Posts Tagged ‘The Joshua Tree’

Los reyes del rock, pese a los “peros”

1 julio, 2009

Puestos a ser críticos, podemos decir que en determinadas zonas del estadio había momentos en que no se escuchaba demasiado bien (algo que me podrían contradecir los que estaban en las zonas al aire libre). Podríamos comentar que hacer de una de las mejores canciones del disco una versión maquinera, como fue el caso de I´ll go crazy if I don´t go crazy tonight, en plan canción del Pop no mola nada (pero también cientos de personas que se “volvieron locas con el tema” me podrían mandar a freír espárragos). Lo que nadie puede negar es que cuando va a finalizar el concierto, cuando tras hacer una brutal Where the streets have no name, le toca el turno al Himno de U2, la canción que puede que estuviéramos ansiando la mayor parte de los que estábamos allí: el One; cagarla en ese momento, es de las Cagadas con mayúsculas, épicas. El estadio extasiado, noventa mil personas allí, completamente expectantes y, de repente, te encuentras escuchando algo que no habías oído en tu vida. Observas a The Edge girar la cabeza y fulminar, en plan Darth Vader, a uno de los técnicos… Y Bono, cada vez más cabreado: “Stop, The Edge“. Sí, sí, todo ese en medio de la canción con la que cierran sus conciertos U2 (antes de los bises). Parada de la canción, nos quedamos con cara de palo y Bono que vuelve a cantar: “Did I disappoint you or leave a bad taste in your mouth?”. Creo que hasta Bono vería lo irónico de reiniciar la canción con esta frase (“Te decepcioné o te dejé un mal sabor de boca?”). Sigo pensando que ponerse la camiseta del Barcelona fue el auténtico gafe. Y de ahí a lo del bis, en el que tampoco estuvieron muy atinados, parecía que les podía el cansancio y el cabreo… Y no quiero hablar de las múltiples inserciones de campañas de beneficiencia, pues como decían los de Muchachada, Bono es “rock” y “compromiso”: África, agua, Aung San Suu Kyi…

Y pese a todos los peros habidos y por haber, el estreno de la gira mundial de U2, en el concierto de Barcelona de ayer 30 de junio fue colosal, apabullante. También era la primera actuación en directo, con lo que errores iba a haber (el de sonido puede que no tenga la oportunidad de volver a pringarla). Tras vivirla en directo, no puedes dejar de sonreír cuando oyes comentarios despectivos sobre los viejunos U2 y lo que molan los conciertos de grupitos que han sacado un par de discos o tres, y a los que se pretende encumbrar…

Lo siento, pero no… El Rock, le duela a quien le duela, es un concepto, que abarca no sólo un buen directo, una imagen o un conjunto de canciones de calidad. El Rock es un espectáculo. Podríamos decir que una abstracción de cosas concretas, algo con mucho de paradójico y con mucho de fe por parte de los componentes de la banda. Y está claro que en eso sólo hay dos grupos en el mundo que se lo puedan permitir: U2 y los Rolling. Por mucho que lo intenten, el resto de grupos todavía están en el nivel de tirar piedras con hondas, mientras que estos dos tienen a su disposición tanques de última generación. Sólo con la puesta en escena arrasan, marcan unas diferencias abismales.

El  gigantesco macroescenario de inspiración gaudiana, un juego de luces desplegables enorme encima de escenario, escaleras giratorias, conexión en directo con la Estación Espacial, chaquetas galácticas… A todo ello le sumamos las canciones del nuevo álbum, empezando por Breathe y acabando por Moment of surrender, seguido por los clásicos de los clásicos: Pride, With or without you, Sunday bloody Sunday, I still haven´t found what I´m looking for, aderezado por temas maravillosos que no suelen ser asiduos en sus conciertos como Ultraviolet o In a little while, y sumado al recordatorio que tributaron a Michael Jackson (era conocida la rivalidad Michael Jackson-U2, principalmente en el choque entre los Bad/The Joshua Tree y los Dangerous/Achtung Baby), a quien dedicaron Angel of Harlem (con interpolaciones de estrofas de canciones de MJ como Man in the mirror). Todo suma. Detalle tras detalle. Y al final, no puedes negar lo evidente: esto es uno de los mayores espectáculos que puedes presenciar actualmente en el mundo. Los “peros” aquí valen poco.

Listado de canciones U2, concierto 30 de junio en el Camp Nou (Barcelona):

Breathe
No Line on the Horizon
Get On Your Boots
Magnificent
Beautiful Day
I Still Haven’t Found What I’m Looking For
Angel of Harlem
In A Little While
Unknown Caller
Unforgettable Fire
City of Blinding LIghts
Vertigo
I’ll Go Crazy If I Don’t Go Crazy Tonight
Sunday Bloody Sunday
Pride (In The Name of Love)
MLK
Walk On
Where The Streets Have No Name
One
——-
Ultraviolet
With Or Without You
Moment of Surrender

P.D. Como se puede ver, siguen, de momento, en el olvido el Pop, el Zooropa y el October, algo que fue habitual en el Vertigo Tour.

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U2 y el Real Madrid

2 marzo, 2009

Como soy fan de U2 y simpatizante del Real Madrid (de fútbol, que no de baloncesto), no tengo la más mínima preocupación por ser imparcial, pero me resulta desternillante las similitudes, a veces absurdas, que encuentro en el tratamiento que se da a ambos en prensa y foros. Supongo que debe ser mérito de los irlandeses y los madridistas levantar tantas pasiones y polémicas, haciendo prácticamente imposible discernir críticas más o menos objetivas. Mejor para ellos, que se benefician de la controversia.

El Real Madrid (siempre hablando de fútbol), por ejemplo, si hiciéramos caso a lo que comentan algunos medios, es un equipo que en los últimos diez años ha estado nueve y medio en crisis, jugando de pena y siempre al borde del abismo. Eso sí, en este tiempo ha ganado 4 ligas, 3 supercopas de España, 1 copa Intercontinental, 1 supercopa de Europa y 2 copas de Europa (ahora la llaman Champions). Si la crisis económica es la misma que la de este equipo, BMW y Mercedes se van a poner las botas.

Este año, como no cabía de esperar, es otra temporada “de vergüenza” del Real Madrid, aburriendo hasta las ovejas y con más abucheos que en los últimos combates de Mike Tyson. Eso también, Manu Sánchez, el mejor Barcelona de la historia, el que verdaderamente asombra y maravilla, le saca sólo cuatro puntos, que la semana que viene podrán ser los mismos o más o menos (¡madre mía, voy para presentador de deportes de Canal Sur -“si hubiera entrado entre los tres palos, hubiera sido gol”-!), pero que para estar jugando tan mal supongo que ya es todo un logro.

A U2 le pasa algo parecido. Si bien los de Bono, parecen tener a su Marca o As en la Rolling Stone o en Q, acorde a otros medios especializados no han hecho nada decente desde el Achtung Baby. Hasta en Almería ha llovido y tronado desde 1992, pero con esos cuatro álbumes tan reguleros que han sacado en los últimos 17 años (sin contar el nuevo ni las recopilaciones) han vendido alrededor de treinta millones de discos  y ganado 17 premios Grammy, que serán todo lo comercial y deleznable que se quiera, pero, bueno, a falta de mejor referencia, siguen siendo poco menos que el Nóbel de la Música. Además, pocos grupos o cantantes conozco que se hayan negado a tal reconocimiento, parece que sólo Woody Allen y Marlon Brando tienen la suficiencia para “reírse” de los premios de las academias (“¡Ah! ¡El Señor Oscar me llama! Pues dile que no puedo ir, que tengo que tocar el clarinete. Nada. Muchas gracias. Un cordial saludo -reminiscencia Digital Plus-!”).

El otro día, por ejemplo, estaba escuchando en la radio un programa en el que había cinco o seis jóvenes que estaban haciendo una crítica del nuevo single (Get on your boots). Pues resulta que, fueron honrados y ya lo dijeron de antemano, a ninguno de ellos le gustaba U2. ¡Sí, sí! A ninguno le gustaba la banda de The Joshua Tree; nadie era medio-fan de los creadores de One, With or Without You o Beautiful Day. ¡Joder! ¡Si por probabilidad estadística tendría que salir al menos uno! ¿Harán algún cuestionario similar al de la entrada en USA en los programas y revistas “modernitos/as” (“¿Ha estado usted alguna vez condenado por actividades terroristas?”; “¿Entre sus gustos musicales se encuentra U2?” “No, coño, qué clase de perturbado te has creído que soy”). No me extrañaría que una gran cantidad de  medios de comunicación hayan hecho (o vayan a hacer) la crítica de No Line on the Horizon leyendo sólo los títulos de las canciones (es lo “bueno” del Periodismo, puedes dejar las crónicas, artículos, reportajes y críticas antes de que sucedan las cosas: ¡viva la veracidad vivaz!).

A sus “líderes” les pasa algo similar. Hagan lo que hagan, Raúl y Bono (“estrella del rock y comprometido”), Bono (“rock y compromiso”) y Raúl, en según qué medio van a recibir hostias como panes. Raúl lleva acabado y sobra desde hace siete u ocho años y no es que se pueda negar que ha hecho varias temporadas más que tristes, pero al menos en las dos últimas al pobre hombre habría que reconocerle algo (0,53 goles de media en partidos oficiales, según los datos de la Wikipedia), por muy mal que te caiga. A lo mejor es hasta bueno para él, que las críticas parecen revitalizarlo. Hay gente “pa tó”.

A mi querido Bono le crean hasta plataformas para que no se meta en temas políticos. Personas del año por la revista Time (junto a Bill -el del Window Vista- y Melinda Gates) en 1995 y nominado al Nóbel de la Paz, al colega le llueven palos por sus actividades político-humanitarias. Que sí, que vale, que sirven de promoción: ok; que en vez de gastarse el dinero en lujo y comodidades los podría donar a ayudar al Tercer Mundo: también (conozco a un montón de gente rica que se ha ido a vivir a una cabaña y ha donado toda su fortuna… Eso sí, una vez pobres, ni puto caso, ni poder mediático, ni leches en vinagre)… Total, que si hace caso a las críticas, el irlandés debería dedicarse exclusivamente a la música y no meter las narices en otros asuntos: ¿a quién le importa que su actividad -por muy interesada que sea- pueda ayudar a que se le condone parte de la deuda a los países más pobres del mundo?, ¿para qué sirve que organice eventos y promueva organizaciones para paliar el hambre en África si su espíritu no es completamente puro? Toda la razón del mundo, salvo con el matiz de que me da a mí que al niño desnutrido de la aldea, del pueblo o la ciudad más empobrecida del planeta, al final le va a resbalar la “pureza ideológica” (que probablemente nunca exista) y prefiera que le lleguen las vacunas, la comida o el agua potable, que se “conforme” con sobrevivir.

Por supuesto, pena por ellos, ninguna. Por mucho ruido que hagan las críticas, al final vociferan más “los incondicionales”, que le verán el lado positivo al catenaccio de Capello o a la estridencia del Pop. Mientras tanto, Real Madrid y U2, Bono y Raúl, se podrán partir el culo con todo el tinglado: “Ladran, Sancho…”.

Nosotros, por suerte, siempre nos podremos echar unas risas con la visión chanante de la realidad (en este caso boniana: “¡Bonoooooooooooooor!” ): http://muchachadanui.rtve.es/celebrities-bono.html