los del PP ya te llaman pedazo de…
Si España está repleta de melones,
por qué te da ahora por tocar los cojones.
Ya sabemos que en nuestro país prima la corrupción,
pero intentar acabar con todos es de bobalicón.

¡Oh, Garzón, Garzón!
Puede que esta vez los “peperos” tengan razón,
por qué precisamente ahora te preocupas de esta trama
cuando llevamos años siendo la nación de la marrana.
Ocúpate, si eso, de Agatha Ruiz de la Prada,
a ver si consigues que deje de hacer esas horteradas.

¡Oh, Garzón, Garzón!
Que vas a molestar al pobre Ansón.
Y no te digo “ná” de Pedro Jota,
que más de una vez se le va la pelota.
Peor todavía es Jiménez Losantos,
que parece gustarse de comportarse como un mamarracho.

¡Oh Garzón, Garzón!
Tú sí que eres San Valentón.
El esfinter, Pinochet, lo tenía apretado,
cuando tú nombre era pronunciado.
Luchador infatigable de causas perdidas,
te comporta como José Tomás en medio de las corridas.
Siempre expuesto a una grave cogida,
no sé cómo puedes soportar este tipo de vida.

¡Oh, Garzón, Garzón!
Sigo sin saber si te gusta más la Justicia o la Televisión.
Aun así, siempre es bueno para los remolones
que haya un tipo como tú siempre dispuesto a tocarles los cojones.

¡Oh, Garzón, Garzón!
Eres un Jano digno tanto de oprobio como de admiración.

¡Oh, Garzón, Garzón!

Hormigas en Nueva York: Cap. 14. Yo también quiero trabajar para Diddy

29 noviembre, 2008
Diddy, un astro capaz de eclipsar a todo lo que le rodea

Diddy, un astro capaz de eclipsar a todo lo que le rodea

Puff Daddy es un personaje que todavía es relativamente poco conocido en España. Aquí es una megaestrella: cantante, actor, productor, compositor, dueño de diversas marcas de ropa con tienda en la Quinta Avenida… Carismático, elegante, joven, atractivo. En definitiva, una celebridad. Se me hace difícil buscar una comparación en España o en Europa. He pensado en David Beckham, pero el futbolista tiene un punto grimoso que no está presente en este otro personaje.

Evidentemente, no está solo. Tiene un equipo de asistentes muy amplio, que se ocupan de los diversos campos que abarca el polifacético Diddy. Y ahora andan a la caza de uno más…

Hasta aquí, normal. Lo bueno es que esta búsqueda se convierta en un programa de televisión que se emite en prime time, haciendo posible que la cuenta de Diddy siga engordando.

La dinámica del juego se basa en dividir a los candidatos en dos grupos y enfrentarlos en diferentes competiciones. En el primer episodio, les han dado 24 horas y 2.000 dólares de presupuesto para realizar tareas que le podrían tocar ejercer en un momento dado como asistente personal: desde llevar a limpiar 20 pares de zapatos hasta dejar impoluta su limusina, pasando por otras pruebas que te pueden mover a la risa o al llanto.

Más que un Gran Hermano sería un Operación Triunfo. El elenco de candidatos, como no se podía esperar menos, es variopinto: un banquero, un veterano de guerra, una atractiva estudiante, una enterada insoportable…

El ganador tendrá un trabajo que le obligará a despedirse de su vida personal. 24 horas al día pendientes de la estrella, en un trabajo estresante y agotador. Aun así, me parece seductor. Para algunos podría ser la versión de La Cenicienta del siglo XXI. Es lo que tienen los astros como el sol: refulgen hasta quemarte.